ver más

No se trataba de cayucos ni pateras.

La Guardia Civil interceptó una flota de 15 embarcaciones neumáticas de alta velocidad, con motores de entre 200 y 425 caballos que valían aproximadamente un millón de euros y pertenecían a una red de tráfico de inmigrantes ilegales.

Además, se incautaron moldes de cascos de embarcaciones, tres motores de 300 caballos, dos armas de fuego cortas, 133 garrafas de gasolina y 68.115 euros en efectivo.

La organización criminal asentada en el sur de España está acusada de favorecer la inmigración irregular desde las costas de Argelia.

Un entramado financiero con empresas francesas

En este negocio detrás del delito de tráfico ilegal de inmigrantes se trata de introducir a personas que quieren huir de sus países a cambio de abultadas sumas de dinero, ofreciéndoles también documentación falsa y exponiéndolos a caer en redes delictivas.

La operación que llevó adelante la Guardia Civil española, en colaboración con Europol, denominada 'Nautilita', comenzó en mayo y sigue abierta con ocho personas más bajo investigación.

Hasta el momento, se han registrado domicilios en Almería, Níjar y Tabernas, así como en Espartinas (Sevilla) y Alicante, con actuaciones complementarias en Murcia.

mafia inmigración ilegal

La investigación revela un entramado financiero sofisticado, capaz de sustentar la logística y la operativa de la organización. y la colaboración con empresas francesas utizadas para blanquear beneficios obtenidos de la inmigración irregular, cobrando hasta 7.000 euros por cada migrante ilegal introducido en España.

Sus operaciones se canalizaban a través de empresas instrumentales de origen francés y 'hawaladares', corredores de dinero que permitían transferencias internacionales sin pasar por el sistema bancario oficial.

Interpol advierte del crecimiento de estas mafias

Estas redes funcionan como negocios altamente rentables, ofreciendo documentos falsos, transporte y evasión de controles fronterizos.

El tráfico puede realizarse por tierra, mar o aire, y las redes emplean tecnología avanzada para reclutar migrantes, coordinar rutas y realizar transacciones financieras de manera profesional, replicando modelos empresariales transnacionales.

La operación Nautilita, con su flota de embarcaciones rápidas y su entramado financiero internacional, encaja exactamente en este patrón de explotación organizado, mostrando cómo las redes criminales logran enormes beneficios a costa de la vulnerabilidad humana y del riesgo extremo para quienes migran irregularmente.

Este caso refleja el patrón global que Interpol ha señalado en varias ocasiones: los grupos de delincuencia organizada se aprovechan de la vulnerabilidad de los migrantes con fines lucrativos.

En la última década, factores como conflictos armados, crisis económicas, terrorismo y cambio climático han forzado a millones de personas a migrar.

El interrogante surge de inmediato.

Cuántos de los inmigrantes llegados a España de forma ilegal constituyen un fenómeno social impulsado por la pobreza en los países de Africa y Oriente Medio, y en qué medida también aparece un delito de tráfico internacional que se aprovecha de la debilidad de las políticas migratorias españolas en la actualidad.

Temas:

mafia inmigración Inmigración ilegal tráfico

seguí leyendo