Mientras el gobierno de Javier Milei avanza hacia una desregulación económica, los efectos de la subida del tipo de cambio oficial y la actualización de precios persisten en las góndolas, especialmente en el costo de los alimentos.
Mientras el gobierno de Javier Milei avanza hacia una desregulación económica, los efectos de la subida del tipo de cambio oficial y la actualización de precios persisten en las góndolas, especialmente en el costo de los alimentos.
Los indicadores de inflación de alta frecuencia, como el elaborado por la consultora EcoGo, muestran un nuevo aumento de los precios de los alimentos en la tercera semana de diciembre. De hecho, la variación semanal de los precios de alimentos fue del 11,3%, y la inflación de alimentos consumidos en el hogar podría llegar al 35,3% mensual en diciembre.
Mientras tanto, otros informes privados, como el de la firma LCG, también registran un aumento significativo de los precios de alimentos, con una inflación promedio mensual del 21% y un acumulado de las últimas 4 semanas que alcanza el 31,2%.
El CESO, por su parte, reporta una inflación semanal del 8,1% en la última semana de diciembre, evidenciando el traslado de la devaluación a los precios y destacando aumentos en productos de limpieza y perfumería.
Este escenario de incremento de precios en alimentos y otros bienes y servicios se suma a la incertidumbre generada por las medidas de desregulación y ajuste económico que podría tener un impacto significativo en la inflación y el poder adquisitivo de los ciudadanos.