Los grupos de automoción Stellantis, Volkswagen Group y Renault Group representan conjuntamente más del 60% de la producción de vehículos en la Unión Europea. Estas tres grandes compañías se han unido para reclamar formalmente la creación de un marco común bajo el sello y los requisitos comerciales denominados 'Made in Europe'.
Las corporaciones defienden que la futura regulación de la Comisión Europea debe centrarse obligatoriamente en premiar el valor industrial del Viejo Continente. Las firmas proponen una definición unificada, realista y sólida que funcione como una herramienta estratégica para reforzar las cadenas de suministro y atraer nuevas inversiones industriales.
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Volkswagen, uno de los gigantes del automotor en Europa.
El valor del vehículo completo
Los fabricantes plantean que los automóviles considerados oficialmente 'Made in Europe' incorporen al menos un 70% de su valor generado dentro de la Unión Europea y del Espacio Económico Europeo. El 30% restante de la cadena de valor seguiría abierto a la fabricación externa al territorio continental.
Las compañías solicitan una única definición armonizada basada en la creación de valor del vehículo completo y no únicamente en determinados componentes aislados. También reclaman que las exigencias sobre la producción de celdas de baterías locales se aplacen de forma realista desde el año 2028 hasta el 2030.
Incentivos y compromisos industriales
Los grupos automovilísticos sostienen que la implantación de los requisitos 'Made in Europe' debe ir acompañada de incentivos económicos suficientes. Estas ayudas financieras tendrían como objetivo directo compensar todos los costes adicionales que están asociados a la producción automotriz dentro de las fronteras del territorio europeo.
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El sector automotriz pide incentivos fiscales y económicos.
Para acceder a estos beneficios, los fabricantes deberán acreditar primero un fuerte compromiso industrial con la región. Las marcas tendrán que demostrar de manera oficial que cuentan con una flota compuesta casi por tres cuartas partes de vehículos que cumplan estrictamente las exigencias del sello 'Made in UE'.