El asesor presidencial Santiago Caputo y el titular de Diputados, Martín Menem, decidieron "fingir demencia y seguir para adelante" durante el encuentro de la mesa política de La Libertad Avanza (LLA). Las diferencias entre ambos sectores persisten, son irreconciliables y tras el fin de semana el estratega de Javier Milei decidió pasar de Peaky Blinder a James Bond.
El encuentro de la mesa política de LLA quedó como una "puesta en escena" debido al detrimento de las relaciones entre las figuras libertarias. Nadie quiere romper públicamente, pero tampoco están dispuestos a entablar un diálogo. "Fue como si no hubiera pasado nada. Todos fingieron demencia", remarcó un integrante de ese encuentro. Incluso el propio Javier Milei buscó mostrar como si la gestión del oficialismo estuviera "fresca" como el 10 de diciembre de 2023, fecha de su asunción. La realidad, no obstante, es otra.
Martín Menem apuesta a su vínculo con Karina Milei
Los dos bandos de LLA no tienen interés alguno en acercar posiciones y sostienen, sobre todo después de las últimas 48 horas, que la pelea tiene que dirimirse sea como sea. Martín Menem, junto al subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo "Lule" Menem, apuestan todo a la cercanía con la secretaria General, Karina Milei. Los riojanos están convencidos de que terminó el "tiempo de esconderse" de los líderes de las "Fuerzas del Cielo", espacio que se referencia en Santiago Caputo.
"No vamos a darles de comer. Pero sería bueno que empiecen a dar la cara los jefes de ese sector", le dijo a El Observador un integrante de la mesa chica de los Menem en relación a la cultura de bajo perfil que manejan tanto Caputo como su mano derecha Manuel Vidal y otros de los colaboradores de las Fuerzas del Cielo.
Los riojanos apuestan a que la pelea durante los próximos días no sea contra el ecosistema digital libertario, al cual le bajan el precio, sino contra las cabezas de esas estructuras. En el horizonte está sacar de la cancha a los tuiteros como Daniel "Gordo Dan" Parisini.
Martin Menem Karina Milei
Santiago Caputo pasó de Peaky Blinder a James Bond y la pelea con Martín Menem se vuelve irreversible.
Santiago Caputo, de Peaky Blinder a James Bond
Karina Milei, mientras tanto, se mueve en una doble pista. Hacia adentro, oficia como jefa de Gabinete "blue" y monitorea de manera directa varias carteras para descomprimir la parálisis que dejó la crisis de Manuel Adorni. Hacia el armado, blinda a los Menem y le baja el pulgar a cualquier intento de Caputo de avanzar sobre la estructura partidaria. En el karinismo descuentan que la lapicera de LLA seguirá en sus manos y que el asesor presidencial no tiene margen real para discutirle ese terreno.
Caputo tiene otra mirada. El estratega libertario entró en modo "James Bond" después del fin de semana. Su entorno entendió el mensaje: ahora hay licencia para matar, como el espía británico creado por Ian Fleming cuando recibe el 00 antes del 7. "Se va a seguir gobernando en el medio de los tiros. Lo que cambió es que ahora tenemos una licencia para matar que antes no. No hay forma de que esto se calme", remarcó un integrante de las "Fuerzas del Cielo" que visita asiduamente el despacho del asesor presidencial.
Santiago Caputo Lule Menem
Santiago Caputo pasó de Peaky Blinder a James Bond y la pelea con Martín Menem se vuelve irreversible.
La Libertad Avanza sin salida de la interna hasta nuevo aviso
Caputo, de acuerdo a lo que pudo reconstruir El Observador, tomó como un desafío que los Menem decidan redoblar la apuesta en la interna. Sin embargo, según su análisis, el paso en falso que dieron los riojanos con la cuenta Periodista Rufus los dejó expuestos ante los ojos de Javier Milei pero también de todo el ecosistema libertario. "Quedó claro que ellos eran los traidores y que están detrás de todo lo que denunciamos desde mediados de 2024", agregó la misma fuente.
La falta de consenso interno en el Gobierno comenzó a evidenciarse en la relación con los gobernadores que lleva adelante el ministro del Interior, Diego Santilli. Desde hace dos meses que el titular de la cartera encargada de la relación con las provincias visita o recibe a los mismos mandatarios provinciales. La expansión de la "base de votos" en el Congreso quedó relegada en post de "mantener" los que se tienen. Como si fuera un déjà vu, el oficialismo vuelve a privilegiar proyectos aprobables por sobre reformas.
En la Casa Rosada admiten que la pelea ya no se resuelve con una mesa política ni con la voluntad de Javier Milei de mostrarse equilibrista. La disputa entre los Menem y Caputo dejó de ser una cuestión de nombres propios y se transformó en una pelea estructural por el control de LLA, por la relación con el Congreso y por quién interpreta mejor al presidente. Por eso, el "fingir demencia" del lunes funcionó como puesta en escena hacia afuera. Hacia adentro, la licencia para matar ya está habilitada.