En un movimiento inédito en la televisión pública y en plena precampaña de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, el presidente del Gobierno y candidato a la reelección, Pedro Sánchez, acudió este jueves como invitado al programa La Revuelta de La 1 de TVE. Desde su llegada al teatro donde se graba el espacio conducido por David Broncano, el jefe del Ejecutivo bromeó distendidamente con el propio plató: "Luego me dicen que esta televisión es mía". Haciendo gala de esa ironía, prometió además que si revalida su mandato "aspira a renovar" el formato cuatro años más en la cadena pública. Una clara jugada electoral en busca del voto joven en una charla distendida donde el presidente estuvo como perro por su casa.

Bromas, obsequios y la indirecta del ajedrez

Antes de tomar asiento, arrancó el habitual intercambio de regalos del programa. Sánchez sorprendió a Broncano entregándole un tablero de ajedrez de diseño con piezas de madera, sabedor de la afición de ambos por este juego.

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El detalle dio pie a la réplica inmediata del colaborador Ricardo Castella: "Es un juego de cargarse al rey, ya me veo mañana los titulares". Entre sonrisas, Sánchez admitió la paradoja del juego, mientras el realizador enfocaba en un contrapunto a un espectador en primera fila con una camiseta donde se leía el lema "Ni Patria, ni Rey, ni Dios, ni amo".

Además, el presidente aportó un segundo detalle: un guardagalletas con la figura de un perro y una chapa promocional con la frase "Perro Sánchez".

Broncano, por su parte, dijo que no le darían ningún regalo al presidente: “Nosotros hoy para el presidente no tenemos nada, porque así empezó lo de Zapatero y fíjate la que se lió”, dijo el conductor entre risas.

En el plano más informal, Sánchez no esquivó la clásica pregunta del programa sobre la frecuencia de relaciones íntimas en el último mes. Aunque evitó dar cifras concretas, no dudó en asegurar que él y Begoña Gómez mantienen "una vida sexual activa y sana". En cuanto al dinero en su cuenta, el dirigente socialista prefirió eludir la respuesta directa e instó entre risas al equipo a consultar al Portal de Transparencia.

El "huracán" Candela Peña y los códigos del debate político

Uno de los momentos más desinhibidos de la velada llegó con la irrupción de la actriz Candela Peña, colaboradora habitual del programa, que no tardó en comenzar a llamar al presidente con apodos como "Peter" o "Pedra", decirle que "huele a cremita" y hasta le preguntó si era un psicópata.

"¿Haces terapia?", quiso saber la actriz. El presidente respondió que no y explicó que practica meditación ya que es una práctica que le sirve para relativizar la presión. Y fue a continuación cuando Candela hizo una reflexión que provocó la risa nerviosa de Pedro Sánchez. "Yo pienso este hombre, perdóname ahí con respeto y con todo, pero digo yo, ¿será un psicópata?", soltó. Y continuó: "Este hombre se ha comido la pandemia, se ha comido Ceuta, se ha comido el apagón, un volcán en La Palma... te has comido un volcán", enumeró. Y terminó con una de las frases que más risas provocó: "Pero, marica, ¿por qué quieres seguir?".

Con su característico estilo desparpajado, Peña pidió a los líderes políticos rebajar el tono y extremar la educación en la esfera pública, señalando además el ambiente previo vivido en vestuarios entre las colaboradoras al recibir al presidente.

"Es como tener unos padres que se gritan y no se aman; no son un buen referente. Si vosotros os insultáis, unas faltadas de respeto que no capto nada, si las personas que nos dirigen son insultadores, esto no entendemos".

Sánchez encajó con humor la intervención, coincidiendo en la urgencia de desterrar la crispación del debate político y elogiando públicamente a Peña como "una de las mejores actrices de España".

Autocrítica sobre corrupción y la gestión en Ceuta

En el bloque más reflexivo de la entrevista, Sánchez fue interpelado sobre los principales fallos cometidos durante su mandato. El presidente reconoció explícitamente los casos de corrupción que han afectado a su entorno político, apuntando en particular a su exministro José Luis Ábalos, condenado por el Tribunal Supremo a 24 años de cárcel por varios delitos de corrupción. "Crees conocer a la gente y, de repente, se desvela una cara en algunos colaboradores que te quedas helado", lamentó Sánchez, admitiendo que este episodio supuso una "decepción doble" y un claro error.

