El riesgo país quedó a pasos de perforar los 400 puntos. Cerró en 415 unidades con una baja del 1,5% y extendió la disminución de las sobretasas que paga la Argentina y que incentiva un regreso a los mercados internacionales de deuda (más tarde o más temprano). Después de bajar 13% en junio, la expectativa es que se encamine a los 350 puntos, que es el nivel que tienen países similares a la Argentina en términos de rating crediticio. La estrategia del Ministerio de Economía seguirá siendo la misma: esperar a que sigan comprimiendo.
“El endeudamiento en el mercado internacional de capitales es una opción, no una obligación. Nuestra obligación es que el Tesoro se refinancie a tasas cada vez más bajas. ¿Si ustedes tienen que tomar un crédito, lo tomarían a diez o a seis de tasa? A seis. Es lo mismo que estamos haciendo nosotros”, dijo Felipe Núñez, director del BICE y asesor del Ministerio de Economía.
Economía espera una oportunidad
Para el funcionario, uno de los más activos en redes sociales, el Gobierno va a esperar a que se abra plenamente la posibilidad de emitir deuda en el exterior. Pero sin apuro. “Se han hablado en tantas ocasiones de ventanas, van a perder una ventana. No sé cuántas ventanas, ya tenemos una casa gigante con un ventanal. Nosotros estamos esperando un portón que nos van a recibir y van a querer refinanciar la deuda”, graficó.
El riesgo país en torno a los 400 puntos, dice Federico Furiase, secretario de Finanzas, está en línea con la estrategia financiera que se viene haciendo. El riesgo país es la sobretasa que tendría que pagar el Gobierno de Argentina si tuviese que salir a los mercados internacionales a colocar deuda en dólares.
Costos aún altos
"Entonces, números redondos, un riesgo país de 400 puntos básicos implica que si los bonos de Estados Unidos se financian al 4,5%, entonces Argentina se financia al 4,5% más los 400 puntos básicos de riesgo país, es decir, 4% más. Sería 8,5%", explicó Furiase para marcar por qué el Gobierno quiere esquivar una emisión internacional a estos precios.
Para el secretario de Finanzas, bajar el riesgo país es "superimportante, porque justamente el riesgo país es como el primer ladrillito que compone el costo financiero del Gobierno, pero como así también el de una empresa cuando va a tomar financiamiento en un banco para financiar una maquinaria, un equipo, el de una familia cuando va a sacar un préstamo hipotecario o cuando va a sacar un préstamo para comprarse un auto o un bien durable", resaltó.
El riesgo país de Argentina experimentó un aumento este lunes hasta llegar a los 863 puntos básicos.
El espejo de Ecuador
Si bien la baja es notable, y está en un mínimo desde abril de 2018, todavía hay recorrido. En perspectiva, el promedio de los spreads de los países con calificación "B-" se ubica en el eje de los 350 puntos básicos para el benchmark de los vencimientos a 10 años, lo que fija la meta de convergencia más clara para la curva argentina en un escenario macroeconómico benévolo.
"Sobre todo, esperamos una compresión en el tramo largo de la curva. Sin embargo, el movimiento podría ser menor que el que tuvo Ecuador tras el upgrade hasta que el Gobierno dé señales más claras de que volverá a los mercados, como esperamos que ocurra este año. Adicionalmente, Argentina probablemente seguirá pagando una prima de riesgo político frente a sus pares B- hasta las elecciones", advierte Balanz.