El periodismo registró 92% de rechazo en redes y quedó en el centro de la disputa con el Gobierno
Un análisis de 1,8 millones de menciones mostró un nivel récord de negatividad y una creciente politización del debate sobre la prensa.
El periodismo se convirtió en uno de los principales focos de la disputa política en la Argentina durante abril, con un nivel de rechazo inusualmente alto en redes sociales y una creciente identificación de la actividad como un actor dentro del conflicto con el Gobierno.
El fenómeno quedó reflejado en un análisis de Monitor Digital de más de 1,8 millones de menciones digitales sobre la prensa, que registró un 92% de negatividad, uno de los valores más altos del último año. El dato no solo evidenció una percepción crítica, sino también un cambio en la forma en que se discute el rol periodístico en el país.
Según el relevamiento, el debate dejó de centrarse en la función informativa y pasó a estructurarse en torno a conceptos como “gobierno”, “Milei”, “Estado”, “Justicia” e “investigación”. En ese marco, el periodismo aparece más vinculado a una disputa de poder que a su tarea tradicional de informar.
Clima de confrontación
El endurecimiento del discurso se produjo en paralelo a la escalada de tensiones entre la administración de Javier Milei y distintos sectores de la prensa. El propio Presidente afirmó que irá “hasta las últimas consecuencias” en relación con las denuncias sobre una presunta red de desinformación de origen ruso que habría operado en medios locales.
La polémica sumó un componente internacional luego de que la embajada de Rusia rechazara esas acusaciones. En el plano local, organizaciones como el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) y la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) advirtieron sobre la escalada verbal.
Desde FOPEA señalaron la necesidad de “evitar acusaciones indiscriminadas”, mientras que ADEPA alertó por el impacto de este clima sobre la libertad de expresión.
El análisis del lenguaje dominante en redes refuerza esta tendencia. Palabras como “escándalo”, “error”, “operar”, “denuncia” y “guerra” estructuran el tono de la conversación, en un contexto donde el término “operar” se volvió central para cuestionar la legitimidad del trabajo periodístico.
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Una reputación en caída
El informe también mostró que el periodismo fue la profesión más expuesta del mes, al concentrar el 17,8% de las menciones entre distintos oficios, por encima de docentes, trabajadores, militares y políticos.
Sin embargo, esa centralidad no se tradujo en una mejor valoración. Por el contrario, el sentimiento hacia los periodistas se mantuvo en niveles muy negativos, con registros que oscilaron entre -70 y -85 puntos durante el último año.
El promedio anual se ubicó en -77 puntos, lo que posiciona al sector entre los peor valorados en términos de percepción pública, solo por encima de sindicalistas, policías, jueces y piqueteros.
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Los datos sugieren que la crisis de confianza en la prensa no es un fenómeno reciente, sino estructural. No obstante, el conflicto actual con el Gobierno intensificó esa tendencia y volvió a llevar los indicadores a niveles extremos.
En este contexto, el periodismo dejó de ser un actor observado para convertirse en uno de los principales escenarios de confrontación simbólica en la Argentina, atravesado por la polarización política y la disputa por la credibilidad.