Iberdrola, Endesa y Naturgy han alcanzado un acuerdo para trabajar en la presentación formal ante el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de una solicitud para extender la vida útil de la central nuclear de Almaraz, en Extremadura.
La petición se realizará antes de entregar la documentación correspondiente al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).
El acuerdo se produjo en el marco de la reunión de la junta de administradores de Centrales Nucleares de Almaraz y Trillo (CNAT), en la que Iberdrola ostenta una participación mayoritaria del 53%, seguida de Endesa (36%) y Naturgy (11%).
Central Nuclear de Almaraz
Condiciones técnicas óptimas
Fuentes de Iberdrola reafirmaron el compromiso de la compañía con la continuidad de Almaraz, una posición que también comparten sus socios. Durante el encuentro se analizaron las operaciones de la planta, que mantiene sus instalaciones en condiciones técnicas óptimas, tal como ha sido reconocido recientemente por la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO), que otorgó a la central el nivel de excelencia.
Las tres compañías defienden la ampliación de la vida útil de las centrales nucleares siempre que se den las condiciones adecuadas, destacando sus beneficios económicos para los consumidores, la seguridad del suministro y la garantía estratégica para el país.
En particular, Naturgy ha manifestado su apoyo a la extensión del funcionamiento de Almaraz hasta 2030, planteando la necesidad de "volver a hacer los números" ante los cambios en el contexto energético. Así lo expresó recientemente el presidente de la compañía, Francisco Reynés.
Uno de los aspectos clave que las empresas han puesto sobre la mesa es la fiscalidad que recae sobre la energía nuclear. En este sentido, la Junta de Extremadura propuso reducir la ecotasa autonómica como medida para facilitar la continuidad de la central.
Almaraz sería la primera que cierre
Según el calendario del protocolo de cierre firmado en 2019 entre las eléctricas y Enresa, Almaraz sería la primera central en cesar su actividad, con el cierre del primer reactor previsto para 2027 y el segundo para 2028. No obstante, cualquier decisión sobre la ampliación debe contar con el consenso unánime de todos los propietarios, independientemente de su participación accionarial.
En junio pasado, Iberdrola y Endesa ya habían planteado al Ministerio una propuesta para extender la vida de varias centrales, aunque dicha iniciativa no fue respaldada entonces por Naturgy ni por EDP.