La actividad económica experimentó una nueva caída en mayo, aunque a un ritmo más moderado que en abril. Registró una disminución mensual de solo 0,1%, pero en comparación con el mismo mes del año anterior, la contracción fue del 5,5%.
La actividad económica experimentó una nueva caída en mayo, aunque a un ritmo más moderado que en abril. Registró una disminución mensual de solo 0,1%, pero en comparación con el mismo mes del año anterior, la contracción fue del 5,5%.
Así las cosas, la economía argentina afronta el segundo descenso consecutivo, luego del desplome del 1,8% el mes anterior. Como resultado, en tan solo dos meses se revirtió por completo la mejora del primer trimestre y la economía se encuentra operando un 0,6% por debajo de los niveles de diciembre.
La sequía tuvo un impacto decisivo en este deterioro, ya que el sector agrícola experimentó una caída interanual del 44% en mayo. Debido a la baja dinámica del consumo, las restricciones importadoras y el ajuste fiscal, los analistas coinciden en que se espera una contracción del PBI este año.
Ante este escenario las consultoras comienzan a pronosticar que el ciclo de crecimiento de la Argentina será interrumpido y que volverá a caer luego de dos años.
Los datos de mayo, publicados por el INDEC a través del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), revelaron esta segunda caída consecutiva luego de un primer trimestre en alza. Durante los primeros cinco meses del año, la economía acumuló una disminución del 0,6% en comparación con diciembre.
Los analistas coinciden en destacar el impacto de la sequía en el campo para entender la baja general. La agricultura, ganadería, caza y silvicultura experimentaron una caída interanual del 43,8%. Este sector fue el más afectado, con una incidencia del 5,78% en la economía en mayo. Si la agricultura y ganadería hubieran mantenido los mismos niveles que en mayo de 2022, la actividad económica no habría registrado una caída.
La caída en el sector agrícola arrastró a otras ramas vinculadas a la actividad del campo. La industria, como proveedora del agro, mostró un estancamiento relativo con un aumento interanual de apenas 0,1%, muy por debajo del incremento del 1,6% observado en abril. El transporte, otro rubro relacionado, también experimentó una baja del 2,7%.
Finalmente, Chouza menciona que el efecto de la sequía se irá desvaneciendo hacia el tercer trimestre del año, cuando se conozcan los datos del EMAE de julio y agosto.