En un operativo conjunto entre la Policía Federal Argentina (PFA), las autoridades de España y Perú, se desmanteló una red de tráfico internacional de cocaína que planeaba enviar 510 kilos de la droga a Europa. Este cargamento, con un valor cercano a los 20 millones de euros en el mercado europeo, fue incautado gracias a la cooperación entre los tres países.
La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, detalló durante una conferencia de prensa los pormenores del operativo, señalando que la investigación se extendió por más de dos meses. "Este es un claro ejemplo de cómo la cooperación internacional permite desbaratar organizaciones criminales transnacionales", destacó.
El punto de partida de la investigación fue un torno industrial que, bajo el pretexto de ser una máquina de repuestos, tenía como destino el puerto de Algeciras, en Andalucía, España. Este torno, cuyo peso declarado era de 3.500 kilos, en realidad pesaba 4.000, lo que generó sospechas entre las autoridades argentinas. Al realizar el análisis del contenedor, se descubrió que la base había sido modificada para esconder la cocaína.
El puerto de Algeciras no fue elegido al azar: es el mayor puerto de contenedores de España y una de las principales puertas de entrada de cocaína a Europa. Su ubicación estratégica en el Estrecho de Gibraltar y el alto volumen de tráfico comercial lo convierten en un punto atractivo para las organizaciones criminales, que aprovechan el flujo constante de mercancías para camuflar sus envíos ilegales.
La banda y su operación internacional
La investigación permitió identificar a varios miembros de la red que operaban a nivel internacional. Se realizaron 18 allanamientos en diversos puntos de Argentina, incluyendo Buenos Aires, Salta y Jujuy, lo que resultó en la detención de nueve personas. De estas, cuatro fueron arrestadas en España y el resto en territorio argentino. Entre los detenidos se encuentran dos ciudadanos bolivianos, Ramiro Franco Ureña y Máxima Ovando, socios de la empresa argentina que gestionaba la exportación, y un presunto financista peruano, Javier Eduardo Carhuaya Rojas. También fue arrestado el despachante de aduana argentino que facilitó el proceso.
El torno fue registrado bajo el nombre de la empresa Import Export Management Industry SRL, creada en octubre de 2024. Aunque la empresa se presentaba como dedicada a la venta de piezas mecánicas, no tenía antecedentes de pagos de aportes a empleados, lo que sugirió que estaba siendo utilizada como fachada para el tráfico de drogas. La empresa operaba principalmente en el Bajo Flores, Buenos Aires.
El largo recorrido del torno narco
El torno fue enviado desde Perú a través de la Aduana de La Quiaca. El 28 de abril de 2025, llegó a un depósito fiscal en Villa Soldati, donde se le realizó un control físico y con perros, pero no se detectó la droga. El 7 de mayo, el torno fue trasladado a una terminal portuaria en la Isla Maciel y, el 26 de junio, llegó a Algeciras, España, a bordo de un buque.
Una vez en España, la carga fue presentada ante las autoridades aduaneras el 6 de agosto para su retiro por la empresa receptora Palets Extremadura Store SL. Sin embargo, las autoridades españolas habían estado monitoreando la operación y, el 27 de agosto, durante un registro en un almacén de Badajoz, encontraron 510 kilos de cocaína, divididos en 444 paquetes ocultos en la base del torno.
El sofisticado sistema de ocultamiento incluía una capa de grasa para evitar la detección de la droga por parte de los perros antinarcóticos. Las autoridades españolas, tras observar las maniobras de los operarios, decidieron proceder con el allanamiento y la incautación de la droga.
Un golpe al narcotráfico internacional
En el mercado local, el kilo de cocaína se compra por unos 3.000 dólares, pero su valor puede multiplicarse hasta 10 veces en Europa. La red desmantelada tenía como objetivo ingresar al lucrativo mercado español, donde la droga alcanzaría un valor cercano a los 30.000 dólares por kilo.
El éxito de la operación también resalta la importancia de la cooperación internacional en la lucha contra el crimen organizado. Patricia Bullrich destacó que "la lucha contra las redes de narcotráfico requiere un esfuerzo conjunto entre diferentes países y agencias". Además, mencionó que la incautación de cocaína en Argentina registró cifras históricas en 2025, con un aumento del 6% respecto al año anterior.
El desmantelamiento de esta red representa un golpe significativo no solo por la cantidad incautada, sino por la interrupción de una ruta logística compleja que había requerido meses de preparación y una inversión considerable. Expertos en narcotráfico señalan que operativos como este obligan a las organizaciones criminales a reestructurar sus métodos y rutas, encareciendo sus operaciones y reduciendo temporalmente su capacidad de abastecimiento al mercado europeo.