Una voz inconfundible, estribillos que ya son parte del cancionero popular y que atravesaron generaciones, una mujer que hizo de todo y que recorrió incontables géneros (baladas, rock, lírico, tangos, chamamé, comedia musical), que recorrió escenarios del mundo en América Latina, Estados Unidos, Japón y algunas ciudades de Europa, salvo España.

Valeria Lynch llega por primera vez con una gira por estas tierras empezando por el Razzmatazz de Barcelona (28 de septiembre), en Sala Repvblicca de Valencia (30 de septiembre), en la Sala Wagon de Madrid (2 de octubre) y corona con la Sala París 15 de Málaga (4 de octubre).

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En diálogo con El Observador España adelantó algunos detalles de su gira por España, la expectativa de encontrarse con el público español y los latinoamericanos que viven aquí, ansiosos por corear sus inoxidables hits, las nuevas generaciones de artistas y su afición por siempre animarse a más.

Valeria, bienvenida a Madrid.

Gracias. No es la primera vez, pero es como si lo fuera, porque en los 90 fue la última vez que vine. Vine dos veces, pero a conocer, y la segunda vez estuve haciendo un programa de televisión, invitada, canté creo que uno o dos temas y nunca más. No sé esa desconexión rarísima justo con Madrid, con España, ¿no? Es raro, pero nunca es tarde, acá estoy.

¿Viste que hay quienes dicen que hay tiempos perfectos?

Tal cual, yo creo que hay tiempo para todo y hay algo marcado ya, ¿no? Como un caminito. Y bueno, no tenía que ser en ese momento y es ahora que me encuentra más madura, más intérprete, no tanto cantante, pero sí muy intérprete, ¿no? Como que las canciones se metieron en el corazón y las canto de otra manera, y para mí eso es muy importante.

Después de tanto recorrido, de tantos éxitos, de sueños cumplidos ¿se aprecian distinto los logros o estos hitos de "vengo por primera vez a cantar a España"?

Me parece un sueño. Me parece algo que no soñé en mis planes. Surgió la idea de venir y me encantó. Me pareció que era un buen momento, una buena oportunidad de reencontrarme con gente de nuestro país, pero además gente que me conoce desde hace muchos años, por sobre todo por los musicales que hice. Tengo muchos amigos acá trabajando en el teatro musical y todos me dijeron: "Vamos a ir a verte, qué bueno que venís". Y no los veo hace años. Se fueron de Argentina hace muchísimo tiempo y me encanta volver a ese reencuentro con ellos, ¿no? Como que van a estar ahí en la platea viéndome, me parece rarísimo. Colegas con los que compartí el escenario y esta vida que es tan linda y tan llena también de sorpresas como esta. Esto para mí es buenísimo. Yo no me pongo metas; las cosas me van surgiendo. Yo no digo "no", yo digo: "Las cosas suceden, mira, me pasa esto, tengo que aprovecharlo". Yo creo que los artistas no tenemos límite, no tenemos techo. Entonces está bueno probar. Digo siempre que soy una artista de riesgo porque me arriesgo. Cuando me va bien, me encanta, digo: "Viste que me iba a ir bien". Y cuando me va mal, me la tengo que bancar porque lo elegí yo, ¿no? Así que la vida me lleva a hacer cosas que a lo mejor no tenía pensado, como venir a Madrid.

Tenes cuatro fechas programadas: Barcelona, Madrid, Málaga y Valencia.

Me encanta. Y todo el mundo me dice: "Ay, no sabés lo que es Málaga; ay, no sabés lo que es Barcelona". Y me encanta poder disfrutar de eso que me están contando. Yo quiero verlo con mis propios ojos.

Y pasa algo muy especial con los que se fueron de Argentina cuando vienen artistas nuestros —porque no es un artista argentino, es nuestro—: se genera como un puente, una cercanía, como si se achicara un poco el océano que nos divide de casa.

Tal cual, es así. Bueno, claro, siempre está en el corazón Argentina. Yo me muevo mucho también entre Uruguay y Argentina porque en Uruguay tengo mi casa. Tenemos con Mariano (Martínez, su pareja y ex líder de Attaque 77) nuestra casa, tenemos cantidad de amigos y trabajamos mucho allá. Entonces nos movemos en los dos lugares; en realidad en tres lugares: Mariano tiene su casa en Córdoba, yo tengo mi casa en Buenos Aires y tenemos nuestra casa en Piriápolis, en Uruguay. Así que también entiendo lo que decís porque nos pasa un poco eso, ¿no? Como que tenemos el corazón repartido, pero bueno, siempre estamos en casa.

