El Gobierno de España, a través del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), ha aprobado la renovación de la autorización de explotación de las dos unidades de la central nuclear de Almaraz (Cáceres).
Según consta en la Orden TED/864/2026, publicada este viernes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), la decisión permitirá que ambos reactores permanezcan operativos hasta el 8 de junio de 2030 inclusive, fecha en la que vencerá la nueva prórroga de forma conjunta.
Con la publicación de esta orden ministerial se cierra el trámite iniciado formalmente el 30 de octubre de 2025, cuando la entidad Centrales Nucleares Almaraz-Trillo (CNAT) y sus tres empresas propietarias —Iberdrola, Endesa y Naturgy— acordaron solicitar conjuntamente la ampliación de la vigencia de la planta.
Hasta la fecha, el calendario fijaba el cese escalonado de la actividad para el 1 de noviembre de 2027 en el caso de la Unidad I, y para el 31 de octubre de 2028 en el de la Unidad II, de acuerdo con el protocolo suscrito en su momento entre Enresa y las compañías energéticas.
La medida actual supone una extensión de unos 31 meses para el primer reactor y de 19 meses para el segundo.
El aval técnico del Consejo de Seguridad Nuclear y la seguridad
El dictamen del Ejecutivo llega tras recibir el pasado 16 de julio el informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).
El organismo regulador emitió un aval técnico en el que certificó que la instalación cacereña reúne las condiciones de seguridad necesarias para continuar operando y consideró procedente la prórroga por el periodo solicitado.
No obstante, la continuidad de la actividad de Almaraz estará estrictamente supeditada al cumplimiento de los límites, condiciones e instrucciones de seguridad nuclear y protección radiológica fijados en el anexo de la orden. La autorización surtirá efecto a partir del día siguiente al de su notificación a CNAT y podrá quedar sin efecto si se detectan incumplimientos de los requisitos pactados, inexactitudes o discrepancias en los datos aportados, o bien la aparición de factores desfavorables para la seguridad y la protección radiológica no conocidos en el momento de la concesión.
Impacto en el calendario nuclear y en el sistema eléctrico español
El Ministerio ha puntualizado que la ampliación acordada "representa una proporción reducida de la vida media prevista del parque nuclear español".
Por ello, ha subrayado que esta medida no altera el resto del calendario ni modifica la fecha límite para el cese definitivo del conjunto del parque nuclear nacional, establecida para el año 2035.
Respecto al funcionamiento del sistema eléctrico, el operador del sistema considera que la disponibilidad de Almaraz hasta junio de 2030 aporta valor al conjunto de la red, aunque lo hace "de forma limitada en algunos aspectos".
Asimismo, ha señalado que la prórroga no cambia la necesidad de seguir ejecutando las actuaciones planificadas para reforzar la seguridad y la estabilidad del suministro eléctrico.
Seguridad, suministro y coste cero sin rebajas fiscales
Desde el Ministerio para la Transición Ecológica argumentan que el Ejecutivo mantiene "exactamente la misma posición que ha defendido siempre" y destacan que esta prórroga "acotada y limitada" se otorga tras verificar el estricto cumplimiento de tres premisas fundamentales. La primera es que la instalación sea "segura para las personas", un punto en el que el CSN ha constatado el correcto funcionamiento de la central y un nivel adecuado de seguridad radiológica.
La segunda condición establece que la medida "no compromete la seguridad de suministro" eléctrico. Finalmente, la tercera premisa dictamina que la extensión "no tiene coste para los ciudadanos". Fuentes ministeriales han precisado que, a pesar de que las compañías propietarias habían solicitado reducciones impositivas, la renovación se concede "sin ningún tipo de rebaja fiscal ni contraprestación económica para las empresas eléctricas".
Asimismo, el Miteco encuadra la decisión en la necesidad de ponderar circunstancias internacionales excepcionales y sobrevenidas, citando el conflicto en Oriente Medio y la continuidad de la guerra en Ucrania. Este escenario ha generado una elevada volatilidad e incertidumbre en los precios de los combustibles fósiles, significativamente mayores a las previstas hace meses. Por ello, la prórroga busca moderar la exposición de los consumidores a picos de precios no anticipados, al tiempo que el Gobierno subraya que su apuesta por las renovables "permanece intacta" y que el cese definitivo del conjunto del parque nuclear se mantiene inalterado para 2035.
Impacto en el calenda
Efectos de la prórroga en el gas, las renovables y los residuos radiactivos
El Miteco también justifica la resolución en el marco del contexto energético internacional actual y en la volatilidad de los precios del gas provocada por la crisis en Oriente Medio.
Según los análisis de sensibilidad recogidos en la orden, mantener la central en funcionamiento hasta 2030 supondrá una reducción del 1,4 % en la generación renovable en comparación con el escenario proyectado en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).
A cambio, la generación a partir de gas natural en ciclos combinados se reducirá un 7 % respecto a las previsiones del mismo plan, contribuyendo a atenuar la dependencia de esta materia prima.
Por su parte, la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) ha estimado que el incremento del inventario de residuos derivado de estos meses adicionales de operación será "poco significativo", por lo que no requerirá ampliar las instalaciones de almacenamiento existentes o en desarrollo.
Por último, la orden oficial confirma que la prórroga no acarreará el traslado de costes adicionales ni a la factura de los consumidores ni a los Presupuestos Generales del Estado.