Victoria Villarruel encabezó una reunión clave en el Senado con los bloques dialoguistas y consiguió algo de tiempo para intentar frenar el golpe político que significaría que el Congreso apruebe una nueva de movilidad jubilatoria. También logró encaminar el debate por la reforma electoral.
Sin el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, el gran ausente de la jornada en el Senado, la vicepresidenta recibió a las autoridades de todos los bloques, salvo Unión por la Patria y, en principio logró evitar lo que parecía una derrota segura para el oficialismo en el Senado a la hora de votar una nueva fórmula de movilidad para los jubilados.
La jugada es fina. El tiempo no resuelve la cuestión. La sesión se postergó solo una semana. La intención es abrir una ventana de negociación para evitar el costo político que podría pagar el Gobierno por el veto de norma que surja del Congreso.
Al tiempo que Villarruel le da tiempo a la gestión, también gana peso político. Mucho tiene que ver la vicepresidenta tanto con el funcionamiento articulado con los radicales en la Bicameral que trata los DNU como con la demora de los expedientes que son lesivos para el Gobierno.
Es cierto que Villarruel no estuvo sola en la reunión, la acompañaron el vicejefe de Gabinete, José Rolandi, y el vicejefe de Gabinete del Interior, Lisandro Catalán.
La negociación por la movilidad jubilatoria
La vicepresidenta tendió los puentes y preparó el escenario. El Ejecutivo, según pudo saber El Observador, está dispuesto a no vetar la norma siempre y cuando el texto sea modificado en algunos aspectos.
Desde la Casa Rosada piden que se elimine del texto la actualización anual correspondiente al mes de marzo que se calcularía en base al 50% de la variación salarial, y que no es imponga la obligación del pago a las provincias con cajas no transferidas. A cambio, el oficialismo aceptaría la actualización por inflación y el aumento automático del 8,1%.
Los senadores se llevaron la propuesta. Será analizada en el seno de los bloques. La sesión quedó prevista para el jueves 15 de agosto.
El camino hacia la reforma electoral
Más allá de demorar el tratamiento de la fórmula que se utiliza para el ajuste de los haberes jubilatorios, la reunión sirvió para destrabar el proyecto de Boleta Única Papel, que hoy aparece como uno de los principales objetivos del Gobierno.
El principio de acuerdo, para lograr avanzar, contemplaría la aprobación del texto que ya tiene media sanción de diputados, pero con modificaciones. Por lo tanto, si se cristaliza el pacto la definición se dará en la Cámara baja.