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La Isla Bird (pájaro, en inglés), un lugar al que está prohibido el acceso humano frente a las Islas Malvinas, arde desde el mes de enero, cuando un rayo inició el fuego que, alimentado por su suelo de turba, no ha cesado desde entonces. Se estima que el fuego, que comenzó el 29 de enero y es alimentado por la turba del suelo, devoró unos 200.000 nidos, con huevos, pichones y aves y consumió un tercio de su superficie, donde se calcula que viven más de 1,3 millones de aves -principalemente priones y petreles zambullidores-.

En un comunicado oficial, el gobierno isleño dijo que un avión de la FIGAS -la aerolínea del gobierno, que vuela con pequeños aviones uniendo distintos puntos del archipiélago- había sobrevolado la isla confirmando que el incendio del terreno de turba bajo la península del este seguía consumiéndose. Sin embargo, dicha combustión se encontraba a “una distancia bastante prudente de una línea cortafuego y que difícilmente por tanto se siga expandiendo”, por lo que el gobierno isleño no emprenderá nuevas acciones en el incendio de Isla Bird, a pesar de reconocer que se trata “de uno de los incendios espontáneos más importantes en reservas de naturaleza de las Islas Falkland”.

Malvinas incendio isla

El comunicado, difundido la semana pasada, afirma que el Servicio de Bomberos y Rescate, junto al Departamento de Medio Ambiente, habían acordado no tomar acciones adicionales debido a la logística que demandaba y la falta de lugares donde aterrizar, lo cual haría por demás difícil descender a bomberos y equipos en la isla para hacer frente al incendio.

Y es que la Isla Bird tiene un terreno demasiado escarpado, de difícil acceso a fuentes de agua, y los esfuerzos por combatir el incendio molestarían “al gran número de aves marinas empollando en sus nidos, muchos de los cuales ya habían comenzado a retornar a la isla”.

En enero pasado un equipo del Servicio de Bomberos y Rescate se acercó en torno a la isla a bordo de la patrulla de pesca FPV Lilibet para evaluar el alcance del siniestro pero las condiciones no fueron las recomendables para descender.

“Posteriormente un equipo de voluntarios incluyendo a Grant Munro de la organización medioambiental Falklands Conservation aterrizó para evaluar el alcance del incendio y construir una zanja corta fuego, la cual se esperaba podría prevenir que cualquier fuego de superficie diera el salto para seguir con la destrucción”.

En febrero pasado Munro había advertido que las acciones no impedirían que el fuego que arde en el terreno de turba bajo la superficie siga expandiéndose”.

La administración isleña dispuso sobrevuelos regulares para seguir la evolución del fuego.

La isla Bird es uno de los tantos islotes que rodean a las Malvinas, con apenas kilómetro y medio de superficie, de forma triangular, ubicada en el extremo sur oeste del archipiélago, frente a la costa de Puerto Esteban, y constituye un verdadero tesoro de conservación y santuario de aves marinas.

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El acceso de los humanos está vedado para no estresar los miles de aves marinas que allí anidan, y es considerada por la Bird Life International como una IBA, o sea Importante Area de Aves. Es una de las joyas de la vida silvestre de las Malvinas: “muy probablemente sea el segundo lugar en el mundo de anide para variedades de priones, amparando y resguardando a casi el 30% de la población global de esta especie. Para algo así como 1,3 millones de esas aves marinas, la Isla Pájaro es su hogar”, explicó el conservacionista Grant Munro, de la organización Falklands Conservation meses atrás, cuando fue a evaluar la situacion.

La evaluación de Grant Munro cuando visitó la isla en febrero fue desoladora: ”Para los priones y petreles zambullidores la devastación ha sido completa. Los cuerpos devorados por el fuego de aves adultas, de pichones y de huevos de los nidos cubren la zona, al igual que los pozos hurgados de anide destrozados están por todos lados“. ”Se puede hablar de una pérdida total de pichones y de más de 210.000 nidos, en este lado de la isla. Cuántas aves adultas pudieron escapar no sabemos, pero grandes partes de las fajas de tierra ahora totalmente quemadas, eran alguna vez el hábitat prístino de los priones, y difícilmente de recuperar, pues el viento se encarga de llevarse suelo y cenizas“, añadió

Según explicó el especialista, ”otros albatros y los pingüinos rockhopper parece que por ahora han escapado de un impacto significativo. Sin lugar a dudas muchos de los pichones en los bordes de las colonias han sucumbido, y las aves muertas y carbonizadas pudieron observarse también pero no en una escala que pueda impactar sobre la totalidad de la población. Los números de pérdidas pueden estar en los cientos pero no en los miles como podría haber sido y fue con los priones...“

La increíble variedad de aves marinas que anidan aprovechan el escarpado terreno, con alturas de hasta cien metros, al igual que soterrados entre las matas del pasto tussac. Birdlife ha identificado unas veinte variedades que aprovechan el islote, y aparentemente a pesar de la tragedia ecológica generada por el fuego, han comenzado a retornar.

En época estival, las tormentas eléctricas suelen generar incendios, que se han visto favorecidos por el terreno de turba, la falta de humedad e insuficientes precipitaciones que padecieron las islas.

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El incendio en Sea Lion Island

En el mes de marzo, un incendio de proporciones se dio en Sea Lion Island (Isla de los Leones Marinos), la más austral de las islas que pertenecen al archipiélago de Malvinas, cuando una tormenta eléctrica desató un incendio en las pasturas de las matas autóctonas de tussac, que fue sofocado gracias a la acción de unas dieciocho personas entre bomberos, voluntarios, apoyo militar y hasta un dron para mejor visualizar el alcance del siniestro.

El rápido despliegue permitió en un par de días circunscribir el desarrollo del fuego a un área de tres kilómetros. A diferencia de la Isla Bird, Sea Lion es un centro turístico pues cuenta con un hostal y una pista de aterrizaje precaria, pero donde pueden operar los aviones de FIGAS.

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Islas Malvinas crisis ambiental