Trump pide presupuesto récord de 1,5 billones para defensa en plena guerra con Irán: el gasto militar subiría un 42%
El plan se traduce en un alza del 42% en el gasto militar, con la compra de cazas F-35, buques, municiones, el sistema antimisiles Cúpula Dorada y un aumento de salario para las tropas. Recortes en programas civiles.
La administración de Donald Trump presentará al Congreso un presupuesto de defensa de 1,5 billones de dólares para 2027, el mayor en la historia moderna de Estados Unidos y un salto del 42% respecto al año anterior. La propuesta contempla un recorte cercano al 10% en otras áreas de gasto, afectando sectores como educación y la Agencia de Protección Ambiental, trasladando parte de esas responsabilidades a los gobiernos locales.
Esta semana, Trump dejó en claro sus prioridades al afirmar, antes de dirigirse a la nación para informar sobre la campaña en Irán: “Estamos peleando guerras. No podemos ocuparnos del cuidado infantil”. Según la agencia AP, añadió: “No es posible que nos ocupemos del cuidado infantil, Medicaid, Medicare. Pueden hacerlo a nivel estatal. No se puede hacer a nivel federal”.
En el documento que contiene la propuesta de presupuesto la administración Trump señala que “los ahorros se logran reduciendo o eliminando programas progresistas, instrumentalizados y derrochadores, y devolviendo las responsabilidades estatales y locales a sus respectivos gobiernos”.
Entre los recortes planteados figuran la reducción de fondos para programas vinculados a energías renovables, la eliminación de cerca de treinta iniciativas del Departamento de Justicia que el Ejecutivo considera redundantes o usadas con fines políticos, y la disminución de 315 millones de dólares al Fondo Nacional para la Democracia, precisó Reuters.
Portavion Geral Ford EFE
Portaviones Gerald Ford
EFE
La solicitud deberá pasar por el Congreso, un terreno donde las disputas sobre el gasto ya provocaron el cierre gubernamental más prolongado en la historia del país. El proyecto no solo define el rumbo de la política fiscal, sino que también refleja las prioridades de la Casa Blanca en un año marcado por las elecciones de medio término, en las que los republicanos buscan retener sus ajustadas mayorías en ambas cámaras.
El proyecto deberá ser evaluado por un Congreso bajo control republicano, que tendrá la última palabra sobre qué partidas se convierten en ley antes del inicio del nuevo año fiscal, el 1 de octubre. En paralelo, el director de la Oficina de Presupuesto, Russell Vought, fue citado a comparecer el 15 de abril ante el Comité de Presupuesto de la Cámara de Representantes, donde se anticipa un debate intenso sobre las prioridades del gasto.
El foco del dinero
El Pentágono destina una parte sustancial del pedido a reforzar la producción de municiones, una prioridad marcada por el subsecretario de Defensa Steve Feinberg. El plan también contempla la compra de 34 embarcaciones, entre ellas un nuevo acorazado que llevará el nombre de Trump y una serie de fragatas. En total, la administración solicita más de 65 mil millones de dólares para construcción naval, consolidando el giro hacia una flota más robusta.
Otro de los ejes es el sistema de defensa antimisiles conocido como Cúpula Dorada y un salto significativo en el programa de cazas F-35, con la adquisición de 85 aeronaves frente a las 47 del año anterior. El desglose prevé 38 unidades para la Fuerza Aérea, 10 para los Marines y 37 para operaciones desde portaaviones.
F35 AP
F-35 de la aviación estadounidense
AP
El refuerzo se completa con fondos para asegurar el suministro de minerales críticos, considerados esenciales para sostener la industria de defensa. Además, incluye un alza salarial del 5%-7% para el personal militar en un momento en que miles de efectivos se encuentran desplegados activamente.
La propuesta también contempla que Departamento de Justicia reciba un aumento del 13% en su presupuesto, destinado a reforzar la política de inmigración y a la contratación de más de 300 agentes de la DEA. El plan también reserva unos 150 millones de dólares para transformar Alcatraz en una prisión de máxima seguridad con tecnología de última generación, un giro llamativo para un lugar que hoy funciona como uno de los principales atractivos turísticos de San Francisco.