Pedro Sánchez intenta justificar el abandono de Ceuta en el Congreso.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha asegurado este jueves al comparecer ante el Pleno del Congreso que el día 30 de julio, el de la invasión de más de 60.000 inmigrantes ilegales provenientes de Marruecos, "todo cambió" e intentó defender la "actuación humanitaria" de las fuerzas de seguridad al no haber rechazado la avalancha de marroquíes en el mar porque habría provocado "probablemente muchos muertos".
"Rechazar a los inmigrantes en el espigón habría provocado una tragedia", justificó Pedro Sánchez, en una comparecencia donde la oposición busca dejar en claro el abandono de Ceuta por parte del gobierno de Pedro Sánchez y la falta de respuesta ante el informe policial -que ahora investiga la Justicias española- advirtiendo sobre la invasión de inmigrantes ilegales guiados por agentes marroquíes.
El informe policial que dejó en shock al Gobierno español, y que está en manos de la magistrada de la Audiencia Nacional, María Tardón, señala además que la intención de los invasores con ayuda de agentes marroquíes es generar un clima favorable para la toma de los territorios españoles de Ceuta y Melilla.
La estrategia sanchista de negarlo todo.
Según Pedro Sánchez, "el Gobierno comenzó a tomar medidas" el 8 de julio tras la sentencia del Tribunal Supremo, que impedía las devoluciones en caliente. "Incrementamos la vigilancia marítima en el Tarajal con 70 unidades, un buque de altura y una patrullera de alta velocidad", intentó defenderse para lanzar una de sus tantas frases polémicas. El Presidente dijo que no recibió "ninguna advertencia" del CNI (Central Nacional de Inteligencia) o de la Policía que fuera "más allá de la descripción de los datos" y que ninguna advertencia "previó ni la escala ni la probabilidad de lo que finalmente se produjo".
El problema es que el informe de la Policía española en manos de la Justicia afirma justamente lo contrario.
El presidente de España reiteró su narrativa sobre la existencia de supuestas "mafias" que alentaron la invasión de los inmigrantes ilegales contra Ceuta, y acusó una vez más a "la derecha y la ultraderecha" española de difundir información contraria a su gobierno.
En el Congreso, Pedro Sánchez, afirmó que Ceuta y Melilla "son españolas a perpetuidad" y ha intentando reafirmar que "así van a seguir hasta el final de los tiempos".
Sin embargo, el presidente de España ha insistido con su inexplicable defensa de Marruecos. Afirmó que no hay pruebas para adjudicarle la responsabilidad de lo ocurrido en Ceuta, aún con el informe de la Policía en manos de la Justicia y con las contradicciones en su gobierno por los datos anticipados por Inteligencia.
Una marcha en toda España contra el abandono de Ceuta
Horas antes de su comparecencia, miles de españoles en todo el país llenaron plazas y calles al grito de "Pedro Sánchez a prisión", y manifestando contra las políticas de su gobierno que dejaron avanzar a más de 60.000 inmigrantes ilegales teniendo ya la información de las intenciones políticas de Marruecos.
Pedro Sánchez ha comenzado su intervención para rendir cuentas por la crisis de Ceuta recordando el origen de las esculturas de los dos leones que flanquean las puertas del Congreso, que fueron fundidas en 1865 a partir de unos cañones capturados a las tropas marroquíes durante la denominada Guerra de África.
Decenas de inmigrantes, frente a las fuerzas de seguridad, en la frontera de Ceuta.
Según ha explicado el presidente, en otro intento por desviar el foco de la atención de su comparecencia, los leones del Congreso se hicieron para conmemorar la firma del Tratado de Wad-Ras, que puso fin a aquel conflicto y sirvió para "consolidar la soberanía de España sobre Ceuta y Melilla a perpetuidad".
"Desde hace siglos, estas dos ciudades son españolas. Desde aquel tratado, lo son por acuerdo diplomático. Y les aseguro que así van a seguir hasta el final de los tiempos", ha dicho el jefe del Ejecutivo ante la Cámara de los Diputados, obteniendo apenas un tibio aplauso de algunos de los diputados del PSOE.
Pedro Sánchez ha asegurado también que está pensando en la ciudadanía ceutí, que está atravesando "momentos muy difíciles". También ha tenido palabras para los 141 migrantes que murieron en el mar, "muchos de ellos jóvenes y niños", a los que ha puesto en igualdad de importancia con los ciudadanos españoles.