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En el Gobierno hay alivio, pero también temor. Alivio, porque se frenó la caída de la imagen de Javier Milei. Y porque el humor social empezó a virar del modo “enojo” hacia la el sentimiento de “mayor tolerancia frente al mal menor”.

Un respetado consultor que le envía datos al presidente me dijo: “Se registra un notable cambio de clima. Los números de la encuesta que estoy terminando le darán a Milei mucho mejor que abril”.

Sin embargo, por lo menos dos miembros de la mesa política tienen miedo de que la demorada publicación de la declaración jurada de Manuel Adorni, que será antes del 15 de junio, vuelva a poner el escándalo sobre el tapete.

¿Aprovechará el jefe de Gabinete la distracción del Mundial, que empieza el 11 de junio, para evitar una nueva reacción en cadena? Todo parece indicar que Adorni explicará sus compras y sus gastos a través de la herencia recibida de su padre y la tenencia de criptomonedas.

Pero lo más seguro es que, a partir de ahora, las referencias sobre el seleccionado argentino aparecerán en cada presentación del presidente, como sucedió con la última, en el Latam Economic Forum.

EDITORIAL 1 VIDEO MILEI POR MESSI EN LATAM ECONOMIC FORUM

Por otra parte, las últimas noticias parecen acompañar la narrativa oficial que le ayudó a La Libertad Avanza a ganar las últimas dos elecciones nacionales.

La más reciente: el asesinato de la menor Agostina Vega, a manos de Claudio Barrelier, un empleado público, kirchnerista, con un conchabo en la intendencia de Córdoba.

Porque las patéticas respuestas que dio el fiscal federal Raúl Garzón en la conferencia de prensa del sábado siguen generando reacciones en cadena.

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El brutal asesinato de Agostina no solo parece favorecer la narrativa oficial. También pone sobre la mesa dos cuestiones políticas muy relevantes.

En especial, cuando involucran a dirigentes como:

Porque hasta hace un par de años, todos ellos se creían los dueños de la verdad. Y también los dueños de la calle.

Pero tampoco parece afectar a la imagen del gobierno la detención de Facundo Leal, expresidente de Arsat, la empresa argentina de soluciones satelitales.

Al todavía funcionario, propuesto por Sergio Massa, le acaban de encontrar, en sus domicilios particulares de Palermo Chico, en la ciudad y Chacras de Coria, en Mendoza:

Otras cuestiones en la Justicia

Mientras tanto, crece la certeza de que la justicia de los Estados Unidos va a investigar a fondo a Claudio “Chiqui" Tapia y Pablo Toviggino por los delitos de lavado de dinero, desvío de fondos y evasión fiscal.

Porque en realidad, además de haber pedido que Adorni presente su declaración jurada cuanto antes, a Bullrich se le atribuye haber dicho, en la última cena de la Fundación Libertad, a un colega: “Vos son parte del 95 por ciento de los periodistas a los que quiero” Y eso, en obvia discordancia con la muletilla que Milei repite cada dos por tres: “El 95 por ciento de los periodistas son corruptos, delincuentes, o ensobrados”.

También es una incógnita hasta dónde avanzará la Justicia con la causa que más dinero involucra en perjuicio de estado: la del denominado sistema Sira, con la que financistas como Elías Piccirillo y Martín Migueles, a través del cobro de coimas, se habrían apropiado de cientos de miles de dólares en el medio de la restricción del cepo.

Porque la existencia de un supuesto video en el que Jesica Cirio aparece contando dólares de una manera un tanto inapropiada parece un interesante dato de color.

¿Pero cuando empezarán a investigar a los altos funcionarios responsables de repartir los permisos para importar con “el dólar oficial” en tiempos donde llegó a detectarse una brecha de más del 300 por ciento?

El juez que tiene la causa es Ariel Lijo. Sin embargo, quien impulsa la investigación es el fiscal Franco Picardi. ¿Se atreverá Piccardi a llamar a declarar, por ejemplo, al exministro de economía, Sergio Massa, el expresidente del Banco Central, Miguel Ángel Pesce, o el exsecretario de Comercio, Matías Tombolini?

Números económicos

Tiene razón el profesor Juan Carlos de Pablo: la economía no viene como para hacer ninguna fiesta, pero tampoco estamos atravesando una crisis terminal.

Los datos duros de los últimos días son positivos:

El ministro Luis Caputo insiste con la idea de que la elección del año que viene será un “paseo por el parque” y que la economía, con sus buenas noticias, se llevará puesta a la política. Machaca, junto con Milei, sobre la idea de que jamás hubo tanta distancia entre lo que muestran las estadísticas y lo que difunde el periodismo.

¿Habrá contribuido ese argumento oficial, repetido hasta el hartazgo, con el incipiente cambio de clima?