Asimismo, al abordar la crisis migratoria vivida en Ceuta, reconoció que "sin duda se podía haber gestionado mejor", aunque defendió las actuaciones desplegadas ante un escenario "muy difícil". Detalló que se habilitaron 7.500 plazas de acogida, que más de 12.000 migrantes regresaron voluntariamente a Marruecos y remarcó la importancia del acuerdo de cooperación con el país vecino, rechazando de forma categórica vincular la inmigración con la delincuencia.

Defensa de Begoña Gómez y críticas a la tesis judicial

El jefe del Ejecutivo defendió fervientemente la inocencia de su esposa, Begoña Gómez —investigada por presuntos delitos de tráfico de influencias y corrupción en los negocios—, así como la de su hermano David. Sánchez subrayó que su cónyuge contaba con una carrera profesional consolidada con anterioridad a su llegada a la secretaría general del PSOE en 2014 y que, tras la moción de censura de 2018, tomó de manera autónoma la decisión de dejar su empleo para evitar conflictos.

Sánchez cuestionó los argumentos del ámbito judicial al señalar como "contradictorio y paradójico" que se sostenga que la esposa del presidente ejerce una influencia automática por el mero hecho de ser su pareja. "No quiero ese país; quiero un país donde, dentro de la legalidad, una mujer pueda trabajar en lo que quiera y no tenga que sacrificar su vida laboral por la de su pareja", afirmó, garantizando que "peleará siempre por la inocencia de dos personas que son inocentes".

Distanciamiento con Felipe González y reproches a Aznar

Preguntado sobre las relaciones con sus antecesores en el cargo, Sánchez admitió una marcada distancia ideológica y personal tanto con Felipe González como con José María Aznar. Sobre González —quien confirmó que votará en blanco en las elecciones del 29N—, reconoció que se afilió al PSOE fascinado por el "Felipe de los años 80", pero aclaró que en la actualidad no se siente "muy identificado con sus opiniones".

Respecto a Aznar, el líder socialista reveló que fue el primer expresidente en llamarle tras prosperar la moción de censura de 2018 para ponerse "a su servicio", si bien apostilló con ironía que "luego, para nada, todo mentira". Añadió además que, tras consultar a varios expresidentes al inicio de la invasión rusa de Ucrania, la mayoría erró en sus pronósticos al predecir la caída inminente del país invadido en cuestión de semanas.

Tensión internacional: las réplicas a Javier Milei y Donald Trump

La política exterior ocupó un lugar destacado tras las duras críticas del presidente argentino, Javier Milei, quien calificó a Sánchez de "dictador", "delincuente" y "ladrón" durante su visita a Madrid.

El presidente español tildó de "increíble" la postura de Milei y contrapuso los datos económicos de ambos países: reprochó que el mandatario sudamericano aplique recortes drásticos al salario mínimo interprofesional (SMI) en Argentina mientras el Ejecutivo español lo ha elevado un 66 % en los últimos ocho años. "Si insultan allá ellos. Se acuerdan de mi madre, yo también de las suyas cuando subo las pensiones o el salario mínimo", ironizó.

Sobre las relaciones con Estados Unidos y Donald Trump, Sánchez resumió el vínculo manifestando que "progresa adecuadamente". Explicó que mantendrá la máxima cordialidad para defender los intereses nacionales y reiteró la negativa de España a elevar el gasto en defensa al 5 % del PIB, argumentando que una exigencia de tal calibre supondría un ajuste de 60.000 millones de euros que comprometería seriamente el Estado del bienestar.

Apuesta de futuro: compromisos para el 29N y censura a la oposición

En clave estrictamente electoral, Pedro Sánchez expresó su intención de gobernar cuatro años más tras los comicios del 29N. Asimismo, garantizó la continuidad del programa La Revuelta en Televisión Española si renueva el mandato, advirtiendo de que una hipotética victoria de la alianza entre el Partido Popular y Vox desembocaría en medidas de "censura" y suspensión de eventos culturales, mencionando como antecedentes recortes a películas o la cancelación de obras teatrales en Castilla y León y Valladolid.

En relación con el espacio político a la izquierda del PSOE, reveló que siempre supo que las intenciones del portavoz de ERC, Gabriel Rufián, de impulsar una gran alianza no prosperarían debido a la condición marcadamente independentista de su formación.

Finalmente, el programa confirmó que el resto de fuerzas políticas están invitadas al espacio. De cara a los próximos días, se prevé la asistencia de la candidata de Frente Amplio, Ada Colau, mientras que los líderes del PP, Alberto Núñez Feijóo, y de Vox, Santiago Abascal, aún no han confirmado su respuesta.

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