También es el efecto de las canciones que nos acompañan, que nos hacen sentir en casa...

Con la música uno se transporta. Porque la música tiene ese poder también. Tiene el poder de unir, el poder de sanar... y que es verdad, no es una frase hecha, ¿viste? Que todo el mundo dice "la música es sanadora", pero es que es real. Yo, por ejemplo, me he encontrado con gente que me dice: "En un momento re difícil de mi vida no sabés lo que me ayudaste con tu voz, con tus canciones". Uno no se da cuenta del poder que tiene la música, la voz o la letra de una canción a lo mejor. Por ejemplo, yo hago "Mentira" hace 40 años. Y me preguntan muchos periodistas: "¿No te cansás de cantarlo?" "No puedo", le digo, porque yo veo en vivo las caritas de la gente y pienso: esta persona tuvo una situación cotidiana o algo de amor, de desamor, de desencuentro de la vida misma con este tema. ¿Cómo se lo voy a cantar de taquito? No puedo. Tengo que cantar mis canciones como si fuera la primera vez. Y me pasa eso, ¿sabés? Todas mis canciones me parecen un estreno.

Pensaba en eso, en gente que quizás vive hace 15 años en España y no tuvo la chance de verte en su nuevo hogar y de emocionarse con tus canciones. ¿Te pasa esto de, cuando estás en los conciertos, pensar qué le pasa al público?

Sí, claro que sí. Porque no solamente en los buenos momentos está la música, también está en los malos momentos. Entonces, un apoyo, una palabra de aliento para esa gente es maravilloso. ¿Cómo voy a cantar de taquito? No puedo. Yo canto con todo siempre, como si fuera la primera vez, porque me parece que yo me lo merezco y el público se lo merece también que sea de esa manera.

Hoy escuchaba a Fito Páez, otro gran intérprete y letrista, y decía que para él sus canciones eran como sus hijos que no podía elegir.

Bueno, a mí me pasa un poco eso. Cuando me decís "¿cuál es la canción que más te gusta cantar?", y no sé, un montón. Porque no solamente son las que a mí me gustan, sino porque la gente las eligió. Las eligió y las hizo éxitos. Yo soy muy consciente de que el público es el que hace los éxitos. El que te dice que sí, el que te levanta, el que te baja. Es así. Entonces, cuando hay que elegir una canción, no puedo. Cuando tengo que armar un espectáculo no digo qué pongo, digo qué saco. Pero te lo juro, porque a veces hacen unos choclos y yo digo: "No, no puedo hacer 3 horas de show; vamos, empecemos a bajar".

No lo digas mucho porque la gente se va a ilusionar o te va a pedir 3 horas de show de verdad.

No van a ser 3 horas, pero no creas que está lejos. No 3 horas porque se cansan, se aburren, pero hay canciones que —"Señor amante", "Qué ganas de no verte nunca más", "Mentira", "Piensa en mí", "La extraña dama", "Cada día más", "Ámame en cámara lenta"— imagínate vos, si yo no hago esos temas, me matan.

Se van todos afónicos de cantar...

Te juro que es tremendo lo que pasa, la red que se crea, el feedback ese que hay con el público es maravilloso. Creo que es muy lindo y alimenta el ego de los artistas. Nosotros queramos o no, todos queremos que nos quieran en el fondo, pero un poquito más los artistas.

Ustedes lo tienen de forma más explícita y extensa.

Todos queremos que nos quieran. Y bueno, el artista tiene la oportunidad de mostrar lo que puede hacer arriba de un escenario y a mí me gusta brillar en el escenario. Abajo soy igual a cualquiera. Pero tengo la suerte de tener una comunicación muy fluida con la gente, me siento como de la familia. A veces la gente me ve en la calle y me dice: "Ay, por favor, una foto; te escuchamos desde chicos". Y veo que pasa de generación en generación. Es increíble lo que pasa conmigo, de verdad. Yo soy una mina grande ya y, sin embargo, me siento una privilegiada y una agradecida por lo que el público me da.

Las nuevas generaciones de artistas y cómo sostener una carrera artística

Estamos viviendo un tiempo que con las redes sociales parece que cualquiera puede hacerse famoso, cualquiera se hace viral... no es fácil sostener una carrera tantos años. ¿En perspectiva cómo ves tu carrera y tu recorrido?

