En el mes de mayo, la inflación en la Argentina registró su marca más baja en dos años con un 4,2%. Sin embargo, este número no ha frenado el avance de la recesión en el país. El consumo sigue cayendo y también las ventas mayoristas, según un último informe de la Cámara Argentina de Autoservicios Mayoristas (CADAM)
El estudio sostiene que bajaron un 6% en el mes de abril y que los usuarios buscan cada vez más marcas económicas por sobre las premium. Y, si bien, los productos más afectados son los no esenciales, también empieza a alcanzar a aquellos que sí lo son.
Sectores más afectados por la recesión económica
Las ventas cayeron especialmente en los productos que están vinculas a la perfumería, la cosmética y el cuidado personal, de acuerdo a la informado por El Cronista. CADAM destaca también que ha disminuido notablemente el consumo a nivel general y que cada vez se hacen compras más pequeñas.
Otros productos que se vieron perjudicados por el proceso de deflación son los yogures, las bebidas, dulces chacinados y los panificados. También cayeron los productos de limpieza de primera línea, a excepción de la lavandina. Incluso en el caso de la salud bucal, ha disminuido la compra de enjuague.
Por otra parte, aquellos artículos que tuvieron un aumento en sus ventas fueron los aceites, el azúcar y las harinas.
La inflación de junio se viene acelerando y se cree que el número que podría llegar a marcar es notablemente mayor al de mayo. Por ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires, la segunda semana de junio registró un 0,9% de subas más que la semana anterior. "La inflación en alimentos consumidos dentro del hogar ascendería a 4,3% en el mes de junio. Si además se incorporan los aumentos registrados en alimentos consumidos fuera del hogar, la inflación en alimentos alcanzaría el 4,1%", sostuvieron desde la consultora EcoGo.