El Gobierno busca mostrarse "hiperactivo" mientras termina de ordenarse tras los cambios que tuvo puertas adentro. La mesa política de La Libertad Avanza (LLA) se reunió este miércoles por primera vez tras la salida de Manuel Adorni, mientras la Casa Rosada aguarda con preocupación los sondeos de opinión sobre la imagen de Javier Milei.
Hay un pedido explícito del presidente Javier Milei de exacerbar todo lo relacionado a las labores de gestión, tanto en la Casa Rosada como en el Congreso. La orden busca que la agenda oficial vuelva a girar en torno a los anuncios y las reformas después de semanas en las que el caso Adorni monopolizó la conversación pública. Sin embargo, poco se movió hasta ahora: lo único que avanzó a ritmo sostenido fueron los contactos del jefe de Gabinete, Diego Santilli, para suspender las PASO y reinstalar las colectoras, las dos piezas del operativo electoral con el que el oficialismo busca asegurar la reelección del jefe de Estado en 2027.
El Gobierno busca mostrarse "hiperactivo" por pedido de Javier Milei
Esa distancia entre el pedido presidencial y los resultados concretos explica, en parte, la urgencia por mostrar actividad. La reunión de la mesa política de este miércoles fue presentada como la señal de que la maquinaria volvió a encenderse, aunque en el propio oficialismo admiten que el verdadero examen será la agenda parlamentaria de las próximas semanas.
Según la información oficial, el encuentro en la Casa Rosada ratificó que la mesa tendrá periodicidad semanal para hacer un seguimiento permanente de las iniciativas del Gobierno y de la agenda parlamentaria. Los representantes de ambas cámaras repasaron los principales proyectos del Ejecutivo: la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que se tratará el 16 de julio en el Senado, y las modificaciones al proyecto de Inocencia Fiscal, que serán remitidas a Diputados a partir del 20 de julio. El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó una actualización de los indicadores —destacó el crecimiento de la construcción del 6,3% mensual y 4,1% interanual en mayo, según el INDEC— y repasó los avances de la reforma del Banco Central que trabaja junto a Milei y el ministro Federico Sturzenegger. También se analizó la cobertura de salud de las fuerzas federales y el trabajo preventivo de la Agencia Federal de Emergencias (AFE) ante la posible llegada de El Niño.
El Gobierno se muestra "hiperactivo" mientras aguarda sondeos clave tras la salida de Manuel Adorni.
La mesa política de La Libertad Avanza volvió con Diego Santilli a la cabeza
Santilli, en tanto, expuso el avance de las conversaciones con los gobernadores para impulsar las reformas en el Congreso. Participaron Karina Milei, Luis Caputo, el titular de Diputados, Martín Menem; la senadora Patricia Bullrich, el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem; el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt; el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández, y el asesor presidencial, Santiago Caputo.
La foto dejó un dato político que excede la gacetilla: Bullrich volvió a sentarse en la mesa de la que se había alejado en el peor momento de su pelea con Karina Milei por el caso Adorni. La convivencia de la senadora con "El Jefe" y Santiago Caputo en un mismo encuentro es, en sí misma, el mensaje de orden interno que Santilli quería mostrar.
El Gobierno se muestra "hiperactivo" mientras aguarda sondeos clave tras la salida de Manuel Adorni.
Los sondeos que aguarda la Casa Rosada: el temor a una nueva caída
El otro eje que ordena la ansiedad oficial es demoscópico. El Gobierno aguarda los sondeos de opinión sobre la imagen de Javier Milei y de la propia administración para confirmar si hay o no un repunte tras el recambio en la Jefatura de Gabinete. La percepción que tienen en el primer piso de la Casa Rosada es que no: creen que están por sufrir una nueva caída como consecuencia de las revelaciones del caso Adorni, que siguen goteando en la Justicia y en los medios.
Ese diagnóstico explica la estrategia de la hiperactividad: si la imagen va a bajar de todos modos, en el oficialismo prefieren que el golpe encuentre a un Gobierno en movimiento, con la mesa política reunida, el Congreso en agenda y la negociación con los gobernadores en marcha. La apuesta es que la gestión amortigüe lo que las encuestas todavía no perdonaron.