¿Y si con bajar la inflación no alcanza?
El presidente Javier Milei sostiene que su reelección depende solo de él, o, mejor dicho, de cómo evalúen su gestión
El presidente Javier Milei sostiene que su reelección depende solo de él, o, mejor dicho, de cómo evalúen su gestión
Como los atletas de alto rendimiento que compiten contra sí mismos, Javier Milei sostiene que su reelección depende solo de él. O, mejor dicho: de cómo evalúen su gestión.
¿Y si su receta no alcanza? ¿Y si a la hora de votar, los argentinos, agotados, después de tanto ajuste, vuelven a elegir el pasado, como en agosto de 2019, cuando la derrota de Mauricio Macri provocó la devaluación más dañina de la historia reciente?
Porque, si fuera así, no alcanzaría con lo que nos dijo el mismo Milei en abril de este año, según lo recordó en su columna de opinión, nuestro colega Francisco Olivera.
En todo caso, no le pasaría nada a él. Pero para los 12 millones de argentinos que lo votaron para presidente, sería, una vez más, una formidable decepción. Otra enorme oportunidad perdida.
Es por eso que, a casi un año de las presidenciales del año que viene, incluso, dentro del propio gobierno, se preguntan:
Pero todo parece indicar que no habrá manera de convencerlo de poner en marcha “ese Plan Platita”. De hecho, la cadena nacional del jueves pasado no sería más que una ratificación de su “porfía”. O lo que es lo mismo: De su aspiración a “evangelizar” a los argentinos que todavía no entienden que “emitir dinero falso”, o “imprimir plata sin respaldo”, es la principal herramienta espúrea de “la alta política”.
¿Habrá servido la cadena nacional para terminar de despabilar a los que todavía no la ven? Porque la astronómica cifra de la inflación acumulada desde que se fundó el Banco Central de la Argentina, en 1935, da un número de más de 20 dígitos. Casi 13 trillones por ciento. Exactamente 12.819.532.788.614.400.000 por ciento.
Por otra parte, lo que explica ese número, es la enorme desconfianza de los argentinos en el peso. Desconfianza que se expresa con la acumulación casi 260 mil millones de dólares “guardados en el colchón”:
De hecho, nuestros dólares fuera del sistema representan
Lo paradójico del asunto es que nunca hubo un momento mejor que este para invertir en la Argentina.Y eso no lo decimos nosotros, sino uno de los economistas más respetado del país, Ricardo Arriazu.
De cualquier manera, además del problema de la economía de bolsillo, lo que pondría en peligro la reelección de milei, según algunos expertos, serían sus formas. Hechos como el ataque contra el presidente de Brasil, Lula da Silva, aunque no haya mentido al recordar que estuvo preso por corrupción.
Alejandro Catterberg, de Poliarquía, lo puso negro sobre blanco con un dato inquietante: parece que nunca hubo una brecha tan grande entre las mujeres y los varones argentinos, a la hora de votar por Milei. Y es porque las mujeres rechazarían sus reacciones, por considerarlas demasiado violentas, más allá de que, en muchos casos, pudiera tener razón.
Hay consenso, entre la mayoría de los consultores serios, que Milei, por ahora, no tiene la reelección asegurada. Por ejemplo, Federico Aurelio, de Aresco, dice que, si las elecciones fueran hoy, estaría a décimas de ganar en primera vuelta, en base a un cuadro que proyecta a los indecisos.
Pero casi todos los demás sostienen que le estaría costando mucho llegar al 40 por ciento de los votos, y que cualquier candidato de un peronismo unificado podría competirle fuerte en la primera, y, tal vez, ganarle en segunda vuelta.
¿Está en marcha el plan “alimentemos a Cristina Kirchner contra Axel Kicillof” para lograr la reelección de Milei? ¿La supuesta idea del Gobierno de designar a dos nuevos candidatos para la Corte, incluida una mujer, formaría parte de un acuerdo, por debajo de la mesa, entre Milei y Cristina, para alcanzar el objetivo de la reelección, como sugirió Carlos Pagni?
Y no solo por la estabilidad macroeconómica. También por el regreso al orden en la vía pública y el profundo deseo de la mayoría de los argentinos de no volver al infierno tan temido. A la “alta política”, que es puro pasado.
Como sería puro pasado
Milei piensa, por lo tanto, que no tendría por qué sucumbir ante “los cantos de sirena”. Ni darle a la maquinita para impulsar un consumo ficticio. También pide el presidente, a quienes no creen en sus vaticinios, que miren ahora lo que está pasando en Ceuta.
Él supone que servirá como acelerador de las inversiones hacia la Argentina. La pregunta es si le alcanzará para ganar y consolidar el rumbo, antes de que la paciencia de los endeudados y los que no llegarían a fin de mes se acabe.