Las transgresiones de Jorge Lanata, fallecido este lunes a los 64 años, lo convirtieron en un referente para muchos jóvenes periodistas, en un comunicador que por su originalidad marcó una época para los argentinos y en un provocador que desnudó las pujas de poder en todos los gobiernos y gravísimos hechos de corrupción desde el Estado.
Entre sus primeras "hazañas periodísticas" podría citarse el estilo desenfadado y audaz de muchas de las tapas del diario Página/12 en los años '90. Entre los rasgos distintivos, se destacan la presentación de noticias principales con títulos ingeniosos, fotomontajes, caricaturas, juegos gráficos y los tradicionales chistes en tapa.
De esta época provienen ejemplos icónicos como la famosa "tapa blanca", publicada el 30 de septiembre de 1989, cuando el presidente Carlos Menem firmó los decretos de indulto. También está la amarilla de Amarillo/12, del 19 de marzo de 1991, creada en respuesta a la acusación del presidente de que el diario hacía “prensa amarilla”. Otras tapas emblemáticas incluyen la verde, del 20 de diciembre de 1989, que anunciaba la apertura del mercado libre del dólar, y la comprimida Reajustados, del 1° de septiembre de 1990, que resumía gráficamente el anuncio de un gran ajuste fiscal por parte del ministro Erman González.
Días después, otra tapa impactaba con el título En la morsa, ilustrando con la herramienta de ajuste los detalles de un paquete económico devastador: “Sup-Erman” –el apodo del diario para el ministro– controlaría las empresas estatales, los fondos especiales y la Subsecretaría de Energía. Entre las medidas, se enumeraban la privatización de los subterráneos, la emisión de bonos a 10 años para consolidar deudas, la denuncia de convenios laborales estatales, recortes de servicios públicos para morosos, ajustes en las jubilaciones y el despido de 80 mil contratados.
El agujero en la tapa
Jorge Lanata, reconocido por su creatividad y su obsesión por la unión entre contenido y forma, siempre buscó romper esquemas en los medios. Para él, era inadmisible que la estética se impusiera sobre el mensaje o viceversa, algo que consideraba un error común tanto en la izquierda como en la derecha. Desde sus inicios, participó activamente en el diseño de proyectos como la escenografía de Día D, Periodismo Para Todos (PPT) y su variante PPT Box, además de tener una marcada visión para el diseño gráfico. En sus días como director de Página/12, insistía en estructurar las noticias según tamaños diferenciados, lo que solía generar conflictos con los diagramadores, quienes rechazaban su “escalerita” de noticias.
Uno de los ejemplos más notorios de su enfoque innovador fue la edición de la revista Veintitrés del 1 de octubre de 1998. Para ilustrar el concepto de “el agujero negro por donde se va la plata de los argentinos”, Lanata tuvo la audaz idea de perforar un agujero real en todas las páginas de la revista, desde la tapa hasta la contratapa. El agujero, del tamaño de una lata de arvejas, simbolizaba los excesos en el presupuesto nacional destinados a gastos como pasajes, viáticos, propaganda y subsidios innecesarios.
Aunque la revista fue un éxito de ventas y se agotó rápidamente, los anunciantes no compartieron el entusiasmo. Muchos de ellos no habían ajustado sus diseños, por lo que sus avisos quedaron también perforados, generando un fuerte malestar. En consecuencia, la edición siguiente perdió a la mayoría de los avisadores, lo que resultó en una pérdida económica significativa. A pesar de las dificultades, este episodio quedó en la memoria como una de las ideas más osadas y emblemáticas del estilo de Lanata, siempre dispuesto a priorizar el impacto y el mensaje por encima de las convenciones.
En la tele
Ya desde la televisión, cuando anunció su retiro de los medios gráficos Página y Crítica, Lanata también revolucionó el rating aún en un programa en el que pasó 15 minutos en silencio leyendo un libro para transmitir un mensaje a los televidentes o cuando se peleó con el músico Charly García después de que le dijo que había hecho cosas muy grandes pero que ya se estaba copiando a si mismo y el artista lo tomó a mal y le contestó que era un "pelotudo", a lo que Lanata solo respondió con un "gracias", impávido, sin inmutarse, mientras pitaba su cigarrillo.
