Ataque a sinagoga en Michigan es considerado "acto de violencia contra la comunidad judía": quién era el sospechoso
Las autoridades identificaron al presunto atacante, que estrelló su vehículo contra una sinagoga ubicada en los suburbios de Detroit, como un libanés que contaba con ciudadanía estadounidense.
El ataque registrado el jueves contra la sinagoga Temple Israel en Michigan, cuando un hombre armado estrelló su vehículo contra el edificio, que albergaba un centro educativo infantil, fue considerado por las autoridades como un "acto de violencia dirigida contra la comunidad judía". El sospechoso por el ataque, que murió después de ser abatido por un guardia de seguridad, fue identificado como un ciudadano estadounidense de origen libanés.
El Departamento de Seguridad Nacional dijo que el conductor del vehículo era Ayman Mohamad Ghazali, de 41 años, que había llegado al país en 2011 con una visa para familiares directos como cónyuge de un ciudadano estadounidense y obtuvo la ciudadanía en 2016.
Según dijeron funcionarios libaneses a la agencia AP, cuatro familiares del hombre murieron la semana pasada en ese país en un ataque aéreo israelí, en medio de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, que impactó en Medio Oriente. Israel retomó los ataques contra Líbano en el marco de los enfrentamientos con el grupo islamista Hezbollah, aliado de Teherán.
Dos hermanos de Ghazali estaban entre los muertos en el Líbano. Un funcionario libanés aseguró a NBC News que estos estaban afiliados a Hezbollah, pero no se sabe qué papel tenían en la organización ni si eran blancos del ataque en Mashghara.
Mo Baydoun, alcalde de Dearborn Heights, un suburbio al oeste de Detroit y ubicado a unos kilómetros de la localidad de West Bloomfield, donde se ubicaba la sinagoga, dijo que el sospechoso residía en la zona.
Cómo fue el ataque en la sinagoga
El atacante estrelló su vehículo contra la sinagoga alrededor del mediodía del jueves. "Los agentes de seguridad del templo se enfrentaron al individuo y neutralizaron la amenaza", declaró el jefe de policía de West Bloomfield, Dale Young, en una conferencia de prensa por la tarde.
El jefe de policía de Oakland, Mike Bouchard, dijo a la prensa que el vehículo se incendió tras impactar contra el lugar después de que "algo se prendiera fuego" en su interior. Además, informó que un hombre fue encontrado muerto dentro del auto.
El personal de la sinagoga, así como los maestros y las decenas de niños que se encontraban en el centro educativo resultaron ilesos en el ataque, apuntó Bouchard. El jefe del equipo de seguridad del lugar fue alcanzado por el vehículo y quedó inconsciente, pero no sufrió heridas graves. Además, 30 agentes debieron ser atendidos por inhalación de humo.
"Cuando escuché el ruido supe que era algo grave", relató Cassi Cohen, directora de desarrollo estratégico del Temple Israel, que se encontraba en el pasillo donde se produjo el choque. Contó que oyó un fuerte estruendo y que agarró a varios miembros del personal, corrió a su despacho y cerró la puerta con llave.
La gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, dijo que 104 niños de hasta cinco años se encontraban en el centro educativo en el momento del ataque.
La comunidad judía en EEUU, posible objetivo de ataques
El FBI está al frente de la investigación por el ataque, que catalogó de "acto de violencia dirigido contra la comunidad judía", dijo Jennifer Runyan, la agente especial a cargo de la división de Detroit del Buró Federal de Investigaciones.
La gobernadora Whitmer consideró que el ataque fue un "acto de antisemitismo". "Fue odio, puro y simple", dijo este viernes en una conferencia de prensa.
"Lucharemos contra este mal ancestral y rampante. Lo haremos unidos y lo denunciaremos. Debemos moderar el tono de la retórica en este estado y en este país, especialmente en este momento en el que hemos asistido a un aumento del antisemitismo y a más ataques contra la comunidad judía", apuntó.
Tras el ataque, el presidente de las Federaciones Judías de Norteamérica, Gary Torgow, dijo que el antisemitismo sigue siendo una "amenaza real y presente". "Las Federaciones Judías mantienen su compromiso de reforzar la seguridad de las comunidades judías", señaló la institución en un comunicado.
Los departamentos de policía de Michigan y de todo el país incrementaron las medidas de seguridad en las instituciones religiosas tras lo ocurrido en West Bloomfield.