ver más

Jorge Lanata falleció ayer a los 64 años en el Hospital Italiano, donde había estado internado seis meses desde el 14 de junio.

Durante este tiempo, el reconocido conductor realizó varios ingresos a la clínica de rehabilitación Santa Catalina, buscando avanzar en su recuperación. No obstante, el miércoles 18 de septiembre, tuvo que ser llevado de nuevo al hospital en Almagro, ingresando por la guardia a las 12:48 debido a una neumonía, lo que llevó a los médicos a internarlo en la unidad de terapia intensiva. Este mismo diagnóstico había sido motivo de su ingreso previo, hace tres meses. Su condición, ya comprometida, se había deteriorado considerablemente el viernes 27 de diciembre, haciendo que su deceso fuera inminente.

La Casa de la Cultura fue el lugar elegido para rendir homenaje a Lanata. El velatorio tiene lugar en Avenida de Mayo 575, en el histórico edificio del diario La Prensa.

El traslado del cuerpo del famoso periodista llegó poco después de las 23 horas, y afuera se congregó una extensa fila de personas que querían ofrecer su último tributo. Familiares, amigos, colegas y admiradores se reunieron en la entrada del edificio, recibiendo el féretro con aplausos. El acto funerario culminó alrededor de las 2 de la madrugada pero reanudó a las 7, previo a la ceremonia de sepello.

Alrededor del mediodía, los restos del conductor de Periodismo para todos, Lanata sin filtro y Día D serán llevados al Cementerio Campanario Jardín de Paz, situado en la Ruta 2, kilómetro 34.2, en Florencio Varela, provincia de Buenos Aires, donde encontrará su descanso final.

El último adiós a Jorge Lanata

Lola y Bárbara, las hijas de Lanata, fueron las primeras en llegar, caminando rápidamente con expresiones serias hacia el interior del edificio. Al mismo tiempo, las primeras coronas de flores empezaron a llegar, mientras que los admiradores del periodista se congregaron en la entrada del recinto.

Poco después, un automóvil se detuvo frente a la entrada, y Elba Marcovecchio, la esposa del periodista, salió desviando la mirada, siempre acompañada por Jazmín Salgado, una de sus amigas. La abogada se retiró a la medianoche, acompañada por su madre y un equipo de seguridad que las protegía. Sin realizar comentarios, se subieron al vehículo que las llevó lejos del lugar, mientras los asistentes en la fila aplaudían en reconocimiento a las familiares del periodista.

En el edificio, una extensa cola de personas comenzaba a formarse, aguardando su oportunidad de rendir homenaje, luego de la despedida de amigos, familiares y colegas de Lanata. La familia había solicitado que no se permitiera la entrada de cámaras al recinto.

Entre los primeros rostros conocidos que se presentaron en el velorio se encontraban Eduardo Feinmann, Ernesto Tenembaum, Diego Leuco, María O'Donnell, Nacho Otero y Manu Jove.

Jorge-Lanata.jpg

“Se fue un maestro, uno de los grandes periodistas de la historia argentina, un tipo talentoso, audaz, valiente, un número uno. Son muchísimos recuerdos, el recuerdo fuerte es el del Día D (Programa), de los años del menemismo, un programa que cambió la historia del periodismo televisivo en Argentina. Y no fue el programa en sí, fue él. Nosotros estábamos ahí, pero el gran legado que dejó es la audacia", recordó Tenembaum.

Por su parte, Feinmann expresó su sentir con estas palabras: “¿Qué le dejó Jorge Lanata al periodismo? Yo creo que es un antes y un después. Una forma de investigar, de ir en contra de la corrupción. Dolor, tristeza, se fue uno de los mejores periodistas del país de los últimos 30 años, un hombre fundamental de los últimos 20 años de la lucha contra el kirchnerismo”.

