Luis Caputo lleva varios días en Washington, donde participó de las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial y brindó una disertación en el Atlantic Council —un influyente think tank con sede en la capital estadounidense— junto al presidente del Banco Central, Santiago Bausili. Al término de esa exposición, en la que ratificó el rumbo económico y describió la situación del programa de ajuste, el ministro habló con El Observador y otros medios. La ocasión era propicia: horas antes se había conocido el acuerdo con el Banco Mundial para garantizar el refinanciamiento de hasta 2.000 millones de dólares en vencimientos de deuda, una operación que Caputo se encargó de enmarcar.
"No es nueva deuda"
"Lo primero que hay que aclarar es que no es nueva deuda, sino que es para refinanciar los vencimientos de capital", dijo Caputo apenas comenzó el intercambio con los periodistas. El funcionario explicó que el gobierno viene trabajando desde hace tiempo en esquemas de financiamiento alternativos, más baratos que los que ofrecía el mercado, y que esa era precisamente la razón por la que no habían salido a colocar deuda en forma directa, algo que algunos analistas financieros habían interpretado como una oportunidad perdida.
"¿Por qué no salimos? Porque es nuestra obligación refinanciar al país a la tasa más baja posible. Y esta tasa es mucho más baja de lo que hoy Argentina puede obtener en el mercado", subrayó.
En cuanto a los números concretos, precisó que la tasa de interés todavía se está negociando, pero que probablemente se ubicará en un rango de entre el 5,5% y el 6,5% anual, a un plazo de seis años. Cuando se le preguntó cómo se llega a esa tasa, Caputo explicó que el mecanismo es técnico: el Banco Mundial aporta una garantía respaldada por su calificación AAA, lo que reduce el costo al mínimo, y a eso se le suma una sobretasa. "Lo interesante es que una parte del riesgo ellos lo derivan en el mercado, y el interés por absorber ese riesgo argentino fue múltiples de veces lo que ellos mismos aceptaban", señaló.
¿Cómo funciona el mecanismo?
Ante las preguntas de los periodistas, que buscaban entender con precisión el funcionamiento del esquema, Caputo fue categórico: el Banco Mundial no actúa sólo como garante, sino que es el propio organismo el que organiza y provee el financiamiento, canalizándolo a través de bancos privados, aseguradoras, fondos y otras instituciones de todo el mundo. "No es que nosotros vamos a salir al mercado con una garantía del Banco Mundial a decir a ver quién quiere comprar estos bonos. El Banco Mundial es el que organiza todo", aclaró.
El monto comprometido por el Banco Mundial es de 2.000 millones de dólares. Consultado sobre si el BID y la CAF podrían sumarse al esquema con montos similares, el ministro fue prudente: "Puede ser, eso lo estamos todavía trabajando con ellos. Puede ser como puede no ser." Confirmó que hubo una reunión con la CAF ese mismo día y que le fue "muy bien", aunque aclaró que no hubo anuncio formal porque las negociaciones siguen abiertas. "Anunciamos cuando estén definidos, concretados", dijo.
El cronograma de vencimientos: los números de julio
Con los periodistas haciendo foco en los vencimientos de julio, Caputo explicó que hay una cuenta que, a su juicio, mucha gente hace mal. "De los 4.300 millones de dólares que vencen cada seis meses, de capital son unos 3.000 millones, que es lo que queremos refinanciar. Los 1.300 millones restantes corresponden a intereses, que pagamos con el superávit primario", precisó.
Sobre esa base, el ministro trazó un panorama de financiamiento que —según él— supera con holgura las necesidades: un programa de licitaciones locales contempla 2.000 millones de dólares en bonos 2027 y otros 2.000 millones en bonos 2028, lo que suma 4.000 millones. A eso se agregan los fondos que podrían venir de las estructuras con multilaterales, que podrían llegar a otros 3.000 o 4.000 millones más. Y además, estimó que en los próximos doce meses el gobierno recaudará cerca de 2.000 millones de dólares por venta de activos, que irán directamente al Tesoro.
"Ya hay, o seguramente va a haber, 8.000 millones. Con 8.000 millones tenés cubiertos los 3.000 de julio más los 3.000 de enero, y te sobran 2.000 más para pagos eventuales", detalló. Por eso, aclaró, ante inversores convocados por JP Morgan había hablado de cobertura para los próximos 18 meses: "Yo dije un año, pero pensando que puede ser incluso más."
Luis Caputo Kristalina Georgieva
Argentina como ejemplo en el G20 y el FMI
Más allá de la operatoria financiera, Caputo aprovechó el encuentro para dar su lectura del contexto global. En un momento en que los mercados internacionales atraviesan alta volatilidad por tensiones geopolíticas y un shock externo de magnitud, el ministro planteó que Argentina está "en el mejor cuadrante" posible.
"En las reuniones del G20 y del Fondo, Argentina pasó a ser el ejemplo", afirmó, y explicó que la preocupación de los managers globales es que el shock externo lleve a algunos países a incurrir en mayor déficit fiscal, más deuda y mayores tasas. "Justamente ponen a Argentina como ejemplo de un país que tiene la macroeconomía ordenada, superávit fiscal y no es importador de petróleo", dijo.
En ese sentido, destacó que el mercado bursátil argentino y la moneda son los de mejor desempeño a nivel global en plena volatilidad. "Pensá que un shock así en cualquier otro momento, por lo menos que a mí me haya tocado vivir, hubiera sido un Banco Central en problemas. Y ahora el presidente del Banco Central tiene que defender el valor del dólar en vez del valor del peso. Eso no es una casualidad."
Cuando se le preguntó por la reunión prevista con la titular del FMI, Kristalina Georgieva, el ministro fue escueto pero elocuente. Dijo que con ella habla "todo el tiempo" y que tienen "una relación muy cercana, muy cordial, muy profesional". Sobre los temas a tratar, señaló que hacen "un update de la situación" y que Georgieva está principalmente preocupada por el shock externo y por la posibilidad de que los países respondan con políticas fiscales laxas. "No se confíen. Si en este contexto empezás a gastar más e incrementar los niveles de deuda, las tasas van a seguir subiendo y vas a agravar el problema", resumió la advertencia compartida entre ambos.
En cuanto al staff level agreement con el FMI y la eventual necesidad de un waiver por el incumplimiento de la meta de acumulación de reservas, Caputo fue breve: "No lo sé, ni siquiera hablé de eso."
Lo que sí subrayó es que la relación con el organismo está basada en la confianza ganada a lo largo del tiempo. "Nosotros les hemos probado todo lo que dijimos. Se ha generado una relación de muchísima confianza con el Fondo", afirmó, y recordó el episodio del año pasado, cuando el Banco Central no salió a comprar reservas en medio de una corrida —algo que algunos cuestionaron— y el Fondo terminó dándoles la razón. "Cuando sea el momento indicado, vamos a reconstruir las reservas. Y terminamos haciendo múltiples de lo que nos comprometimos", cerró.