En una asamblea realizada el lunes en Comandante Andresito, un grupo de productores yerbateros decidió convocar a un paro de cosecha, reclamando un “precio digno” por la materia prima y la devolución de las facultades que el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) perdió tras el mega DNU de diciembre pasado.
Los productores denunciaron que los precios percibidos durante la “zafra gruesa” que culminó en septiembre no fueron suficientes para cubrir los costos de producción.
Además, cuestionaron la desregulación establecida por el Decreto 70/2023, que eliminó las atribuciones del INYM para fijar precios de la hoja verde y la yerba canchada, así como para implementar medidas como la cupificación de cosecha y la limitación de nuevas plantaciones.
Aunque el paro se convocó oficialmente, no tendrá efecto inmediato, ya que la cosecha está prohibida hasta diciembre según una resolución del INYM.
Sin embargo, los productores esperan que esta medida les permita negociar en mejores condiciones con la industria molinera, especialmente considerando los elevados niveles de stock tras la cosecha récord de este año.
“El paro busca crear un escenario más favorable para obtener precios justos que garanticen la sostenibilidad de la actividad”, señalaron los participantes de la asamblea.
Qué representa la producción yerbatera
En once días comenzará el corte de verano, que representa el 10% del total anual, y entre los productores yerbateros hay malestar por los bajos precios
Un grupo de productores de Andresito convocó a toda la provincia a no cortar ni entregar hoja verde a las industrias a partir del 1° de diciembre próximo y hasta fin de febrero. “Hasta que falte yerba en góndola o hasta que se pague un precio digno por la hoja verde”, dijo un referentes que participó de la moción apoyada por medio centenar de productores.
La cosecha gruesa de yerba mate finalizó el 30 de octubre pasado con valores por debajo de los 200 pesos por kilo. En marzo último, poco antes de que comenzara la cosecha gruesa, los productores exigían 505 pesos. Pero la industria ofreció la mitad e incluso fue bajando ese valor y encontró a muchos productores dispuestos a entregar su materia prima.
El sector yerbatero pasó este 2024 de ser una de las economías regionales de mejor desempeño, según el semáforo de Coninagro, a vivir una crisis que crece día a día, junto al malestar del colono, como se denomina aquí al chacarero. Los antecedentes inmediatos de paros yerbateros fueron en 2001, cuando los precios que se pagaban eran menores a los 10 centavos de dólar por kilo. Aquella protesta, con un histórico tractorazo a Posadas, derivó en la creación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).