Dos parlamentos autonómicos, Extremadura y las Islas Baleares, marcan este martes el rumbo de la precampaña para las elecciones generales porque volverán a poner el foco en los pactos del Partido Popular con Vox.
Dos parlamentos autonómicos, Extremadura y las Islas Baleares, marcan este martes el rumbo de la precampaña para las elecciones generales porque volverán a poner el foco en los pactos del Partido Popular con Vox.
Después de poner en marcha en la Comunidad Valenciana -y en otros 140 municipios- el modelo de Castilla y León con gobiernos de coalición, los populares tienen por delante la constitución del Parlamento Balear y de la Asamblea de Extremadura.
La constitución este martes de la Asamblea extremeña, una de las piezas claves en las negociaciones que el Partido Popular y Vox mantienen en esta comunidad autónoma de cara a la nueva legislatura, permitirá conocer cómo se configurará el futuro Gobierno regional.
En las últimas horas, ambas formaciones han cruzado propuestas de acuerdo en la que se entremezclan puntos programáticos para un futuro Gobierno regional, y concesiones y exigencias a la hora de configurar tanto la Mesa de la Asamblea como el Ejecutivo.
Así, el PP ha ofrecido su voto al candidato de Vox a la Presidencia de la Asamblea en la sesión constitutiva que se celebra este martes. A cambio exige que Vox respalde a la líder de los populares extremeño, María Guardiola, en el pleno -aún sin fecha- de elección para la Presidencia del Gobierno extremeño.
Asimismo, los populares piden libertad para la confección del futuro gobierno, pero Vox ha pedido tener presencia en el Ejecutivo para asegurar, según afirman, que "se dé cumplimiento al acuerdo programático que se cierre".
En Baleares llegaron con un acuerdo cerrado este lunes a última hora para constituir la mesa.
Vox ha conseguido que el Partido Popular le ceda la presidencia de la cámara. Cerrado ha quedado también un preacuerdo de investidura. Aunque no se concreta si ese preacuerdo contempla la abstención de Vox en la segunda votación para investir a Marga Prohens o un posible pacto de gobierno.
Se repite un patrón y en las tres páginas que conforman ese documento no se habla de "violencia machista", sino de "violencia intrafamiliar".
El Partido Popular compra a la ultraderecha su discurso y no aparece por ningún lado el concepto de violencia machista y sí se habla de violencia intrafamiliar, centrada en mujeres, niños y ancianos.
Además, el PP se ha comprometido a pedir al Estado la derogación de la ley del 'solo sí es sí'.
En este texto además el PP de Baleares cede la presidencia del Parlamento a Vox y consigue a cambio un preacuerdo para la investidura.
Lo que no desvela es si será un gobierno en solitario. Vox explica que aún tiene que hablarse mientras que fuentes del PP explican que cediendo la presidencia del Parlamento debería ser más que suficiente.