“No me hagás vivir el corazón en la boca”, decía mi mamá cuando tardaba en volver a casa sin avisarle antes.
Así está todo el sistema político. Con una incertidumbre total.
“No me hagás vivir el corazón en la boca”, decía mi mamá cuando tardaba en volver a casa sin avisarle antes.
Así está todo el sistema político. Con una incertidumbre total.
Con el corazón en la boca.
Porque, a dos semanas de las PASO, nadie puede asegurar, ni siquiera, un resultado aproximado.
Pero a ese problema se le suma otro, todavía más serio: el de la abulia.
El mayor especialista en humor social de la Argentina, Guillermo Olivetto, lo describió, en una entrevista que le hice para la radio El Observador 107 9, con mucha claridad:
Esa abulia explicaría, también, la falta de ganas de ir a votar.
En España, para que le gente no se quede en su casa, diseñaron este ingenioso video. Vale la pena prestarle atención. Una usuaria de X en nuestro país lo presentó así: “si no querés comer mierda frita, los próximos cuatro años en la Argentina, andá a votar”.
Compartimos la idea: si dejás de ir a votar, favorecés a lo aparatos que no quieren cambiar nada.
Por otra parte, dentro de los aparatos, las operaciones sucias y la violencia política están en su más alto nivel.
Ayer, Sergio Massa, no pudo visitar la Matanza.