ver más

La CGT atiende su juego. Negocia, va a la justicia para frenar el DNU que limita el derecho a huelga, pero descartó un nuevo para general. Al mismo tiempo, se multiplican los conflictos sindicales por sector. La particularidad de esta nueva oleada tiene que ver con que los conflictos están encabezados por los gremios más dialoguistas. Fue la UTA primero, ahora es el turno de Comercio y Alimentación.

Desde la conducción de la central obrera se abrazan a la estrategia que les permitió sobrevivir durante el macrismo y utiliza su estructura para dar apoyo en los conflictos sectoriales. “La CGT no discute salarios, discute políticas”, explican y sostienen que la conflictividad que se pueda dar en cada sector tendrá el apoyo de la central obrera.

En ese marco, los conflictos desatados en el último tiempo tienen como protagonistas a dos gremios que suelen ser partidarios del diálogo. Tanto Comercio, conducido por Armando Cavalieri, como Alimentación, bajo la batuta de Rodolfo Daer, hacen del acuerdo un arte.

Si bien los gremios mantuvieron su lógica de siempre en el camino a buscar acuerdos, en este caso el Gobierno de Javier Milei aparece como un hueso duro de roer, y el techo del 1% que se impone desde el ministerio de Economía, una traba imposible de superar.

En ese marco, el gremio de Alimentación, de estrecha relación con las grandes empresas que fabrican productos de consumo masiva comenzarán un plan de lucha.

Las empresas se escudan en el techo paritario impuesto por Economía y ofrecen el 1% de aumento en la mesa paritaria. Así las cosas, el gremio rechazó la oferta y convocó a una movilización que se llevará a cabo este miércoles y que tendrá lugar en la puerta de una de las grandes productoras de alimento de la Argentina.

Por su parte, el gremio de Comercio con su paritaria sin homologar, sigue en conflicto. Cavalieri retornó a la esfera de la discusión pública para atacar al Gobierno. “A Milei da la sensación de que solo le interesan las leyes económicas. Parece que ignora la Constitución y la pasa por encima. A la gente le está pasando algo y no tiene el enamoramiento que tuvo de entrada. Se terminó la luna de miel. Hay un gobierno insensible”, sentenció el histórico dirigente en una entrevista que fue publicada por el diario La Nación.

La más allá de la CGT

Más allá de los gremios nacionales, la discusión de cúpulas y las posibilidades concretas de los gremios confederados de dar la discusión en un marco general, cada gremio es un mundo. No sólo crecen la conflictividad sector por sector, sino que a los gremios se les comienza a complicar hacer valer los acuerdos que se firman en consonancia con los deseos del Gobierno.

La UOM aparece como un caso testigo. El ministerio de Capital Humano anunció el jueves pasado un acuerdo entre gremios y empresas para, ante el cambio en el régimen de importaciones, evitar los despidos hasta fin de año. Sin embargo, el acuerdo de cúpulas se quedó solo en eso.

Los trabajadores y las asambleas desconocieron el acuerdo, y el conflicto sigue vivo. El acuerdo que fue firmado antes del fin de semana incluye cláusulas la reincorporación inmediata sin descuentos salariales, la suspensión de despidos sin causa y de ceses contractuales hasta fin de año, el establecimiento de una “paz social” en torno a los conflictos laborales, y la conformación de una mesa de diálogo para buscar soluciones sostenibles que aseguren la continuidad de la producción y los empleos. Para los operarios de las plantas lo pactado tiene sabor a poco y exigen una asamblea general para evaluar los pasos a seguir.

La crisis hace crujir la representación. Pasa en la UOM, pero también en alimentación y en Comercio donde los sectores opositores dentro de los sindicatos comienzan a ganar lugar.

Temas:

CGT DNU UTA

seguí leyendo