El líder de Vox, Santiago Abascal, ha defendido la necesidad de adoptar medidas frente a lo que ha calificado como “la amenaza real del islamismo” y una “invasión” migratoria. En este contexto, ha reclamado la prohibición del uso del velo islámico en instalaciones públicas por considerarlo “un símbolo de sumisión de la mujer”.
A través de un mensaje difundido en la red social X, Abascal ha afirmado que este no es un debate sobre libertad religiosa, “como pretenden los cómplices de la invasión o los cobardes”, sino sobre la imposición de una “ideología extremista” que, según ha señalado, “es incompatible con la cultura, forma de vida y los derechos de las mujeres en España”.
Veto en Jumilla
Estas declaraciones se producen tras la aprobación de una moción en el Ayuntamiento de Jumilla (Murcia), impulsada por Vox y apoyada por el PP, que prohíbe la realización de actividades no deportivas en instalaciones municipales. En el pasado, dichos espacios acogieron celebraciones musulmanas como el fin del Ramadán o la Fiesta del Cordero.
Abascal ha insistido en la necesidad de “proteger los espacios públicos” de lo que considera prácticas ajenas a la cultura española y ha alertado sobre el avance del islamismo en Europa, al que responsabiliza de “recortar libertades, denigrar a la mujer y perseguir a homosexuales”.
España no es Al Andalus
Según el líder de Vox, en España se están multiplicando prácticas como la ablación femenina o los matrimonios forzosos e infantiles, y ha asegurado que hay más de 3.000 niñas en riesgo de mutilación genital, con 72 nuevos casos detectados en Canarias en el último año.
En este sentido, ha subrayado que “España no es Al Andalus” y ha reclamado que las personas que residan en el país deben “adaptarse a la cultura y costumbres españolas”, renunciando expresamente a imponer “ideologías y leyes totalitarias”.
Finalmente, Abascal ha defendido el derecho a profesar cualquier religión, siempre y cuando no se promuevan prácticas “incompatibles con las leyes españolas”, como la yihad, la ablación genital, el matrimonio infantil o la persecución por orientación sexual.
FUENTE: El Observador