El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires intensificó este año los controles de alcoholemia durante las celebraciones de Nochebuena y Navidad. Entre las 18 del 24 de diciembre y las 7 del miércoles 25, se realizaron 5399 testeos, un 42% más que en el mismo período de 2023, cuando se efectuaron 3134 controles. Según los datos oficiales, la tasa de positividad fue del 0,83%, con 45 conductores sancionados por exceder los límites permitidos de alcohol en sangre.
La estrategia se enmarca en el esfuerzo del Gobierno porteño por reducir los siniestros viales, una problemática en la que el consumo de alcohol juega un rol significativo: 1 de cada 5 siniestros fatales en la Ciudad está relacionado con esta causa. “Reducir los accidentes viales es una prioridad de gestión. Queremos que las familias celebren de forma segura y que todos lleguen bien a sus casas”, destacó el Jefe de Gobierno, Jorge Macri, en referencia al despliegue preventivo realizado en las 15 comunas.
Durante la noche del 24 y la madrugada del 25, personal de la policía, bomberos y el SAME trabajaron con guardias activas y un refuerzo de equipos, con el objetivo de garantizar la seguridad en las calles y atender posibles emergencias.
Resultados y sanciones
En los controles efectuados, se identificaron 16 conductores con más de 1 g/l de alcohol en sangre, el nivel más grave según la normativa vigente. Estas personas enfrentan multas de entre $189.060 y $1.260.400, además de la inhabilitación de la licencia por períodos de 4 meses a 2 años. Otros 29 conductores registraron niveles de entre 0,5 g/l y 0,99 g/l, lo que implica multas de hasta $630.200 y suspensiones de entre 2 y 4 meses.
El dosaje más alto detectado fue de 2,79 g/l, un nivel que triplica el límite permitido para vehículos particulares. En la Ciudad, estos límites son de 0,5 g/l para autos, 0,2 g/l para motociclistas y 0,0 g/l para principiantes y conductores profesionales.
“Es preocupante que sigamos detectando conductores con niveles tan altos de alcohol en sangre, especialmente en una fecha en la que hay un operativo masivo de concientización”, explicó Juan José Méndez, secretario de Transporte y Obras Públicas de la Ciudad, quien remarcó que estos controles buscan proteger la vida de todos los ciudadanos.
En total, las 45 licencias retenidas corresponden a conductores que, además de las sanciones económicas, debieron enfrentar el acarreo de sus vehículos.
Operativo sanitario y emergencias
En paralelo a los controles viales, el sistema de salud de la Ciudad atendió a 7 personas por incidentes vinculados a los festejos navideños. En el Hospital Oftalmológico Santa Lucía ingresaron 6 pacientes con lesiones menores, de los cuales 4 fueron dados de alta rápidamente y 2 requirieron cirugías ambulatorias.
Por su parte, el Hospital Oftalmológico Lagleyze no reportó heridos por pirotecnia ni accidentes relacionados con las celebraciones, mientras que en el Hospital de Quemados se trató a una persona con quemaduras leves sufridas antes de Nochebuena.
Este operativo se enmarca en un año en el que la Ciudad ha intensificado los controles de alcoholemia, alcanzando más de 360.000 pruebas realizadas hasta el momento. Según las autoridades, la tendencia a reforzar las medidas en fechas clave busca generar una mayor conciencia en la población sobre los riesgos de conducir bajo los efectos del alcohol.
“Queremos que las familias puedan disfrutar de las celebraciones sin tener que lamentar accidentes evitables”, concluyó Méndez, destacando la importancia de los esfuerzos preventivos.