La mesa política de La Libertad Avanza se reúne la semana próxima para "acelerar" las reformas en el Congreso
La convocatoria fue realizada por Manuel Adorni. Hay cierta preocupación por cómo se demoraron algunos proyectos. Financiamiento universitario a la cabeza.
En la Casa Rosada reconocen que el calendario legislativo que imaginaban después de la apertura de sesiones ordinarias empezó a correrse más de lo previsto. Las principales dificultades están en la redacción de dos expedientes que el Gobierno considera centrales para su agenda: la reforma fiscal y la reforma política.
La Libertad Avanza quiere acelerar la presentación de reformas
“Hubo demoras que hay que corregir”, admitió ante El Observador un integrante de la mesa política libertaria que participa de las discusiones. El diagnóstico interno es que, entre viajes oficiales, negociaciones parlamentarias paralelas y discusiones técnicas, el armado del paquete reformista perdió velocidad en las últimas semanas.
La reunión de la mesa política buscará justamente ordenar ese proceso. El encuentro será el primero después del regreso del Gabinete de la denominada “Argentina Week” en Nueva York, una gira que mantuvo a varios funcionarios fuera del país y que, en los hechos, ralentizó el trabajo de coordinación legislativa que se venía llevando adelante en Balcarce 50.
Mesa politica LLA
La mesa política de La Libertad Avanza se reúne la semana próxima para "acelerar" las reformas en el Congreso.
Javier Milei quiere avanzar con las reformas en el Congreso
La mesa política de LLA, está conformada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, el ministro del Interior, Diego Santilli; la jefa de bloque del oficialismo en el Senado, Patricia Bullrich; y está bajo el control de la secretaria General, Karina Milei, y el asesor presidencial Santiago Caputo.
Detrás de esa convocatoria hay también un objetivo político más amplio. En el entorno del Presidente creen que el oficialismo necesita volver a instalar una agenda de reformas que mantenga la iniciativa política del Gobierno y obligue al resto del sistema a discutir en sus términos. La lógica es que el impulso reformista no dependa exclusivamente de la aprobación final de las leyes, sino de la capacidad de instalar debates estructurales.
El Gabinete regresa a Buenos Aires después de la "Argentina Week"
Javier Milei (2)
Los paquetes de reformas que ingresarán al Congreso
Dentro de ese paquete, uno de los ejes más sensibles es la reforma política. El oficialismo analiza cambios vinculados a las reglas electorales, al financiamiento de los partidos y a mecanismos que desincentiven los desdoblamientos provinciales. En esa discusión aparece la Boleta Única Papel como una herramienta que, según la visión del Ejecutivo, podría ayudar a ordenar el calendario electoral.
Sin embargo, ese punto ya genera resistencias entre varios gobernadores dialoguistas. Como reconstruyó El Observador en notas anteriores, muchos mandatarios provinciales no están dispuestos a quedar atados a la estrategia electoral del Gobierno nacional, especialmente cuando todavía mantienen una relación política en construcción con la Casa Rosada.
La reforma fiscal representa otro frente complejo. En el oficialismo la presentan como una pieza clave para mostrar coherencia entre el discurso libertario y la política económica. El objetivo declarado es simplificar el sistema tributario y reabrir la discusión sobre la presión impositiva, con especial foco en los tributos provinciales.
Milei en la apertura del 144 período de sesiones ordinarias. Congreso.
Milei en la apertura del 144 período de sesiones ordinarias.
Victoria Urruspuru / El Observador
Pero en Balcarce 50 saben que ese expediente exige un trabajo político más delicado. Cualquier modificación que toque la estructura de recursos de las provincias inevitablemente abrirá un frente de negociación con los gobernadores, un terreno en el que el Gobierno todavía busca consolidar alianzas estables.
Por eso la reunión de la mesa política tendrá un carácter operativo. Adorni intentará ordenar el esquema de trabajo, definir responsables y establecer prioridades para el envío de proyectos al Congreso. La idea es que de ese encuentro salga un primer cronograma concreto para la presentación de las iniciativas.
En el oficialismo admiten que el mayor riesgo es que el paquete reformista quede atrapado en discusiones técnicas interminables. “No podemos tener reformas eternamente en borrador”, resumió un funcionario con acceso a la estrategia legislativa.
La preocupación no es menor. En la Casa Rosada consideran que el capital político que Milei intentó consolidar con su discurso en el Congreso debe traducirse rápidamente en iniciativas legislativas concretas. De lo contrario, temen que el impulso reformista pierda centralidad en la agenda pública.
Ese es, en definitiva, el trasfondo de la reunión de la mesa política libertaria. Más que un simple encuentro de coordinación, será un intento del Gobierno por recuperar ritmo político y volver a colocar la discusión de las reformas en el centro de la escena. Una señal hacia el Congreso, pero también hacia el electorado que acompañó la promesa de cambio estructural.