Los asesores de Moncloa y del PSOE han decidido imponer un nuevo marco para la precampaña del presidente Pedro Sánchez: el romance con su esposa, Begoña Gómez. La maniobra busca funcionar como gancho electoral y pasar página a los diversos escándalos que afectan al Ejecutivo.
El movimiento se escenificó el pasado sábado durante un acto político en Fuenlabrada, donde el jefe del Ejecutivo inició su discurso ante la plana mayor del partido con una declaración de amor a Gómez, culminando con un beso entre ambos. De forma inmediata, las cuentas oficiales del PSOE difundieron la imagen en redes sociales acompañada de lemas como "La fuerza del amor" o "El amor vencerá".
El acto concluyó en un ambiente festivo donde el secretario general del PSOE bailó el tema Malibú del artista fuenlabreño Rusowsky —un intérprete que Sánchez ya había recomendado en 2025 en la revista Esquire— rodeado de varios ministros y de la presidenta del partido, Cristina Narbona.
"Los Kirchner de Pozuelo": origen del mote y el antecedente argentino
La utilización de esta narrativa ha llevado al periodista Carlos Herrera a calificar en la cadena COPE a la pareja como "los Kirchner de Pozuelo", señalando que la estrategia aúna tres ingredientes del peronismo: populismo, romance y corrupción.
El apelativo hace referencia a Pozuelo de Alarcón, municipio madrileño en cuya zona de Prado de Somosaguas residían Sánchez y su familia antes de su traslado al Palacio de la Moncloa en 2018.
Asimismo, según datos del Registro de la Propiedad publicados en junio por El Español, el padre de Begoña Gómez, Sabiniano Gómez, mantiene a su nombre tres viviendas —dos en Pozuelo de Alarcón (calles Cierzo y Dinamarca) y una en Majadahonda (calle Sarasate)— cuyo valor de mercado conjunto supera los 2,5 millones de euros según portales especializados como Idealista.
El diseño comunicativo del PSOE calca el modelo aplicado en Argentina en 2011 por Cristina Fernández de Kirchner durante su campaña presidencial.
En aquella ocasión, la candidata difundió la fotografía de un abrazo con su difunto marido y expresidente, Néstor Kirchner, bajo el mismo lema: "La fuerza del amor".
La evolución política de Cristina Fernández de Kirchner la llevó a suceder a su esposo al frente de la Jefatura del Estado, una transición orientada a consolidar la hegemonía del movimiento kirchnerista. De igual modo, la puesta en escena del sábado situó a Begoña Gómez en un rol de candidata consorte tras años de recibir el tratamiento de Primera Dama, habiendo especulado diversos medios con su eventual inclusión en las listas electorales del PSOE para las elecciones del 29N con el fin de otorgarle la condición de aforada.
El frente judicial: los procesos que asedian a Begoña Gómez y al Gobierno
La escenificación del sábado se produjo también como un gesto de desagravio hacia Begoña Gómez ante su próximo juzgamiento por un jurado popular compuesto por nueve ciudadanos.
En el auto de procesamiento dictado por el juez Peinado —quien acaba de jubilarse—, se imputa tanto a Gómez como a su asistente en Moncloa, Cristina Álvarez, la presunta comisión de los delitos de Malversación de fondos y tráfico de influencias.
Por su parte, la Fiscalía Provincial de Madrid ha solicitado la absolución de ambas procesadas al considerar que los hechos investigados "no son constitutivos de infracción penal". La Audiencia Provincial de Madrid tiene pendiente resolver los últimos recursos presentados.
Esta causa penal se enmarca en un contexto de múltiples frentes judiciales que salpican al entorno del Gobierno y del partido:
-
La investigación sobre la denominada "cloaca de Ferraz", dirigida por el juez Santiago Pedraz.
El presunto tráfico de influencias del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, instruido por el juez Calama, que salpica al Consejo de Ministros por el rescate financiero concedido a la aerolínea Plus Ultra.
Las similitudes entre ambas figuras políticas se extienden también al ámbito penal. Cristina Fernández de Kirchner fue condenada en 2025 por un Tribunal Federal a seis años de prisión e inhabilitación perpetua por un caso de corrupción y cobro de comisiones ilegales, pena que cumple en su domicilio con tobillera electrónica debido a su edad.
Reacciones políticas y repercusión en redes sociales
El baile y las demostraciones afectivas del acto de Fuenlabrada no pasaron desapercibidos en el ámbito digital, generando multitud de comentarios y memes.
El Partido Popular reaccionó rápidamente a través de la red social X publicando un montaje fotográfico en el que la figura de Begoña Gómez era sustituida por la del exministro condenado José Luis Ábalos siendo besado por Sánchez, acompañado por el mensaje sarcástico: "La foto de la campaña ".