Alarma por la baja participación electoral en la Argentina
Tanto el oficialismo como la oposición muestran su preocupación por el bajo nivel de concurrencia en las elecciones provinciales
El nivel de participación electoral y el riesgo de un alto ausentismo en las elecciones presidenciales de este año son motivo de preocupación tanto para el Gobierno como para la oposición. Las elecciones en Santa Fe, realizadas el último domingo, reafirman la tendencia de baja participación que es, hasta ahora, un denominador común en los comicios provinciales.
El temor al ausentismo electoral se basa, entre otras cosas, en el antecedente de las elecciones legislativas de 2021, cuando se registró la participación más baja en 40 años de democracia, con solo el 68% del padrón. También se observa en las provincias que ya han celebrado elecciones para elegir gobernador.
En respuesta a esta preocupación, el Gobierno ha lanzado spots de campaña en medios audiovisuales, incluyendo uno por el cuadragésimo aniversario de la restauración democrática, donde se insta a la gente a votar bajo el lema "defender la democracia". Esto demuestra que la participación electoral es un tema que merece especial atención este año.
Desde 1983, la participación en las elecciones ha oscilado entre el 75% y el 85%. Los registros más altos se dieron en la década de 1980, con un 85,6% en las elecciones presidenciales de 1983 que marcaron el regreso de la democracia y un 85,3% en 1989, cuando Carlos Menem resultó electo.
En las siguientes elecciones presidenciales, la participación disminuyó ligeramente pero se mantuvo alta, con un 82% en 1995, cuando Menem fue reelegido, y un 82,3% en 1999, cuando la Alianza liderada por Fernando De la Rúa triunfó.
Después de la crisis de 2001, la participación volvió a disminuir, alcanzando un 78,2% en las elecciones de 2003. En estas elecciones, Menem ganó pero renunció al balotaje, dejando a Néstor Kirchner como presidente electo. En 2007, cuando concluyó el mandato de Kirchner y fue electa su esposa, Cristina Kirchner, la participación fue del 76,2%.
En las elecciones de 2011, Cristina Kirchner fue reelecta con una participación del 78,6%, mientras que en 2015 la participación fue del 74,9% en las elecciones generales y del 80,77% en el balotaje, donde Mauricio Macri se impuso sobre Daniel Scioli. Finalmente, en las elecciones de 2019, donde resultó electo el presidente Alberto Fernández, la participación fue del 80%.
En algunas de las provincias que ya han celebrado elecciones este año, la participación ha alcanzado niveles históricamente bajos, por debajo del 70%. En Córdoba, por ejemplo, la participación fue del 68%, alcanzando su nivel más bajo en la historia. Río Negro, Santa Fe y Salta también registraron participaciones del 68%, 64% y 69%, respectivamente, y ninguna se acercó siquiera al 80% de participación. La provincia con la participación más alta hasta ahora ha sido San Luis, con un 76%, seguida por Jujuy y Formosa con un 74%.