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En España, desde este martes 1 de abril, entra en vigor las nuevas condiciones que permiten a los trabajadores compatibilizar su pensión con el trabajo activo.

Este cambio, impulsado por la reforma de pensiones acordada en diciembre de 2024, introduce más flexibilidad en el sistema de jubilación, adaptándose a las necesidades de los trabajadores y ofreciendo mayores incentivos para quienes deseen prolongar su vida laboral.

Jubilación activa: más accesible y con incentivos

Una de las principales modificaciones es la introducción de una jubilación activa más accesible. Hasta ahora, los trabajadores debían haber cotizado el 100% de su base reguladora para poder acceder a esta modalidad, pero con la nueva reforma, se elimina esta restricción.

Ahora, los trabajadores podrán acceder a la jubilación activa con carreras laborales más cortas, lo que facilita a aquellos que deseen seguir trabajando mientras reciben parte de su pensión.

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Además, la reforma incluye un incentivo adicional para quienes decidan retrasar su jubilación. A partir del 1 de abril, por cada año de retraso en la jubilación, la pensión aumentará un 10%. Este incremento se acumula durante un máximo de cinco años, lo que significa que los trabajadores pueden aumentar su pensión hasta en un 50% si optan por retrasar su jubilación durante ese período.

Jubilación demorada: una opción más atractiva

La jubilación demorada, que permite a los trabajadores seguir activos más allá de la edad legal de jubilación, también se beneficia de esta reforma. Con las nuevas condiciones, los trabajadores que opten por retrasar su retiro podrán compatibilizar la jubilación activa con la pensión aumentada, lo que hace de esta modalidad una opción aún más atractiva para quienes deseen seguir trabajando y, al mismo tiempo, recibir una pensión mayor.

Este sistema de compatibilidad permite a los trabajadores adaptar su situación laboral a sus necesidades personales y económicas, maximizando los beneficios de su jubilación sin renunciar al trabajo.

La jubilación parcial es otra de las modalidades beneficiadas por esta reforma. Esta opción permite a los trabajadores reducir su jornada laboral y recibir una parte de su pensión, lo que facilita la transición hacia la jubilación completa. Con la reforma, ahora los trabajadores pueden adelantar la jubilación parcial hasta tres años antes de la edad legal de jubilación.

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Además, los contratos de relevo, es decir, aquellos que sustituyen a los trabajadores que se jubilan parcialmente, deberán ser indefinidos y a jornada completa, lo que garantiza estabilidad tanto para los jubilados como para los empleados que los sustituyen.

Adaptabilidad y personalización en la jubilación

Con estas nuevas medidas, la reforma del sistema de pensiones en España busca dar más flexibilidad y personalización al proceso de jubilación. El objetivo es permitir que los trabajadores puedan adaptar la transición hacia la jubilación a sus necesidades individuales, equilibrando el trabajo y la pensión de una manera más cómoda y ventajosa.

Los incentivos para retrasar la jubilación y la posibilidad de trabajar parcialmente mientras se cobra una pensión hacen que la reforma sea una opción atractiva para aquellos que no desean abandonar el mercado laboral de manera abrupta.

Temas:

Seguridad social Jubilación España

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