Yo miro para atrás, me veo en los comienzos, hago como un raconto así, vuelvo acá y te digo: "Tarea cumplida". Me da la sensación de que fui por un buen camino. Pero que es el camino que elegí. Yo nunca tuve gente que me dijera "hacé esto, hacé aquello". Sí tuve en algún momento en los comienzos, a lo mejor, y está bueno tener una guía, alguien que te abra el camino. Pero después fui muy intuitiva siempre. Siempre supe lo que quise, siempre me meto en todo en mis espectáculos, en todo lo que tenga que ver con la artística estoy muy metida ahí y me gusta hacer eso. Me encanta involucrarme porque me parece que es una forma de satisfacción, me siento plena. Digo: "Ay, qué bueno, acá voy a poner esto y la luz que venga acá". Después tengo un equipazo alrededor.

Pero volviendo a lo que me preguntabas, es verdad que ahora surgen muchos artistas jóvenes, de los cuales tuve la suerte de conocer... yo tengo escuelas que me han dado la oportunidad de encontrarme con un montón de artistas jóvenes que están ahora triunfando y se formaron en mis escuelas: María Becerra, el cuarto Nochero (Alvarito Teruel), Laurita Esquivel de Patito Feo. Tengo la satisfacción enorme de haber podido abrir puertas a las jóvenes generaciones que vienen atrás.

¿Es suficiente el talento para sostener una carrera artística durante tantos años?

Es muy difícil esta carrera, no es fácil. No alcanza solamente con el talento. Tenés que estar en el momento justo, preciso, para que se abran las puertas. Es muy difícil y muchas veces creés que estás en ese momento y no lo estás; tenés que seguir luchando. Es una carrera de mucha lucha, pero la satisfacción es enorme. Ya recibir el aplauso de la gente y que te siga dando el lugar privilegiado que tengo, para mí es haber alcanzado todo. Es mirar para atrás y ver que todo estuvo hecho para que llegara a este momento, con aciertos y desaciertos, por supuesto. No con triunfos siempre.

Y también es un desafío conquistar público nuevo...

Cuando hago un espectáculo nuevo me gusta preguntar quién me ve por primera vez en vivo. Hice un Movistar Arena hace 2 meses: lleno total, 15.000 personas, increíble. Y pregunté, y te juro que un 65-70% levantó la mano, jóvenes. Muchos jóvenes. Y no es fácil cuando vos ya no tenés 20 o 30 años, es difícil mantenerse en un lugar. Pero yo creo que tuve la suerte de ser una artista muy popular, muy reconocida por el público, sobre todo por las familias, y eso te da una amplitud y una extensión grande para llegar a todos por igual.

También tiene que ver con tu tenacidad y con haberte abierto a muchos tipos de proyectos...

Jamás. Ahora se me ocurrió hacer los discos de rock; qué suerte que se me ocurrió porque lo conocí a Mariano ahí. Yo siempre digo que ni él es tan rockero ni yo soy tan baladista. Porque yo empecé haciendo rock en los 70, cuando era marginal, cuando estaba prohibido, cuando cantábamos en los sótanos. Y sin embargo, vi pasar a un montón de gente talentosísima que no tuvo la suerte que tuve yo, porque también tenés que tener un poco de suerte. Y como soy una artista de riesgo, siempre abro la cabeza: hice dos discos de rock, hice un disco de tango que me convirtió en la mayor vendedora de tangos en Argentina. Hasta canté chamamé, que me invitaron Las Hermanas Vera a Corrientes a cantar chamamé. Me encanta.

Ahora que estás en España tenés que hacer uno de flamenco.

Vos sabés que lo pensé. Pero es muy difícil, el flamenco no me da, es hermoso pero es re difícil.

Cuando mires para atrás de nuevo vas a decir: "No me faltó nada".

Bueno, para hacer un musical me preparé para cantar lírico. No soy cantante lírica, requiere de un entrenamiento vocal increíble y además de ensayo, ensayo, ensayo; tienen una disciplina increíble los cantantes líricos. Pero como era un personaje el que estaba haciendo, dije: "Yo voy, lo hago". Y me encantó.

Hay que animarse.

Sí, hay que animarse. Yo soy así.

"Me considero una de las primeras feministas"

Hablabas de los 70, sos una de las artistas mujeres que con su recorrido le abrieron camino a todo lo que vino después...

