En una entrevista con Luis Majul en el programa radial Majul 107.9, Horacio Marín, presidente de YPF, realizó un balance de su gestión al frente de la principal petrolera estatal. Durante el diálogo, Marín destacó el crecimiento sostenido de la compañía, los planes estratégicos que están en marcha y la transformación interna que ha permitido mejorar la eficiencia y la rentabilidad de la empresa. Además, abordó los desafíos futuros y la visión que guía a YPF hacia 2031.
Desde la llegada de Horacio Marín a la presidencia, la acción de YPF pasó de 10 dólares a 45 dólares, un salto significativo que el directivo atribuyó a una combinación de elementos clave. En primer lugar, subrayó el impacto positivo del actual contexto económico nacional, con una reducción de la inflación y del riesgo país, que han beneficiado a las empresas argentinas y mejorado la percepción de los mercados internacionales.
Asimismo, destacó la implementación del plan "YPF 4x4", que fija como objetivo central que la industria energética argentina alcance exportaciones de 30.000 millones de dólares en 2031. Según Marín, este programa moviliza a toda la organización en una dirección clara, motivando a los empleados no solo a generar valor para la compañía, sino también a contribuir al desarrollo del país y a la reducción de la pobreza.
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El tercer factor señalado por Marín fue el profundo cambio en la gestión interna de la empresa, que ahora prioriza la rentabilidad, la meritocracia y la productividad como ejes centrales. Finalmente, puso en valor el trabajo del área de comunicación institucional, que ha logrado transmitir con eficacia los avances y proyectos de la compañía, mejorando su posicionamiento público.
Proyectos estratégicos: Vaca Muerta y el acuerdo con Shell
Uno de los ejes principales de la entrevista fue el desarrollo de Vaca Muerta, el yacimiento de hidrocarburos no convencionales que se ha convertido en el motor de la producción energética de YPF. Desde la llegada de Marín, la producción propia de la compañía en la región pasó de 95.000 a 142.700 barriles diarios, marcando un crecimiento exponencial. Este avance se complementa con la construcción de un oleoducto que conectará Río Negro con Punta Colorada y que, en su primera fase, permitirá exportar medio millón de barriles diarios en 2027, generando ingresos proyectados en 12.000 millones de dólares, con la posibilidad de superar los 20.000 millones en fases posteriores.
Marín también destacó el reciente acuerdo firmado con Shell, al que calificó como “la firma más importante de mi vida profesional”. Esta alianza estratégica permitirá monetizar los enormes recursos de gas natural licuado (GNL) de Vaca Muerta, integrando toda la cadena de valor: desde la perforación y producción de gas, hasta la construcción de plantas de licuefacción y la exportación a mercados internacionales. Shell, además, se convertirá en un socio clave en la construcción de los barcos necesarios para transportar el GNL, consolidando su posición como un actor estratégico para YPF.
“El objetivo de este acuerdo es aprovechar un recurso inmenso como el gas de Vaca Muerta y transformarlo en una fuente de ingresos sostenida para la Argentina”, afirmó Marín, quien también mencionó que los avances dependen del precio de los commodities, aunque confía en que se superen las metas iniciales.
Transformación interna y nuevas tecnologías
La transformación interna de YPF no solo se limita a sus proyectos estratégicos, sino que también incluye una serie de ajustes y avances tecnológicos. Marín señaló que se eliminaron privilegios innecesarios, como el uso de aviones privados y vehículos de alta gama para altos funcionarios, y que los recursos liberados se han redirigido a proyectos productivos, como la perforación de pozos en Vaca Muerta. “Un empleado, incluso el presidente, no necesita aviones ni ascensores privados. Prefiero destinar ese dinero a proyectos que generen valor real para la compañía”, afirmó.
Además, YPF ha incorporado tecnologías de vanguardia, como la inteligencia artificial y la gestión en tiempo real de pozos, lo que ha permitido mejorar la eficiencia y reducir los tiempos de perforación de 320 a menos de 180 días. Esta transformación incluye la aplicación de métodos inspirados en la automotriz Toyota, que buscan optimizar la productividad y minimizar los tiempos muertos en las operaciones.
Marín también destacó la creación de un centro de inteligencia operativa en Zárate, desde donde se monitorean todos los pozos en tiempo real. Según explicó, este sistema procesa 35 millones de datos por día por pozo, permitiendo tomar decisiones más rápidas y eficaces. “Estamos invirtiendo 3.000 millones de dólares por año en este cambio operativo, que está revolucionando la manera en que trabajamos”, aseguró.
Proyecciones a futuro: una YPF más sólida y rentable
Aunque evitó dar proyecciones específicas sobre el valor futuro de la acción de YPF debido a las regulaciones del mercado, Marín se mostró optimista respecto al horizonte de la compañía. “Si hacemos todo lo que estamos planeando, el valor de la acción podría multiplicarse por diez en los próximos años”, anticipó, al tiempo que reafirmó su compromiso de permanecer al frente de YPF hasta que se inaugure la última planta de licuefacción proyectada para 2031.
Marín cerró la entrevista subrayando que las transformaciones que están en marcha son necesarias para garantizar el futuro de la compañía y de la industria energética argentina. “Las grandes transformaciones no se hacen por consenso, se hacen con liderazgo y conocimiento. Eso es lo que estamos haciendo en YPF”, concluyó.