La organización argentina Abuelas de Plaza de Mayo comunicó la restitución del nieto 132 mediante una conferencia de prensa brindada este miércoles.
La organización argentina Abuelas de Plaza de Mayo comunicó la restitución del nieto 132 mediante una conferencia de prensa brindada este miércoles.
El juzgado federal N.º 1 de Tucumán confirmó que Juan José Morales no es hijo de la familia que lo crio como propio en esa provincia. Según el comunicado difundido posteriormente, la madre del nieto 132, Mercedes del Valle Morales, trabajaba en una finca que pertenece a la familia con la que Morales creció. Ella fue detenida el 20 de mayo de 1976, cuando tenía 21 años y su hijo tan solo nueve meses.
Así, Morales se mostró agradecido con la organización por haberlo ayudado y llamó a más memoria, verdad y justicia.
Para Abuelas de Plaza de Mayo, este hallazgo configura “el mejor fin de año que [pudieron] conseguir”, según publicaron en su cuenta de Twitter.
“En una Argentina tan golpeada, queriendo debilitarla, que los enemigos de la paz y del amor están siempre sembrando lo que no deben, esto es para nosotros poder darles a los pobladores de nuestro país algo alegre, sano y bueno, y que se puede”, expresó en rueda de prensa Estela de Carlotto, presidenta de la organización.
“En estas reuniones de fin de año y Navidad, esa familia él no la tiene. La va a buscar y nosotros lo vamos a ayudar a que tenga toda la historia posible”, añadió.
Morales comenzó la búsqueda de su identidad en 2004, cuando se enteró de que no era hijo de quienes lo criaron porque sus supuestos hermanos le contaron la verdad y le dieron su documento de identidad (DNI) original.
Con esa información, se acercó a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CoNaDI) argentina para indagar sobre su origen biológico, expresa el comunicado de Abuelas.
Cuatro años después pudo dar con la identidad de su madre gracias a los estudios de ADN en el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG).
El nieto se encontraba presente el día del operativo que se llevó no solo a su madre, sino también a sus abuelos, Toribia Romero de Morales y José Ramón Morales. Asimismo, cuatro días después (el 24 de mayo de 1976) secuestraron a sus tíos José Silvano Morales, Juan Ceferino Morales y Julio César Morales; todos se encuentran desaparecidos, de acuerdo con la organización.
Así, fue una tía abuela materna, Máxima Rita Romero de Morales, quien denunció la desaparición de toda su familia ante la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CoNaDeP), una vez Argentina volvió a la democracia.
A pesar de haber dado con la identidad de su madre, a Morales le faltaba conocer quién fue su padre y, además, constatar si había sido víctima de apropiación.
“Para ello debía probarse si quien inscribió al niño como propio era verdaderamente su padre. Como el hombre ya había fallecido, la filiación solo podía comprobarse o descartarse a través de una exhumación el cuerpo del alegado padre, que permitiría la comparación del perfil genético con la víctima”, relata el comunicado de Abuelas de Plaza de Mayo.
Luego de realizada la investigación y de un informe correspondiente de la BNDG, el Juzgado Federal de Tucumán finalmente notificó este miércoles que Morales no es hijo de quien lo crio. Se pudo confirmar, además, que “efectivamente fue víctima de sustracción, ocultamiento y sustitución de identidad en el marco del terrorismo de Estado”.
“Hoy lo abrazamos como nuestro nieto 132, y como un rompecabezas que nunca se termina de completar, se inicia un nuevo camino para poder dar con su verdadero padre”, añade el texto difundido en la página web de la organización.
De tal manera, se instó a que quien sea que tenga información acerca de los padres biológicos de Morales la brinden a Abuelas de Plaza de Mayo, a la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad o al nodo de la Red por el Derecho a la Identidad de Tucumán.
“Por un 2023 con más encuentros, con más verdades e identidades”, finaliza el comunicado.