Sí, claro. Pero está bueno que los artistas que ya estamos consagrados, que ya nos conocen, que somos populares, le demos paso a esa gente. A mí me encantan las fusiones. Yo creo que fusionarse con artistas jóvenes te da como un refresh.

Tuviste buenas colaboraciones en los últimos años con la nueva generación.

Sí, ahora creo que voy a hacer algo con Ca7riel. Divino. Ca7riel para mí es el artista de todos. Milo J me encanta también, porque se atreve. Él es un cantante trapero urbano, pero sin embargo se fusiona con el folclore de grandes artistas consagrados. Entonces lo veo como diferente, tiene una personalidad que atrapa también. Me encanta Milo, y Ca7riel me parece un musicazo y tiene personalidad, tiene una impronta muy particular, muy de él. No copia a nadie, que es el gran mal de los jóvenes: que uno canta igual que el otro. No, no hagan eso. Tengan su sello, yo le digo a mis alumnos eso: tengan su sello, porque tanto la buena técnica y la buena voz como la impronta, la personalidad, el estilo y el ángel están en el mismo nivel de importancia para ser un artista diferente. Para eso hay que prepararse mucho y estudiar.

Angelita Torres acaba de grabar —qué bien canta Angelita— un tema mío: "Qué ganas de no verte nunca más". Me invitó a cantar y no nos pudimos encontrar, pero seguramente estaremos haciendo algo pronto. Hay un montón de cantantes jóvenes, un montón y un montón de buenas cantantes: Angela Leiva es otra grande, Euge Quevedo, que es de cuarteto pero si la escuchás cantar... increíble, es una cantante increíble. Hay un montón de buenas cantantes.

Siempre se decía que los hombres eran los vendedores de discos y los que copaban los escenarios. En una época fue así, en los 80 durante muchos años, pero la realidad es que las mujeres ahora estamos en un nivel de popularidad muy grande. Han copado escenarios artistas muy buenas que tienen mucho para decir además.

Recién decías de la importancia de la personalidad pero también el mensaje. ¿Cómo definís qué decir en tus canciones?

Yo me considero una de las primeras feministas, porque en los 80 yo era la única que se subía al escenario... Era una época donde la mujer no estaba tan ahí adelante mostrándose y cantándole las cuarenta a los hombres. Era difícil para la mujer salir a trabajar, era más de casa, ni hablar de política... no existía la mujer. Era muy difícil. Entonces, mirando para atrás también veo eso: yo fui una feminista de las primeras. Así que fui precursora en esa onda y en ese estilo.

Por algo también tus canciones siguen teniendo la repercusión que tienen, que artistas jóvenes como Angelita Torres o Miranda! las reinterpreten.

Claro, con Ale Sergi grabé también; Ale grabó "La extraña dama", que es un tema mío, y en mi disco grabé "Cada día más". A mí me encanta la fusión de artistas y cuanto más dispares sean los estilos, mejor, porque se aprende mutuamente. Aprendés, crecés, abrís la cabeza, te mantenés más joven.

Los shows en España: los hits de siempre con un giro rockero y un estreno

Volvamos a los shows de España ¿Con qué se va a encontrar el público español?

Te puedo contar que van a estar todos los éxitos, porque la gente que me conoce y está acá va a querer escuchar esos temas. Pero tengo la suerte de venir con una banda uruguaya increíble, con Mariano Martínez dirigiendo la banda y tocando. Y lo que hizo él con mis canciones fue aggiornarlas, darles un carisma más actualizado con su sonido, que es un sonido bastante rockero, no pasado al punk pero sí mucho más rockero. Pero nunca perdió la esencia de mi balada; siempre fui Valeria cantando esos temas, y la gente lo agradece mucho. Tengo al bajista de Jaime Roos, que es un genio; el baterista es de La Triple Nelson; Dani Podbés, que vive en Barcelona y es uruguayo también, va a estar tocando. Y acabo de publicar un tema en plataformas digitales que se llama "Me amas y me dejas" de Sandro, que fue uno de los temas más importantes de él. Hicimos una versión con Mariano hermosísima que vamos a tocarla en vivo por primera vez. Y tengo una interacción con la pantalla con un tema de Leonard Cohen, que es "Aleluya", que está buenísimo también. Estoy muy ansiosa, tengo ganas de mostrar todo lo que estoy haciendo. Estoy bárbara todavía y creo que va a ser un showzazo. Antes tenía miedo, decía "¿quién me va a ir a ver?", y ahora que veo que las entradas están bárbaras, digo: "ay no, qué bueno".

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