El régimen cubano anunció que la isla agotó por completo sus reservas de fueloil y diésel, recursos críticos para el funcionamiento de las centrales eléctricas. El colapso energético y los apagones masivos desencadenaron fuertes protestas en las calles. En medio del caos, el gobierno de La Habana afirmó estar dispuesto a evaluar una oferta de ayuda de Estados Unidos valorada en 100 millones de dólares.
"El sistema se ha quedado, una vez más, sin reservas de combustible", declaró el ministro de Energía, Vicente de la O Levy, durante una rueda de prensa el miércoles por la noche. "No tenemos absolutamente nada de fuel, no tenemos absolutamente nada de diésel", insistió el funcionario.
Tanto el diésel como el fueloil son fundamentales para alimentar las plantas termoeléctricas que sostienen el sistema energético cubano.
Visita del jefe de la CIA
El director de la CIA viajó el jueves a La Habana para una reunión excepcional con altos funcionarios cubanos, indicaron las autoridades de Cuba, en medio de la gravísima crisis energética que enfrenta esta isla sometida a un bloqueo petrolero de Washington.
John Ratcliffe se reunió con funcionarios como Raúl Rodríguez Castro, alias El Cangrejo, interlocutor de La Habana en las recientes conversaciones con los Estados Unidos. El jefe de la CIA también ze vió con el ministro del Interior, Lázaro Álvarez Casas. Un funcionario de la CIA dijo que Ratcliffe se reunió con los funcionarios "para entregar personalmente el mensaje del presidente Trump de que Estados Unidos está preparado para comprometerse seriamente con cuestiones económicas y de seguridad, pero solo si Cuba hace cambios fundamentales". La agencia de EEUU confirmó el viaje en sus propias redes sociales.
Los funcionarios estadounidenses han enfatizado que, mientras estén preparados para negociar, no esperarán sin cesar y no descartarán el uso de la fuerza militar. Ratcliffe también discutió la cooperación de inteligencia, la estabilidad económica y los problemas de seguridad, pero Estados Unidos insistió en que "Cuba ya no puede ser un refugio seguro para los adversarios en el hemisferio occidental", dijo el funcionario de la CIA consignado por el Financial Times.
Trump ha designado a Cuba como patrocinador estatal del terrorismo. Cuba dijo que había proporcionado pruebas para "demostrar categóricamente que no representa una amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos".
Protestas por La Habana
Más de una docena de barrios de La Habana estallaron en protestas el miércoles después del anuncio. Los cubanos hicieron sonar cacerolas y quemaron basura en las calles en protesta por los prolongados cortes de energía y el deterioro de las condiciones de vida.
Según Reuters, esta fue la noche de manifestaciones más intensa en la ciudad desde que comenzó la crisis energética en Cuba el pasado mes de enero.
Como es habitual durante las protestas, el monopolio estatal de telecomunicaciones de Cuba cortó el servicio de internet en las zonas donde las manifestaciones eran más intensas.
En las últimas semanas, algunas zonas de La Habana sufrieron apagones de entre 20 y 22 horas. Los hospitales no están pudiendo funcionar con normalidad, mientras que las escuelas y las oficinas gubernamentales tuvieron que cerrar. El turismo, motor económico de Cuba, también se vio fuertemente afectado.
"Estamos de vuelta en la Edad de Piedra", dijo la periodista independiente Yoani Sánchez. Sánchez denunció que su barrio, en el centro de La Habana, acumulaba ya 20 horas sin suministro eléctrico y su edificio está sin agua desde hace tres días.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, reconoció la situación "particularmente tensa" en toda la isla, la cual atribuyó a Estados Unidos.
"Este dramático empeoramiento tiene una única causa: el genocida bloqueo energético al que Estados Unidos somete a nuestro país, amenazando con aranceles irracionales a cualquier nación que nos suministre combustible", escribió en las redes sociales.
Miguel Diaz-Canel, presidente de Cuba. AFP
"Listos para escuchar la propuesta de EEUU"
La semana pasada, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que La Habana había rechazado una oferta estadounidense de ayuda humanitaria por valor de 100 millones de dólares, una afirmación que Cuba negó. El Departamento de Estado reiteró su ofrecimiento el miércoles, advirtiendo que la ayuda sería a cambio de "reformas significativas al sistema comunista cubano".
"La decisión recae en el régimen cubano: aceptar nuestra oferta de asistencia o negar ayuda vital para salvar vidas y, en última instancia, rendir cuentas al pueblo cubano por obstaculizar dicha asistencia", dijo Rubio, indicando que la asistencia humanitaria se distribuiría en coordinación con la Iglesia católica y organizaciones humanitarias "confiables".
En respuesta al ofrecimiento, Díaz-Canel dijo este jueves que el gobierno de Cuba estaría dispuesto a aceptar la ayuda. "Si verdaderamente hay disposición del gobierno estadounidense a brindar ayuda en los montos que anuncia y en plena conformidad con las prácticas universalmente reconocidas para la ayuda humanitaria, no encontrará obstáculos ni ingratitud de parte de Cuba", afirmó.
De todas maneras, el presidente agregó: "podría aliviarse el daño de un modo más fácil y expedito con el levantamiento o alivio del bloqueo, pues se conoce que la situación humanitaria es fríamente calculada e inducida".
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Bruno Rodríguez, dijo este jueves que Cuba estaba "lista para escuchar los detalles de la propuesta y cómo se implementaría". En el comunicado publicado por la red social X, Rodríguez señaló que no estaba claro si la oferta de Estados Unidos consistiría en efectivo o en asistencia en especie.
Históricamente, el suministro de combustible para cuba llegaba de Venezuela y México. Sin embargo, ambos países interrumpieron sus envíos en los últimos meses. Caracas suspendió sus exportaciones tras la intervención militar de Estados Unidos que depuso a Nicolás Maduro el 3 de enero y México optó por cesar los envíos ante las amenazas de Donald Trump de imponer aranceles a los países que abastezcan de combustible a la isla.
En lo que va de año, solamente un buque ruso con 100.000 barriles de crudo llegó a Cuba, pero el ministro De la O Levy dijo que estas reservas ya se agotaron.
La falta de combustible y los apagones prolongados generaron una parálisis en la economía cubana. El racionamiento de combustible provocó recortes en el transporte público y el cierre de escuelas. Con las temperaturas alcanzando los 30°C, los alimentos se echan a perder por falta de refrigeración y la población no puede utilizar aire acondicionado ni ventiladores. Además, los productos básicos son difíciles de conseguir debido al freno en la producción y distribución.