En negociaciones febriles durante este martes, la vicepresidenta Victoria Villarruel consiguió este martes el apoyo del radicalismo, el PRO, el peronismo disidente y otras bancadas de partidos provinciales para designar este miércoles a uno de los integrantes del bloque oficialista como presidente Provisional del Senado, así como para encabezar las secretarías Parlamentaria y Administrativa de la Cámara alta.
En una pulseada con el interbloque mayoritario del Frente de Todos que conduce José Mayans, Villarruel logró juntar en la primera reunión de Labor Parlamentaria a los principales jefes de los bloques para acordar el nuevo reparto de poder tras la salida de Cristina Kirchner.
En una reunión de más de una hora en el Salón Gris de la Cámara, el Frente de Todos insistió con su reclamo de quedarse con la Presidencia Provisional argumentando que es el bloque más numeroso.
Molesto con la situación y al ver que La Libertad Avanza lograba reunir los apoyos necesarios del resto de los bloques para avanzar en la decisión de Villarruel, el peronismo hizo saber que no bajaría a la sesión de este miércoles a las 15, por lo que el nuevo oficialismo y sus aliados tendrán que conseguir sentar a los 39 legisladores que cuentan para imponerse a los 33 del kirchnerismo.
Para la Presidencia Provisional figuran dos candidatos: el puntano Bartolomé Abdala y el formoseño Francisco Paoltroni, quien, si bien fue postulado oficialmente, desde La Libertad Avanza más tarde relativizaron esa designación, sobre todo luego de sus denuncias contra Villarruel, a quien acusó de acordar con el peronismo para desarmar su candidatura.
No obstante, fuentes de los diferentes bloques dijeron se ofrecería la Vicepresidencia al Frente de Todos (la postulante es la bonaerense Juliana Di Tullio), mientras la Vicepresidencia Primera podría ser ocupada por la radical Carolina Losada (actualmente es Vicepresidenta) y la Vicepresidencia Segunda sería para la cordobesa Alejandra Vigo, de Unidad Federal, dijeron fuentes parlamentarias.
Tras las elecciones de octubre, el interbloque (conformado por los bloques Frente Nacional y Popular y Unidad Ciudadana) encabezado por Mayans, quedó conformado por 33 legisladores, seguido por el radicalismo, con 11; La Libertad Avanza y el PRO con siete cada uno, y el resto de los lugares quedaron para bancadas de dos o tres integrantes.
Durante la reunión de Labor, los bloques no kirchneristas resolvieron juntarse para alcanzar el número de 39 senadores y forzar no solo la elección de las autoridades de la Cámara y de los secretarios, sino para darle mandato a Villarruel para que pase a conformar las Comisiones del cuerpo de acuerdo con una proporcionalidad de bancas.
Con esa suma de voluntades que fuentes del bloque radical advirtieron que será, en principio, sólo para esta circunstancia, se resolverá darle al Frente de Todos ocho de los 19 lugares en las comisiones más grandes, siete en las de 17 integrantes, y tres en las Bicamerales cuando al Senado le toque designar a ocho integrantes, como es la que debe analizar los Decretos de Necesidad y Urgencia.
Del encuentro participaron Villarruel y el jefe del bloque de La Libertad Avanza, el jujeño Ezequiel Atauche, por el oficialismo; el del radicalismo, Eduardo Vischi; el del PRO, Luis Juez; el peronista Mayans; el jefe de Cambio Federal, Juan Carlos Romero, y el de Unidad Federal, Carlos Espínola.
Además, estuvieron los radicales Pablo Blanco y Mariana Juri; los peronistas Anabel Fernández Sagasti, Juliana Di Tullio y Eduardo "Wado" De Pedro; la macrista Beatriz Ávila; Natalia Gadano por el bloque Por Santa Cruz, y la misionera Sonia Rojas Decout, por el flamante interbloque Innovación Federal.