Con el paso de las horas, continuaron llegando las coronas funerarias. Eltrece, el canal que lo acogió durante sus últimos años y donde presentó su famoso programa PPT, hizo llegar su homenaje. En uno de los ramos, se podía leer el mensaje: “Tu esposa, Valentino y Allegra”, enviado por Elba Marcovecchio y los hijos que tuvo con su primer esposo. También expresaron sus condolencias el jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

La ministra había enviado una corona floral al velorio como símbolo de sus condolencias hacia la familia y luego compartió su pesar en las redes sociales, agradeciéndole especialmente por su dedicación: “Mientras muchos políticos eran cómplices, él iba al frente, disruptivo y sin miedo, capaz de pasar de Página 12 a las ideas de la libertad y la república. Con su incansable compromiso con la verdad, desenmascaró las peores maniobras del kirchnerismo, exponiendo cómo el poder se utilizó para enriquecerse mientras el pueblo sufría”.

jorge-lanata-1737024.jpg

Chano Charpentier, artista y amigo íntimo de Jorge Lanata, llegó al lugar y se detuvo momentáneamente antes de ingresar para expresar unas breves reflexiones. “El mejor recuerdo de él es que yo estuve algunas veces internado, ustedes saben por qué motivos, y él estuvo siempre conmigo. Siempre estuvo al lado mío. Siempre me habló bien, quiso lo mejor para mí. Cuando me tuvo que decir ‘ponete las pilas, ponete bien’, lo hizo”, compartió, con la voz llena de emoción.

Al ser consultado sobre su conversación más reciente con Lanata, el artista comentó: “Yo hablé hace poco con él, una semana antes de que lo internen. Yo ya sabía que esta última vez iba a ser bastante complicada porque no lo vi bien. Él zafó de muchas, pero lo que me quedó todo el día en la cabeza es que hoy se fue feliz. Se fue enamorado, como si fuera una persona de 16 años. Estaba enamorado de sus hijas, enamorado de la vida y nunca dejó de hacer cosas. Yo me quedo con que mi amigo se fue feliz”.

Uno de los más cercanos a él, su excolega Nicolás Wiñazki, se despidió en persona y más tarde comentó: “Cuando me avisaron fue un shock. Yo trabajé mucho con él en los últimos años. Con él podía pasar cualquier cosa, era un hombre libre. Tenía ideas todo el tiempo. Néstor Kirchner lo quiso comprar en 2003 pero no pudo”.

Nancy Pazos, periodista y antigua colaboradora de Lanata, arribó al lugar sin hacer declaraciones al entrar, en un acto de respeto por la solemnidad del momento. Sin embargo, al salir, se detuvo para hablar con los periodistas: “¿Qué decir? Se fue alguien que, al menos para mí, fue un maestro, un tipo revolucionario”. En su discurso, Pazos rememoró su vínculo profesional con Lanata, desde sus inicios en Página12 hasta diversas anécdotas personales. “En mis inicios, él escribió muchas de mis primeras notas. Era información mía, pero yo recién empezaba, y él las firmaba con mi nombre. Eso muestra el nivel de generosidad que tenía. Era alguien que amaba enseñar, y cualquier persona que enseña es generosa”, enfatizó, visiblemente emocionada.

lanata-redaccion.jpg

En el lugar, la admiración por la destacada carrera de Lanata fue palpable. Con flores en las manos y expresiones de profunda tristeza, los asistentes avanzaban con lentitud hacia el interior. Algunos no pudieron contener las lágrimas, mientras que otros, mostrando una evidente ansiedad, se preparaban para dar el último adiós al periodista que dejó una huella imborrable en su profesión.

La cola avanzó hacia el salón principal, donde reposaba el féretro cerrado, adornado por coronas de flores blancas. La atmósfera era de profunda solemnidad, interrumpida únicamente por el murmullo de los pasos y los lamentos. Al llegar ante el ataúd, las emociones se volvían cada vez más intensas. En el exterior, los admiradores se entrelazaban con los compañeros de Lanata, quienes también expresaban su tristeza.

Con el paso del tiempo, los presentes comenzaron a salir, y el ambiente en la Casa de la Cultura se volvió más apacible. Los familiares y amigos íntimos de Lanata se despidieron, abandonando un espacio que, después de horas cargadas de emociones, cerró sus puertas.

Temas:

Lanata Jorge Lanata Elba Marcovecchio velatorio

seguí leyendo