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El boom de las pizzas de especialidad comenzó en plena pandemia y sus efectos se multiplicaron posteriormente, aumentando su producción y ventas en todo España, con Madrid y Barcelona como los lugares de referencia. El foco está puesto en la calidad nutritiva de la masa y de los ingredientes, sin dejar de ser un negocio extremadamente rentable. Lo cierto es que actualmente en estas tierras ibéricas se come una pizza tan rica y nutritiva como lo hacen en Italia.

En diálogo con El Observador España, el reconocido consultor gastronómico especialista en cocina italiana, Fabrizio Mantini, remarcó la importancia del fenómeno que se dio después de la pandemia del Covid-19. “Mientras estuvimos confinados la gente comenzó a hacer pizzas en gran dimensión, subiendo videos, amasando y ahí comenzó un boom a partir de la viralización”, sostuvo.

A partir de ello, según Mantini, “todo cambió, el tema de amasar y la calidad de la harina fundamentalmente porque ahora se utilizan harinas más técnicas, se valoran mucho los valores proteicos. Hasta los deportistas fomentan mucho este tipo de alimentos”.

Mantini forma parte de la empresa CBG, referente en la distribución de productos alimenticios italianos desde hace casi 40 años, que importa más de 80 primeras marcas italianas y hay más de 1500 productos que proceden de todas las regiones de Italia, desde los más conocidos a los más peculiares y artesanales.

La exigencia de la gente a la hora de comer pizzas

“La gente perdió esa ignorancia hacia las pizzas, antes era una comida callejera, pero ahora, gracias a los pizzeros de Italia que comenzaron a hacer variedades diferentes con diversos condimentos y utilizando productos frescos, la pizza se transformó en un verdadero plato gastronómico”, sostuvo el consultor.

Dijo también que los inversores “ven en las pizzas un producto con mucho margen de ganancia y rentabilidad, más alto incluso que otros platos gastronómicos. Ahí es donde ponen el ojo las cadenas hoteleras que priorizan cada vez más este tipo de alimento entre sus ofertas”.

España, un mercado de calidad

En España se abren pizzerías de calidad cada vez más con mayor regularidad. “Esto genera una sana competencia entre los pizzeros. Actualmente se pueden comer pizzas tan ricas en España como las que se comen en Italia”, explicó Mantini.

En ese punto, remarcó la importancia que tienen las empresas que importan este tipo de consumo. “La competencia hace que la exigencia de las empresas respecto a los productos sea cada vez más fuerte. Muchos ingredientes parten de Italia y llegan muy rápido a todo Europa y a América. En 24 o 48 horas podés tener la mejor mozzarella en todo España”, indicó.

“Madrid y Barcelona son las ciudades más avanzadas respecto a la formación y variedad de pizzas y en el número de ventas. También regiones como Galicia, Andalucía y Países Vascos, van creciendo considerablemente”, destacó Mantini.

Latinoamérica, con avances en los últimos años

Mantini señaló que el marcado latino respecto a Europa “está un poco atrasado respecto a la formación y elaboración del producto”, sin embargo, enfatizó que “en los últimos años mejoró mucho y la gente tiene cada vez más vocación por aprender y perfeccionar. Se hacen muchas consultorías con gente de Argentina, Brasil, Venezuela y México, fundamentalmente”.

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