Oscar Ruggeri, campeón mundial en México 1986, ubicó a la altura de Pep Guardiola a entrenadores argentinos como Marcelo Gallardo. Además, explicó qué le falta al DT español que viene de ganar su cuarta Premier League consecutiva con el Manchester City, en lo que es un récord para la élite del fútbol inglés.
“Yo quiero ganar, porque todos los campeonatos que gané siempre fui mejor que el otro. Nunca gané un campeonato siendo peor que el otro”, comenzó con su explicación el Cabezón en el programa F90 de ESPN. “Un equipo tuvo una posesión de 78 mil a 1, pero ganó el de uno”, ejemplificó sobre el hecho que no siempre gana el que más tiempo tiene la pelota.
Cuando le preguntaron a Ruggeri si Gallardo no está en condición de pelearle a los entrenadores europeos, y dijo que “el Muñeco está al nivel de ellos”. Acto seguido, el panelista y relator Federico Bulos aseguró que “Gallardo es mejor que Guardiola porque ganó la Copa Libertadores”, y cuando sus compañeros de panel lo criticaron, Ruggeri les preguntó al resto “¿por qué no puede decir eso?”
En el encendido debate, el ex defensor que fue campeón con Boca Juniors y River Plate argumentó su postura y enfatizó que “te la voy a pelear esta de Gallardo porque Guardiola no vino a dirigir acá. Guardiola hace mejor al fútbol, pero, ¿qué tiene que ver? ¿No compite con estos tipos?”
Aunque lo más interesante fue ante la pregunta del conductor y relator, Sebastián Vignolo, a Ruggeri: “¿Para vos Gallardo es mejor que Guardiola?” El ex zaguero respondió: “Compite con ellos, está a la altura de ellos. Se sienta en la misma mesa”.
Ruggeri sumó a esa “mesa” a otros estrategas argentinos y dio dos nombres importantes: “Un montón de entrenadores nuestros se sientan en la mesa de Guardiola. Simeone (Diego) se sienta también, Bielsa (Marcelo) y un montón de entrenadores argentinos”.
Ruggeri agregó que “es como cuando te preguntan, ¿quién es mejor, Bilardo o Menotti?” Si bien respondió que “los dos con sus cosas”, cuando Diego Fucks eligió al Narigón, Ruggeri sentenció, “a mí ni me preguntes”, en clara referencia al entrenador que lo dirigió en la selección argentina entre 1983 y 1990.