El consorcio vasco liderado por Sidenor y en el que participan el Gobierno vasco y las Fundaciones Vital y Bilbao Bizkaia Kutxa cerró este viernes un principio de acuerdo con Trilantic para adquirir su 29,8% de participación en Talgo, según confirmó la Diputación foral de Álava en un comunicado.
Esta propuesta conjunta fue presentada el pasado jueves al fondo británico, que había dado plazo hasta este viernes para que se presentaran ofertas.
El ingreso del grupo vasco a Talgo era la opción preferida del Gobierno de Pedro Sánchez, que rechazaba que parte importante de la empresa ferroviaria quedara en manos de extranjeros nuevamente, por lo que incluso vetó una oferta de Hungría el año pasado con el mismo argumento.
Finalmente quedó en pie la del consorcio vasco y no se formalizaron las anunciadas por el fondo estatal polaco PFR --propietario del fabricante de trenes Pesa-- y la india Jupiter Wagons que mostraron interés en los últimos meses.
Desde la presentación de la oferta de Sidenor se intensificaron las negociaciones entre el consorcio vasco y Trilantic hasta que se alcanzó un principio de acuerdo.
El consejero vasco de Industria, Mikel Jauregui, valorará en una comparecencia en Bilbao este principio de acuerdo sobre el traspaso de parte del capital del fabricante español de trenes, del que aún se desconocen los detalles finales y que, en cualquier caso, debe ser notificado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
El alejamiento del fondo polaco PFR y la india Jupiter Wagons
El acuerdo se produce después de que el Gobierno frenara al fondo publico polaco PFR, dueño del fabricante de material ferroviario Pesa, que tenía intención de presentar una opa por el cien por cien de la sociedad, tal como comunicó al mercado el pasado sábado.
Tampoco la india Jupiter Wagons, que también había avanzado su intención de entrar en el fabricante español, llegó a presentar su oferta.
El Gobierno español apoyó a Sidenor desde el inicio de las negociaciones como la primera opción para entrar en el capital de Talgo y, en esa línea, lleva trabajando desde hace meses, especialmente el ministro de Transportes, Óscar Puente, que defiende la necesidad de mantener la españolidad de Talgo.
También el Gobierno vasco fue muy activo, con la entrada del fondo público Finkatuz y con la implicación de las fundaciones de las cajas vascas BBK y Vital.