Milei, Bullrich, Massa: tres preguntas clave para el domingo
Los tres candidatos con más posibilidades se esfuerzan por mostrarse ganadores, pero a dos días de la elección lo que prevalece es la incertidumbre por los resultados
Ninguna consultora cree que Javier Milei vaya a ganar en primera vuelta, pero eso no quiere decir que no pueda suceder. En la previa de las PASO figuraba tercero y terminó primero. Sin embargo, en las últimas dos semanas daba la impresión de haberse estancado. ¿Patricia Bullrich estaría creciendo a expensas de ese estancamiento?
También, en las últimas horas, habría empezado a penetrar, en una parte los argentinos, la idea de que los dirigentes de la Libertad Avanza no tienen el mínimo de sensatez indispensable para hacerse cargo del gobierno nacional. ¿Su alianza con Luis Barrionuevo lo habrá lastimado de verdad? La última descripción de Mauricio Macri sobre Milei, en Lomas de Zamora, la capital de la corrupción peronista, fue lapidaria. Dijo que el economista encabeza una fuerza “inmadura”. “sin equipos” y “fácilmente infiltrable”.
Segunda pregunta ¿Sergio Massa conservará el porcentaje de votos que obtuvo en las PASO?
Así como Milei aprovechó el impacto de su sorpresiva victoria en las PASO, Massa instaló, con éxito, la idea de que Bullrich no se recuperaría, y que por lo tanto ingresaría al balotaje. Los encuestadores a los que contrató lo ayudaron a fijar esa hipótesis. Por otra parte, todavía nadie pudo medir, con certeza, el impacto negativo del Insaurralde Gate, el Chocolate Gate, la devaluación y la super inflación. Pero los datos de su gestión hablan por sí solos. Lo presentan como uno de los peores ministros de Economía de la historia. Massa es Massa. Además mintió todo lo que pudo, hizo promesas incumplibles, usó 2 puntos del PBI en beneficio de su candidatura y, al mismo tiempo, encabezó la mejor campaña electoral de los tres. Así, logró alinear a la bolsa de gatos de Unión por la Patria y exprimir al máximo a los medios y los periodistas amigos.
La presidencia de la Nación, en juego
Dato contundente: Cristina y Grabois siguen escondidos debajo de la misma piedra. Massa jura que esta vez, el aparato de los gobernadores peronistas del Norte y la Patagonia, jugarán a su favor. Vaticina que, en la provincia, la supuesta victoria de Axel Kicillof le dará el espaldarazo definitivo. Esto, siempre y cuando, la relativa potencia del viento cruzado de los violetas y los amarillos no lo terminen dejando afuera de la foto.
Tercera pregunta: ¿La remontada de Patricia Bullrich será el verdadero batacazo electoral?
En Juntos dicen estar oliendo el dulce aroma de la remontada final. Se agarran del pánico que pudieron haber provocado algunas “pequeñas- grandes” escenas. Como la propuesta de Alberto Benegas Lynch hijo de suspender relaciones con el Vaticano. O la ley “forro pinchado” que propone Lilia Lemoine. Se agarran de las ideas extremas del propio Milei, vinculadas al uso de armas, los trasplantes de órganos y la dolarización sin dólares, dichas a título personal o incluidas en la plataforma de la Libertad Avanza. Dicen que Milei está nervioso y que se le notaría, porque estaría perdiendo intención de voto a toda velocidad. Aseguran que Massa está desesperado y que por eso toma decisiones extremas, al margen de la ley, como la quita de subsidios al transporte dirigida a quienes no lo van a votar. Se entusiasman con la incorporación de Horacio Rodríguez Larreta y la estocada final de Macri a Milei.
¿Le alcanzará todo eso a Patricia para neutralizar los múltiples errores de campaña? Juntos tiene 10 gobernadores con la posibilidad de sumar dos más. Será la primera minoría en Diputados y Senadores, si se mantienen unidos. ¿Pero será esa la razón que impulse a millones de argentinos a terminar eligiendo, en las palabras de los responsables de campaña de Patricia, a la opción menos dañina, entre “el salto al vacío” y “los chorros y los irresponsables que nos están llevando a la hiperinflación”?
Se supone que el domingo, entre las 10 y las 12 de la noche, estas tres grandes preguntas serán respondidas con creces.