El PP gobernará en solitario en Baleares tras alcanzar un pacto con Vox
Ambas formaciones pactaron crear una comisión de seguimiento y evaluación para que se cumplan los 110 puntos acordados y el partido de ultraderecha tendrá lugares en los consejos insulares de Mallorca y Menorca
La dirigente del Partido Popular (PP) Marga Prohens podrá formar gobierno en solitario en las Islas Baleares gracias a un acuerdo alcanzado con Vox, que se abstendrá en la votación, un pacto en el que el partido de ultraderecha puso condiciones como el seguimiento de los más de cien puntos acordados y su ingreso en los consejos insulares de Mallorca y Menorca.
Ambas formaciones pactaron crear una comisión de seguimiento y evaluación en dos meses para que se cumplan los 110 puntos acordados que le dieron camino libre al PP para gobernar en solitario.
Las elecciones del pasado 28 de mayo otorgaron al PP 25 escaños en el Parlamento balear, a cinco de la mayoría absoluta, por lo que los ocho diputados de Vox resultan claves para posibilitar el cambio de color en el Ejecutivo local.
"La naturaleza y formato excepcionales del presente acuerdo responde a la gravísima situación de expansión separatista y falta de libertad en Baleares, especialmente en los ámbitos escolar y lingüístico", dijo el partido de Santiago Abascal, que planteó "anteponer el cambio político y las medidas concretas a los sillones".
La comisión de seguimiento y evaluación deberá supervisar el cumplimiento del pacto, fijar objetivos estratégicos para el año y evaluar cualquier Anteproyecto de Ley del Gobierno de las Islas Baleares, antes de su tramitación.
Vox sí se aseguró quedarse "con carteras" en los consejos de Mallorca y Menorca, donde anunció un acuerdo con las respectivas direcciones insulares del PP para apoyar a sus candidatos, aunque aún no se conocen los lugares que ocuparán.
Según Abascal, el acuerdo logra "el fin de las políticas socialistas y separatistas en las islas" y pone sobre la mesa "prioritariamente problemas como la falta de libertad lingüística, el acceso a la vivienda, la bajada de impuestos, el apoyo a la familia o la lucha contra la inmigración ilegal".
En particular, Vox se mostró satisfecho con la creación de una Oficina de Garantía de la Libertad Lingüística que sustituirá a la actual Oficina de Defensa de los Derechos Lingüísticos, a la cual consideran un "instrumento de imposición lingüística y exclusión del español". "Expulsar de las instituciones a la amenaza separatista y revertir el ataque al español ha sido, es y será una prioridad de Vox allá donde este problema persista", añadió.
El pacto también contempla el apoyo y asistencia "a las víctimas de violencia intrafamiliar, en especial a la que sufren las mujeres, los niños y los ancianos, así como la creciente violencia filio-parental" y se compromete con la "lucha frente a la violencia contra las mujeres".
En el mismo apartado de políticas sociales y de familia, el pacto insta a trabajar para "erradicar" de Baleares "los discursos machistas, ya sean civiles o religiosos, que promuevan o justifiquen la violencia contra la mujer" y exige la derogación la Ley Trans.
El texto firmado por los portavoces de PP y Vox en el Parlamento balear, Sebastián Sagreras e Idoia Ribas, explicita también la garantía de la memoria "combatiendo cualquier intento de quienes tratan de utilizarla para dividir a los españoles" y el blindaje del presupuesto sanitario. "La salud mental será uno de los pilares del sistema sanitario público con atención especial a la lacra del suicidio y a la soledad no deseada", indicó el texto.
En materia económica, ambos partidos se comprometen a acometer una rebaja de la tarifa autonómica del IRPF en los primeros seis meses de Gobierno y a la rebaja del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones dentro de los primeros 100 días de legislatura.