Pero quizás el momento más impactante registrado en un programa de Jorge Lanata haya sido el protagonizado por Barbarita, una nena tucumana. “¿Qué comiste ayer a la noche?”, le preguntó la periodista María Julia Oliván. “Nada”, respondió la niña, vestida con su guardapolvo blanco. Barbarita tenía 8 años, pesaba menos de 20 kilos y decía que le “dolía la panza del hambre”. Entre lágrimas, comenzó a llorar desconsoladamente. Esa escena, emitida en el programa Detrás de las noticias de Jorge Lanata en 2002, se convirtió en una imagen desgarradora de la crisis que asolaba al país tras el colapso de 2001. En el “granero del mundo”, miles de chicos sufrían desnutrición y pasaban hambre, una realidad que primero conmovió y luego indignó.
Ese momento fue el punto de partida de Deuda, el documental que llevó a Jorge Lanata a recorrer Tucumán, pero también Washington, Punta del Este y el Foro de Davos, además de realizar entrevistas en Buenos Aires. El proyecto se propuso explorar las raíces profundas de una herencia histórica y económica que pesa sobre millones de argentinos, generación tras generación.
Embed - "BARBARITA" LA NENA CON HAMBRE EN TUCUMÁN (ABRIL AÑO 2002
En 2012, Página/12 celebró sus 25 años de historia, y lo hizo con un evento en la exESMA que dejó a muchos sorprendidos. Durante la ceremonia no hubo ninguna mención a Jorge Lanata, fundador, mentor y director del diario durante sus primeros años. Ni siquiera Cristina Fernández de Kirchner, entonces presidenta, lo nombró en su discurso, aunque destacó a varios periodistas que trabajaron en el medio. Como era de esperarse, Lanata no permaneció en silencio ante esa omisión.
En su programa Periodismo para todos, Lanata reaccionó mostrando la tapa de Página/12 publicada el día en que Carlos Menem dictó los indultos a las cúpulas militares, un ejemplo del trabajo del diario durante su gestión. Luego, lanzó un descargo dirigido a la presidenta: “Yo fundé el diario Página/12 el 26 de mayo de 1987. Tenía 26 años. Lo dirigí durante los primeros 10 años de los 25 que festejan ahora. Y el miércoles sufrí algo que conocía, pero nunca había sufrido en carne propia. Fui víctima de cómo el gobierno reescribe la historia como quiere. Y pone personas y las saca de la foto a su antojo, como hacían los soviéticos en las purgas, que borraban a Trotsky”.
Lanata continuó su crítica con dureza: “Me parece, señora, patético y triste que me hayan convertido en el primer desaparecido de Página/12. Usted se llena la boca hablando de identidad, de origen y de derechos humanos. Y no respetó ni mi identidad, ni mi origen, ni mis derechos humanos”.
Este episodio se sumó a la larga lista de enfrentamientos entre Lanata y el kirchnerismo, marcando otro capítulo en su tensa relación con el poder.
Embed - Jorge Lanata | Carta Abierta a Cristina Kirchner | Pagina 12.
Desde usar “playmóviles” para describir a los personajes de la política en el emblemático Periodismo para Todos, hasta el programa donde armó un show para festejar la detención del ex ministro de Economía Domingo Cavallo. En esa emisión, un solemne Lanata anunció el arresto y acto seguido se puso un sombrero con brillos, hizo entrar una murga y descorchó champagne en vivo para festejar lo que venía denunciado hacía rato: la corrupción del menemismo.
Embed - DiFilm - Jorge Lanata festeja porque Cavallo termino preso 2002
Lanata se convirtió en un showman a tal punto que un día decidió llevar sus monólogos al porteño teatro Maipo, donde el público podía deleitarse en vivo con sus genialidades.