Los horrores de la guerra desatada en Oriente Medio no tienen límites. Así lo constataron los soldados israelíes que llegaron este martes al kibutz Kfar Asa.
Los horrores de la guerra desatada en Oriente Medio no tienen límites. Así lo constataron los soldados israelíes que llegaron este martes al kibutz Kfar Asa.
En este asentamiento rural, atacado por Hamás, también han sido hallados cientos de cadáveres de civiles y militares.
Esto ocurre en medio del recrudecimiento de la guerra, en la que también vuelve a haber fuego cruzado entre Israel y Líbano y amenazas de rebeldes yemeníes de atacar al estado israelí si Estados Unidos interviene militarmente en la Franja de Gaza.
Los periodistas que fueron llevados por el Ejército de Israel al kibutz Kfar Asa no podían creer lo que veían sus ojos.
Entre los escombros y las viviendas y coches incendiados yacían cientos de cuerpos, entre los que se hallaban los bebés.
"No es una guerra, no es un campo de batalla. Es una masacre, es una actividad terrorista", les dijo el general israelí Itai Veruv a los reporteros, según relata la agencia británica Reuters.
Además, según expresaron las tropas, los militantes de Hamás no solo asesinaron a los residentes del kibutz, sino que también tomaron a decenas de personas como rehenes.
Este asentamiento rural se encuentra a menos de cinco kilómetros de donde vivía Iván Illarramendi, uno de los dos ciudadanos españoles que permanecen desaparecidos.
Tampoco se conoce todavía el paradero de Maya Villalobos, una joven nacida en Sevilla y alistada en el Ejército de Israel cuya familia se encuentra muy preocupada ante la falta de noticias.
Al trágico suceso de Kfar Asa se suma el hallazgo de 1.500 cuerpos de miembros del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) en las proximidades de la frontera con la Franja de Gaza.
"Estamos hablando de terroristas que entraron a Israel", afirmaron militares israelíes.
Estas mismas fuentes informaron que no se habían registrado nuevas infiltraciones en territorio israelí durante la última noche.
Según las últimas estimaciones, más de 1.000 personas han muerto en Israel y 2.600 han resultado heridas, mientras que en Palestina la cifra de fallecidos asciende a 900 y la de heridos se sitúa en torno a los 4.250.
Sin embargo, durante la tarde de este martes, también se dio a conocer una noticia esperanzadora: encontraron con vida a 30 israelíes que habían desaparecido tras el ataque de Hamás perpetrado el pasado sábado.
"Ayer a las 21.00 horas (hora local) se recibió una llamada de socorro sobre un grupo de ciudadanos desaparecidos. El personal de la línea verificó los detalles del incidente y lograron localizarlos", indicaron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Las personas fueron halladas cerca del kibutz de Ein Hashloshá.