El extorero Vicente Barrera, de Vox, será el vicepresidente y consejero de Cultura de la Comunidad Valenciana, tras el acuerdo para gobernar esa región entre la fuerza de extrema derecha y el Partido Popular (PP).
El extorero Vicente Barrera, de Vox, será el vicepresidente y consejero de Cultura de la Comunidad Valenciana, tras el acuerdo para gobernar esa región entre la fuerza de extrema derecha y el Partido Popular (PP).
La presidencia de la región será para Carlos Mazón y la vicepresidencia para Vox, al igual que las carteras de Justicia e Interior y la de Agricultura.
Barrera contará con competencias en Cultura, que serán desgajadas del área de Educación (en manos del PP) y Vox dirigirá, además, la Consejería de Justicia, Interior y Gobernación y la de Agricultura, para la que se perfila el diputado voxista José Luis Aguirre.
Vox se comprometió también a apoyar la investidura de Mazón como presidente en la primera votación en las Cortes Valencianas.
Nacido en Valencia en 1968 y conocido por ser nieto de uno de los toreros más relevantes de España, Vicente Barrera y Cambra, estudió prácticamente la totalidad de la carrera de Derecho en la Universidad de Valencia antes de dedicarse a ese mundo.
Comenzó su carrera como torero en agosto de 1992 en Murcia y se retiró profesionalmente hace 12 años, pero continúa "sentimentalmente y como aficionado vinculado al cien por cien el mundo del toro", según el mismo contó en una entrevista con EFE.
Su primer debut con picadores fue un 16 de septiembre en San Pablo de los Montes, en Toledo, cuando terminó cortando las dos orejas al primer novillo. Pero recién un año más tarde, en 1993, empezó a ser reconocido. Comenzó la temporada el 20 de marzo de ese mismo año en Valencia, acompañado, entre otros, de Francisco Rivera Ordóñez.
Barrera se afilió a Vox en 2018 porque, según sus declaraciones, era la formación política que "estaba echando en falta en España" y desde entonces participa en su estructura interna.
Poco después de afiliarse, fue designado como coordinador de zona de Ontinyent (Valencia) y en los cuatro años previos coordinó 17 municipios.
La presencia de Barrera en el Gobierno estuvo presente desde el momento en que apareció en la delegación negociadora de Vox, junto al que había sido candidato a región, Carlos Flores, y el presidente provincial de Valencia, Ignacio Gil Lázaro.
El torero no había formado parte de la lista autonómica, pero para el 28 de mayo iba de número siete en la candidatura municipal de Valencia. Tras el veto del PP a Flores por su condena en 2002 por maltrato a su exmujer y la marcha al Congreso, Vox buscó señalar a Barrera como su hombre fuerte en el Consejo de coalición.
Barrera estuvo también en la comisión negociadora que se reunió el miércoles con los representantes del PP, en la mejor prueba del deseo de Vox de otorgarle protagonismo.
Su designación como vicepresidente y la atribución de las competencias de Cultura buscan lanzar una señal simbólica y lleva el sello claro de los de Santiago Abascal, aunque resta sabe si tendrá la aprobación de otros colectivos culturales relacionados con esta área en la Comunidad Valenciana, donde el mundo de los toros, especialmente los conocidos como bous al carrer, tiene presencia popular aunque no excesiva.
Los populares, que obtuvieron más de 860.000 votos en las elecciones autonómicas del pasado 28 de mayo, contarán con siete carteras, incluyendo la de Presidencia, y se reservaron las de más peso económico y más sensibles en materia de gestión, especialmente Educación y de Sanidad. Vox, que logró más de 300.000 votos y 13 escaños, se queda con dos carteras con menos presupuesto.
El PP todavía no hizo público el nombre de los que serán sus consejeros en el Ejecutivo, pero el hecho de haber bautizado la vicepresidencia de Vicente Barrera como "primera", invita a pensar que Mazón nombrará un vicepresidente "segundo" para compensar el nombramiento y evitar una imagen de bicefalia en la región.