Donald Trump evitó pronunciarse este domingo sobre a quién apoya en el balotaje que definirá al presidente de Brasil entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro. El mandatario estadounidense tampoco había respaldado explícitamente a ninguno de los candidatos antes de la primera vuelta del 4 de octubre, aunque en mayo pasado recibió al hijo mayor de Jair Bolsonaro en la Casa Blanca y es un fuerte aliado de la familia.
"No quiero entrar en eso. Estamos observando", dijo simplemente Trump ante una consulta de la prensa antes de partir rumbo a Michigan para un acto de campaña por las midterms.
El senador Bolsonaro y el actual mandatario brasileño disputan una ajustada carrera este domingo en un país polarizado. Las encuestas, que marcaban un empate técnico, anticipan una final cabeza a cabeza.
Antes de la primera vuelta, Trump también dijo que seguía las elecciones "muy de cerca". "Brasil es un país muy importante. El pueblo brasileño es fantástico. Estas son unas elecciones muy importantes", aseguró.
Después de la votación, el republicano calificó como una "gran victoria" la ventaja de Flávio Bolsonaro y pronosticó una segunda vuelta con un resultado "muy reñido". El senador del Partido Liberal se llevó el 4 de octubre el 47,03% de los votos, frente al 45,16 del Líder del Partido de los Trabajadores.
El vínculo de Trump con Brasil
Bolsonaro fue elegido por su padre para presentarse en estas elecciones como candidato, después de que el exmandatario quedara inhabilitado y fuera condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado contra Lula en 2023.
El senador, de 45 años, es la esperanza de la derecha local y regional para poner un freno al izquierdista Lula, que a los 80 años va por su cuarto mandato no consecutivo. Trump escenificó su vínculo con los Bolsonaro al recibir a Flávio en la Casa Blanca en mayo e implementar una serie de sanciones contra funcionarios brasileños por considerar que llevaban adelante una "caza de brujas" contra su aliado Jair Bolsonaro.
Lula desplegó en campaña la bandera de la soberanía, le viene reclamando a Trump que no se entrometa en los asuntos internos de Brasil y acusó a su rival de someterse a Washington.
Si logra la reelección, Brasil se mantendría como uno de los pocos gobiernos progresistas en la región, junto a México y Uruguay, en medio de la llamada "ola naranja". El término, que hace referencia al color de piel de Trump, fue acuñado por The Economist y describe cómo varios países de América Latina giraron a la derecha en el último tiempo y conformaron gobiernos alineados con el del presidente estadounidense.
Flávio Bolsonaro ya declaró que, si gana, quiere sumarse al Escudo de las Américas, la alianza de seguridad impulsada por Trump con aliados de la región, además seguir los pasos de Estados Unidos y declarar como terroristas a los dos principales grupos del crimen organizado, el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV).