El capitán de la selección francesa y delantero del Real Madrid, Kylian Mbappé, se encuentra en el centro de una severa ofensiva política por parte de la extrema derecha de su país. Las críticas responden a su negativa a lucir plenamente una camiseta de apoyo a los habitantes de Ceuta durante el partido del pasado martes frente al Elche, postura que también adoptaron sus compañeros de equipo Vinícius e Ibrahima Konaté.
El origen del conflicto: la crisis migratoria en la ciudad autónoma
La polémica se enmarca en la delicada situación que atraviesa el enclave español desde finales de julio, cuando decenas de miles de inmigrantes accedieron de forma ilegal a la ciudad desde Marruecos en un episodio que se saldó con decenas de fallecidos. Aunque la mayoría retornó a territorio marroquí, varios miles permanecen en la zona. Esta permanencia ha provocado el deterioro de la convivencia, generando tensiones constantes y manifestaciones diarias por parte de los residentes locales, quienes exigen la vuelta a la normalidad.
Ante la controversia generada por su gesto en el campo, el delantero declaró este miércoles al diario AS su "toda la solidaridad con Ceuta". Sin embargo, argumentó que rechazó vestir la prenda solicitada por el club para "no meter prioridad en el sufrimiento", buscando mantener una posición neutral entre la población local y los colectivos migrantes.
Dura ofensiva de la extrema derecha gala contra el futbolista
Las explicaciones del deportista no frenaron la reacción de diversos representantes del partido Agrupación Nacional y figuras afines. El portavoz de la formación, Julien Odoul, tildó la actitud del jugador como un "comportamiento de pequeño delincuente" durante una intervención en la cadena CNews. Por su parte, el diputado Kévin Mauvieux afirmó en la red social X que "si la vergüenza tuviera un rostro, sería el de Kylian Mbappé".
A las descalificaciones se sumaron otros cargos electos. El diputado Alexis Jolly acusó al capitán de la selección de actuar como un "agente de subversión al servicio de los enemigos de los pueblos europeos", mientras que la eurodiputada Marion Maréchal cuestionó públicamente por qué estos deportistas muestran empatía hacia "todos los sufrimientos del mundo pero nunca con los de los europeos".