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Los turistas europeos cambiarán el rumbo de sus vacaciones debido a la incidencia en las temperaturas del cambio climático. El significativo aumento de las temperaturas en todo el continente propiciará el turismo en el centro y norte de Europa frente al calor asfixiante de los países del sur.

Un reciente informe del Centro Común de Investigación europeo asegura que los países del sur perderán visitantes en verano, pero que recibirá por su parte más viajeros en primavera y en otras estaciones menos cálidas.

"Estos últimos veranos ha habido un cambio claro de tendencia entre muchos turistas que han preferido evitar el calor extremo, viajando a destinos más fríos como los países nórdicos", asegura a la Agencia EFE la bloguera de Viajeros lowcost y organizadora de viajes, Alba Borrero.

Según datos del informe citado, el primer estudio que ha realizado una evaluación regional para explorar la influencia del clima en la demanda turística europea, las regiones costeras del sur verían reducido su número de turistas en casi un 10 % en verano si la temperatura subiera tres o cuatro grados centígrados.

Por el contrario, en ese escenario los destinos costeros del norte de Europa crecerían en popularidad en torno a un 5 % durante los meses de verano y principios de otoño. Mientras, en las regiones del sur, la caída de la demanda en verano se vería en parte compensada por el aumento de las visitas en el resto de las estaciones, según el mismo informe.

Alba Borrero, que trabaja actualmente en el sector turístico en Islandia, asegura haber conocido "a muchos europeos" que han elegido este país "como destino de última hora para huir del calor de Europa".

Aunque las compañías, por su parte, aún no notan esa reducción de turistas hacia los destinos más calurosos en verano, ya se están preparando para un posible cambio de tendencia en Europa: "Es algo a lo que permanecemos atentos", aseguran fuentes de la empresa de viajes Ávoris.

"El aumento de las temperaturas medias y los fenómenos de las olas de calor pueden conducir a que los destinos hasta ahora más populares en verano deban adaptar sus ofertas y promociones para atraer visitantes en épocas más templadas del año", añaden.

Así lo refleja el informe europeo, que sugiere que los patrones de estacionalidad experimentarán "cambios sustanciales" con repercusiones variables según las regiones.

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, declaró el pasado mes de julio que "la era del calentamiento global ha terminado. Ha llegado la era de la ebullición global".

Entonces, ¿provocará el calentamiento global que cambien los patrones del turismo en el largo plazo? "Empieza a haber una tendencia de que los viajeros europeos busquen en verano alternativas a los países mediterráneos del sur que, sin embargo, siguen siendo los destinos preferidos", explica Eduardo Santander, director de la Comisión Europea de Viajes (ETC, por sus siglas en inglés).

El 34 % de todas las pernoctaciones de turismo en la Unión Europea durante 2022 se produjeron en julio y agosto y la estacionalidad turística más fuerte en el mismo año se observó en Croacia, Grecia, Bulgaria, Italia y Francia, según datos de Eurostat. No obstante, los cambios en el turismo ya son una realidad, puesto que según la ETC el número de viajeros que tenían previsto pasar sus vacaciones en Grecia, España o Portugal entre junio y noviembre de este año cayó un 4 %.

Por ello, una de las soluciones podría ser cambiar la temporada de verano a otros meses o repartir las vacaciones a lo largo del año, algo que ya ocurre en países vecinos como Bélgica, donde las semanas de vacaciones escolares en verano se han visto reducidas para tener mayor disponibilidad durante otros meses. ¿Es posible en otros países?

En el caso de España, sería algo difícil: "Cambiar la temporada de verano requiere una reestructuración significativa, que afecta a muchos sectores económicos y sociales, no solo el turístico", informa Ávoris.

Acortar las vacaciones de verano y distribuirlas durante el año puede ser una forma de "abordar la situación", algo con lo que coincide Isaac Martín, pues asegura que "amoldar las fechas vacacionales para evitar el calor extremo" podría ser una solución.

Esta nueva posible distribución de las vacaciones es algo que ya muestra el informe de la Comisión Europea, puesto que aunque el turismo en verano descienda en las regiones del sur de Europa, se verá "parcialmente compensado" por el aumento de las visitas turísticas en primavera, otoño e invierno.

El cambio climático supone un reto para el turismo, que en estos momentos se está recuperando después de la covid-19, reflejado en datos como que Europa superó este julio el millón de vuelos mensuales por primera vez desde la pandemia.

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Turismo España

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