Tras ser eliminada de Gran Hermano, Juliana " Furia" Scaglione inició su recorrido por la televisión. En este contexto, tuvo una conversación íntima cara a cara con Verónica Lozano en el programa Cortá por Lozano. Durante la entrevista, en un ambiente de confesiones, la polémica ex participante habló abiertamente sobre varios temas, desde sus momentos de ira y frustración hasta su infancia y su relación con Mauro Dalessio. “Creo que el juego lo perdí cuando abrí mi corazón. Yo de Mauro me enamoré”, admitió.
El mano a mano fue intenso y Lozano fue directa. “Si te corro del juego, ¿en la vida siempre fuiste así?”, le preguntó la conductora apenas se sentaron en el set. “Sí, porque fui competidora, entonces siempre intenté llegar al podio, o prepararme para ganar un premio. Lo que es el deporte me preparó en el juego, son grandes valores…”, explicó Juliana, quien también expresó su deseo de ser un ejemplo de fortaleza femenina, creyendo que es algo que falta en la sociedad.
Las palabras de Juliana captaron el interés de la conductora. “Vos, Juli, antes de ser Furia, ¿eras distinta? ¿La vida te golpeó y decidiste fortalecerte de algún lado y utilizar el entrenamiento…?”, preguntó Verónica. “No, el entrenamiento me salvó. Yo perdí a mis papás y si elegía otro camino, como les conté a los chicos, que hubiera sido salir de joda o salir a bailar para ocultar el dolor, no me hubiera servido. Lo que hice fue entrenar. Yo creo que me salvó de no caer en una depresión porque la muerte de los padres es algo muy fuerte”, explicó la ex jugadora, quien perdió a su madre a los 26 años debido a un cáncer de mama y a su padre a los 31 años.
Respecto a su tumultuosa relación con Mauro durante su tiempo en la casa, ella minimizó sus críticas hacia él, aunque también destacó aspectos positivos de su conexión: “Él me abrió las puertas a algo que estaba muy copado. Me dijo algo muy importante y tiene que ver con que es open mind, que no le importa si es hombre o mujer, le gusta la persona. Otra cosa que me copó es que no se compromete y es libre”.
"Que es una relación libre y no hay exclusividad", comentó Verónica. "Tal cual, pero después me empezó a decir que quería estar solo conmigo…", respondió Furia, quien también mostró diversión al mencionar otros posibles romances, como el de Lisandro Navarro, al que apodó "Papi Licha".
"Entraron mujeres muy lindas, pero no llegué a concretar con ninguna, las vi como compañeras y amigas, pero no", agregó sobre las otras participantes de la casa, indicando que siente atracción por ambos géneros. "Con Mauro lo vieron todos, se fue haciendo más intenso, semana tras semana", destacó Scaglione, describiendo numerosas situaciones y la emotividad de él.
Luego, la conductora mencionó los chistes de Furia sobre Dalessio, a lo que ella restó importancia nuevamente. "Era un chiste, no puede ser todo un chiste", intervino Lozano, señalando que lo había lastimado. "Pero lastimás, boluda. Todavía no le pediste perdón, ¿se lo vas a pedir?", insistió la conductora.
"Si yo soy Mauro, ¿me pedirías perdón?", preguntó filosa la presentadora, esperando un cambio de actitud en su invitada. Lejos de ceder, Juliana mantuvo su postura firme: "No le tengo que pedir perdón por nada".
La infancia de Furia
Más tarde, Verónica indagó sobre su vida familiar. Juliana no escatimó en detalles: “Mi familia era de clase media, mi papá trabajaba y mi mamá era ama de casa. Tengo varios hermanos, pero voy a hablar de Coy que es la que siempre estuvo… Todos mis hermanos son geniales, pero bueno está la exposición y ellos no sabían que iba a entrar”.
También fue crítica con algunos de sus hermanos, quienes hicieron apariciones en televisión: “Dijeron cosas que no eran verdad, a mí me criaron mis padres, mi viaje a Ámsterdam…”.
Luego, destacó la relación con la madre de su sobrina Rubí: “Tenemos dos años de diferencia, vivimos varias cosas que sí te puedo contar de la niñez. Bailábamos, cantábamos, nos mirábamos al espejo, yo era de la época de Bandana… Salí de la casa y Lowrdez (Fernández) me hizo un tema, ¡es una locura!”.
Además, recordó los momentos de escasez que vivió dentro de la casa, evocando su infancia: “Yo veía que mi vieja empezó a vender sándwiches de milanesa para traer plata a la casa… Me hizo acordar un pasado en el que mi papá, en lugar de comer, tomaba mate cocido y nosotros comíamos pan”, compartió la doble de riesgo. Juliana mencionó que dentro de la casa experimentó fenómenos que le recordaron esos tiempos: “Es un juego de la vida”, reflexionó.
También recordó una enseñanza importante que le dejó su padre en sus últimos días: “Si tenés que quedarte sola, te quedás sola… Tenés que rodearte de gente que te quiera, de gente que te motive…”, dijo, refiriéndose al apoyo que recibió de él después de la muerte de su madre. “Es un rol de hija que uno tiene que cumplir. Mi papá trabajó toda su vida, como cualquier ser humano no nació con un diarito para enseñarle a los demás”, concluyó.
Su estrategia fallida dentro de la casa de Gran Hermano
En cuanto a su estrategia competitiva dentro del certamen, Scaglione detalló su enfoque. "Hay que ser muy objetivo en el juego porque son fichas que tienen que ser eliminadas para no atravesar esto del sentimiento. Cuando empezás a tener amigos, compañeros, empezás a amar, empezás a querer, y yo creo que el juego lo perdí cuando abrí mi corazón. Es cuando mostramos nuestra real cara, es un juego muy estratégico", explicó a la conductora.
Verónica Lozano comentó: "Hubiera sido interesante que soltaras un poco", lo cual tomó por sorpresa a Juliana desde el diván. Ella reflexionó: "Solté un montón, me enamoré. Yo de Mauro me enamoré". También destacó: "Tuve una contención muy linda, también tuve una contención muy linda con mis compañeros. Emma, yo creo que él está en un lugar posicionado porque luché para que tenga ese liderazgo y lo tiene que cuidar como oro, así que tiene la posibilidad de ganar".
"Tal vez en la casa fui un poco más dura y estructurada, pero tienen que entender que era un personaje", continuó explicando. Sin embargo, dejó claro cómo debían interpretar los espectadores su participación: "Los que lo entendieron son los que compraron esa parte de Juli y se mataban de risa con esa show-woman". "Pude transmitir todo", concluyó la excompetidora, lamentando no haber logrado el premio mayor y "apagar las luces de la casa" como deseaba.