El Real Madrid comenzó el 2024 con un triunfo muy trabajado. El cuadro de Carlo Ancelotti derrotó 1-0 al Mallorca, por la jornada 19 de LaLiga EA Sports en el Nuevo Santiago Bernabéu, con gol de Antonio Rudiger y se afianza en la cima de la tabla de posiciones siendo, por el momento, como el único líder del torneo.
No le sobró nada al Real Madrid. Fue una victoria muy trabajada ante un Mallorca que se plantó en el fondo y buscó lastimar a través del contraataque a lo largo de todo el encuentro.
Le costó mucho brillar al equipo de Ancelotti que no logró decifrar la manera de romper líneas por el centro ante la muralla defensiva impuesta por la visita. No fluyó demasiado en los primeros minutos y optó por progresar por las bandas con la subidas de los defensores laterales.
Pese a las escasas ocasiones que generó el Mallorca, el cuadro visitante tuvo una de las chances más claras del partido con un cabezazo al travesaño tras un contraataque. Tchouameni, quien ocupa un rol distinto y juega como defensa central, dejó muchas veces mano a mano a Rudiger con Cyle Larin, la única referencia ofensiva.
El adn fútbolistico del francés, al ser medicampista natural, inconscientemente se adelanta unos metros y por momentos se colocó al lado de Toni Kroos, quien estuvo en el eje. La mejor noticia fue que Vinicius regresó en gran nivel y las mejores oportunidades concretas se originaron por iniciativa del brasileño.
No obstante, el desgaste le fue jugando en contra al Mallorca y el Madrid fue de menos a más, tanto colectiva como individualmente, sobre todo Jude Bellingham quien estuvo más participativo en el cierre del encuentro.
El planteo del Mallorca fue claro: ordenados atrás, líneas pegadas, casi todo el equipo siempre por detrás de la pelota e intentar generar una chance concreta de gol en alguna contra. Así, tuvo dos tiros al palo en todo el cotejo.
El Madrid no logró penetrar por el centro y recurrió a los centros, por lo que Ancelotti modificó el sistema: salió Kroos e ingresó Joselu para pararse 4-3-3 y así tener una referencia en el área para conectar esos centros.
Y justamente por esta vía llegó el gol de la victoria: la manera más concreta de lastimar para el Real Madrid,por cómo estaba planteado el desarrollo del juego, era a balón parado. Luka Modric ejecutó el tiro de esquina y apareció Rudiger para conectar de cabeza y desahogar a todo el Santiago Bernabéu.
No jugó mal, pero no le sobró nada al Real Madrid. En parte también por el plantéo del Mallorca. Lo cierto es que el equipo de Carlo Ancelotti se mantiene firme en la cima de LaLiga y, a excepción de que el Girona gané por 12 goles de diferencia al Atlético de Madrid, quedará en la primera posición.